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Crece presión contra el ex jefe de la Dicomcar

En dramática carta familiares de degollados piden salida del director de Gendarmería

por 8 abril 2010

En dramática carta familiares de degollados piden salida del director de Gendarmería
"Demandamos al Gobierno la inmediata destitución de Iván Andrusco del cargo al cual ha sido designado, por su pasado vinculado al Alto Mando de la Dicomcar, organismo responsable de la muerte de nuestros familiares", señalan en la misiva los parientes de José Manuel Parada, Manuel Guerrero Ceballos y Santiago Nattino.

A través de una dramática carta, los familiares de los militantes comunistas asesinados por efectivos de Carabineros en 1985, en el denominado "Caso Degollados", pidieron al Gobierno la destitución del recientemente designado director de Gendarmería, el general (r) de la institución Iván Andrusco.

Esto, ya que consideran que el ex uniformado tuvo participación en el crimen de los profesores José Manuel Parada, Manuel Guerrero Ceballos y Santiago Nattino cometidos por funcionarios de la Dirección de Comunicaciones de la policía uniformada (Diconcar), la misma que Andrusco encabezó durante la dictadura y cuando sucedieron los hechos.

La declaración textual de los familiares es la siguiente:

"Declaración Pública de los Familiares de Nattino, Parada y Guerrero ante la designación del general (r) de Carabineros Iván Andrusco como nuevo director general de Gendarmería:

Con dolor y espanto hemos recibido la noticia de la designación efectuada por el Presidente de la República, Sebastián Piñera Echeñique, del general (r) de Carabineros Iván Andrusco, como nuevo director general de Gendarmería. Tal nombramiento nos golpea en nuestra dignidad, toda vez que Andrusco formó parte del Alto Mando de la disuelta Dirección de Comunicaciones de Carabineros (Dicomcar) al momento en que fueron asesinados nuestros familiares por agentes de tal organismo del Estado.

Nos hiere y ofende la designación de Andrusco, pues este nombramiento ocurre cuando se sabe que encontrándose el país bajo la vigencia del estado de sitio el 28 de marzo de 1985 fue secuestrado en la vía pública Santiago Nattino Allende por agentes de la Dicomcar. Al día siguiente, a tempranas horas de la mañana fue secuestrado a las puertas del Colegio Latinoamericano de Integración, José Manuel Parada Maluenda, quien se desempeñaba como Jefe del Departamento de Análisis la Vicaría de la Solidaridad, y Manuel Guerrero Ceballos, profesor e inspector del colegio, dirigente de la Asociación Gremial de Educadores de Chile (Agech).

En los dos operativos los secuestradores actuaron con gran disponibilidad de medios facilitados por la Dicomcar. En el caso de Santiago Nattino señalaron a viva voz que eran policías y que detenían a la víctima por problemas económicos. En el otro secuestro se utilizó un helicóptero de Carabineros y desvíos de tránsito en el sector. Esta acción fue cruenta porque además de ocurrir a plena luz del día y ante los escolares, se le disparó a quemarropa a Leopoldo Muñoz de la Parra, profesor del colegio que intentó impedir el hecho.

En forma previa, se sucedieron los secuestros también perpetrados por agentes de la Dicomcar del egresado de arquitectura Ramón Arriagada, a quien se le interrogó sobre las actividades de nuestros familiares. También el operativo realizado la noche del 28 de marzo a la sede de la Agech ubicada en calle Londres 75 de la capital. De ese lugar fueron raptados a la fuerza varios profesores, quienes estuvieron privados de libertad hasta el día 29, siendo su lugar de detención ilegal el cuartel de la Dicomcar, ubicado en calle Dieciocho, el mismo que años atrás fuera usado por el organismo represor clandestino Comando Conjunto, bajo el nombre de "La Firma", desde donde desaparecieron muchos chilenos y chilenas.

Pese a las intensas actividades desplegadas para dar con vida a nuestros familiares, no se tuvo noticia alguna de ellos hasta el 30 de marzo de 1985, cuando fueron encontrados sus cuerpos con marcas de tortura, extraídas sus uñas, quemados con cigarrillos sus orejas, con huesos quebrados, degollados y desangrados en el camino que une Quilicura con el Aeropuerto de Pudahuel, donde hoy se levanta el Memorial de las Tres Sillas, que recuerda este crimen que conmocionó a todo el pueblo de Chile y al mundo.

Quienes realizaron el crimen eran miembros de la Dicomcar, organismo del cual Andrusco era uno de sus miembros activos y con cargos de responsabilidad el mismo año en que ocurrieron los hechos. El sitio donde mantuvieron secuestrados y torturaron a nuestros familiares fue la sede de la Dicomcar, lugar donde Andrusco trabajaba a diario. En el proceso llevado adelante por la justicia Andrusco fue incriminado por sus colegas como encubridor y que sabía de los hechos, mientras se omitía dar información a la justicia a pesar de los requerimientos del juez José Cánovas y luego Milton Juica. Varios de los colegas y subordinados de Andrusco en la Dicomcar cumplen hoy condena en el penal de Punta Peuco por el triple secuestro y degollamiento.

Como familiares de Nattino, Parada y Guerrero exigimos respeto a nuestros muertos y a la sociedad chilena toda, cuya democracia debe basarse en el respeto, fomento y goce de los derechos humanos.

Demandamos al Gobierno la inmediata destitución de Iván Andrusco del cargo al cual ha sido designado, por su pasado vinculado al Alto Mando de la Dicomcar, organismo responsable de la muerte de nuestros familiares. Nos parece inadmisible que una persona con estos antecedentes tenga la responsabilidad del orden, seguridad, cumplimiento de condenas en las prisiones y el resguardo de los Tribunales de Justicia. Cuestionamos además que pueda actuar en forma imparcial especialmente en el caso de sus ex colegas que están presos en Punta Peuco condenados por crímenes de lesa humanidad.

Llamamos a la sociedad chilena a perseverar en la larga lucha por más Verdad y Justicia en todos los casos de violaciones a los derechos humanos perpetrados por agentes del Estado durante la dictadura militar. Por nuestros vivos y nuestros muertos, los conminamos a no olvidar, a informarse y actuar para que la democracia esté a la altura del sacrificio de tantos y tantas.

Familiares de José Manuel Parada, Manuel Guerrero Ceballos y Santiago Nattino.

Estela Ortiz, Javiera Parada, Juan José Parada, Antonio Parada, Camilo Parada; Owana Madera, Manuel Guerrero Antequera, Manuela Guerrero Madera, América Guerrero Antequera, Victoria Guerrero Ceballos, Francisco Guerrero Ceballos, Juana Guerrero Ceballos, Verónica Antequera Vergara; Familia Nattino Reyes; Leopoldo Muñoz de la Parra".

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