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Escalona desmiente la calidad dialogante de la derecha y dice que es llamativo que se hable de “acabar consensos que no han existido”

por 18 mayo 2014

Escalona desmiente la calidad dialogante de la derecha y dice que es llamativo que se hable de “acabar consensos que no han existido”
“La democracia se conquistó gracias a una lucha muy dura, sostenida y esforzada de los demócratas chilenos. Los espacios que se lograron y que fueron creando las bases de la victoria, se le arrebataron a la derecha que no quería este camino, que estaba “en otra”, simplemente en mantener su alianza con Pinochet”, explica el ex senador socialista.

El ex senador socialista Camilo Escalona criticó duramente a la derecha, cuestionando su calidad para lograr acuerdos y afirma que es “llamativo que se diga que se ‘acaban’ consensos que no han existido. Algunos majaderamente presentan una derecha dialogante que no fue tal, para atacar artificialmente dentro de la coalición puntos de vista que no les agraden”.

En un comunicado, el presidente del Instituto Igualdad señala que en las últimas semanas se ha abierto un debate sobre la reforma tributaria y “mucho se ha dicho acerca de la llamada “política de los consensos”, que se afirma habría caracterizado el escenario nacional desde el retorno de la democracia”.

En ese sentido, Escalona precisa que “lamentablemente, al parecer mucho se habla pero poco se piensa con atención a los hechos, en torno a estas materias”.

Y recuerda que el triunfo del NO en el plebiscito del 5 de octubre de 1988 se “impuso una voluntad nacional categórica, el restablecimiento de la democracia y la instalación de un gobierno civil. Tal mandato se materializó en marzo de 1990, luego de un nuevo triunfo democrático en las elecciones presidenciales de diciembre de 1989, teñidas como tantas veces por una campaña del terror y un uso desaforado del aparato estatal por quienes representaban el continuismo pinochetista”.

Explica que la gobernabilidad del país se sustentaba en esa primera etapa por “la consistencia, legitimidad y capacidad de ser mayoría del nuevo bloque de gobierno”.

“Aunque a muchos les pese, eso lo consiguió claramente la Concertación de Partidos y, por eso, fue ratificada ampliamente en 1993. El ex dictador veía alejarse su ambición de reinstalarse en medio de la ingobernabilidad”, menciona.

Por tanto, afirma que “la teoría de los consensos resulta ser enteramente superficial”, ya que “la democracia se conquistó gracias a una lucha muy dura, sostenida y esforzada de los demócratas chilenos. Los espacios que se lograron y que fueron creando las bases de la victoria, se le arrebataron a la derecha que no quería este camino, que estaba “en otra”, simplemente en mantener su alianza con Pinochet”.

Sin embargo, reconoce que un sector de la derecha fue capaz de asumir un nuevo escenario, el cual estaba liderado por Andrés Allamand y “lo más gravitante fue el acuerdo para una reforma tributaria, de carácter temporal, que posibilitara hacerse cargo de la grave deuda social dejada por el régimen dictatorial”.

“En mi opinión estos acuerdos se han magnificado, debido a que pese a ellos, la derecha estableció una dura oposición y se mantuvo aferrada a los enclaves autoritarios hasta el año 2005, manteniéndose el sistema binominal hasta hoy”, explicó.

Escalona añade que “vale la pena recordar para efectos de una correcta evaluación de este tiempo político como la derecha pinochetista ejecutó un completo montaje para deslegitimar el Congreso Nacional con el llamado “caso drogas” y que en la administración Frei se rechazaron iniciativas que iban desde una modificación al Código de Aguas hasta una reforma a las leyes laborales, haciendo uso a fondo de los elevados quórums que exigen estas disposiciones”.

“Asimismo, no se debe olvidar el largo capítulo de desacato, por parte de Pinochet, ante el cual la derecha no hizo más que adoptar una actitud cómplice, como fuera el creado ante la condena de Manuel Contreras por el crimen de Orlando Letelier y su secretaria Ronnie Moffit, por la DINA en Washington”, precisó.

Escalona agrega que también hubo un acuerdo importante con motivo de la Agenda sobre Probidad y Transparencia durante el gobierno de Ricardo Lagos, en circunstancia que Pablo Longueira asumió el liderazgo de su sector.

Pero afirma que posteriormente, “en su conducta general, cada bloque fue gobierno y oposición en los dos últimos periodos presidenciales, situación que no excluye acuerdos puntuales en ambos; por ejemplo, en el caso de la demanda de Perú en La Haya se coincidió en una política de Estado al respecto”.

“En total, se ha cubierto una década de ásperas controversias, incluyendo la durísima estrategia del “desalojo”, que se recordará fue una etapa de crispada confrontación política, para respaldar la candidatura de Piñera en el año 2009”, espetó.

Y sostiene que “por lo mismo, me resulta llamativo que se diga que se “acaban” consensos que no han existido. Algunos majaderamente presentan una derecha dialogante que no fue tal, para atacar artificialmente dentro de la coalición puntos de vista que no les agraden”.

En ese sentido, el ex legislador socialista señala que no renunciará a los principios de hacer esfuerzos para dialogar, pero “que la derecha sea arrastrada en su conjunto a una estrategia obstruccionista no debe ser facilitado involuntariamente por alguna frase o conducta que así se lo permita”.

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