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Mil Agujas por la Dignidad: el proyecto de Arte Textil y DD.HH. que nació en Barcelona inspirado en el estallido social

por 18 octubre, 2021

Mil Agujas por la Dignidad: el proyecto de Arte Textil y DD.HH. que nació en Barcelona inspirado en el estallido social

Crédito: Claudia Machuca

A raíz de la revuelta ocurrida en Chile en 2019, en Barcelona surgió una plataforma que promueve proyectos textiles y genera instancias que contribuyen a la reivindicación de este arte y a la visibilización de su rol como herramienta de lucha en pro de los derechos humanos. “Una de las mayores motivaciones de Mil Agujas por la Dignidad, además del uso del espacio público como medio de protesta y sentido de pertenencia, es la difusión y la reivindicación del arte textil, ya que ha sido una disciplina invisibilizada en la historia del arte, por ser mayoritariamente realizada por mujeres que no siempre han contado con formación académica y que han transmitido de generación en generación sus conocimientos de forma desinteresada”, explica la gestora de la iniciativa, Karen Rosentreter Villarroel.
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Conmovida por el estallido social ocurrido en Chile en octubre de 2019, la artista e historiadora chilena Karen Rosentreter Villarroel, quien reside en Barcelona, decidió crear un proyecto que le permitiera visibilizar lo que estaba ocurriendo en su país natal. Contactó con personas del mundo textil, se organizaron y fue así como nació Mil Agujas por la Dignidad.

Tal como relata la gestora de la iniciativa, Mil Agujas por la Dignidad es un proyecto autogestionado y abierto a toda la comunidad, sin ninguna inclinación partidista y que tomó forma inicialmente “como una manifestación textil que se llevó a cabo en más de 83 ciudades del mundo, de 22 países distintos, el 7 de diciembre de 2019, donde el principal objetivo fue convocar a artistas y personas afines al arte textil que hicieran postales a través de esta técnica en torno a las denuncias sociales que estaban teniendo lugar en Chile y diversos conflictos de otros países de América Latina”.

Karen Rosentreter cuenta que en un principio se contactó con personas afines al mundo textil que se encontraban viviendo fuera del país y las invitó a sumarse a esta idea de hacer piezas textiles que se relacionaran con las demandas que se estaban exponiendo en Chile y, utilizando el espacio público, difundirlas como forma de expresión y apoyo a las causa social y política.

Para lanzar la convocatoria ilustró y diseñó un logo que plasmara el sentimiento de ser testigo de un acontecimiento histórico tan importante desde la distancia y difundió y viralizó un formulario online y las bases que orientaban los trabajos que serían integrados para que así las personas, grupos y colectivos se inscribieran.

“El objetivo desde lo práctico fue hacer pequeñas piezas textiles (postales textiles) con mensajes alusivos a la problemática y realizar un tendedero a modo de instalación con las diferentes creaciones en lugares públicos escogidos según la organización y concluir con la lectura de un manifiesto que refleja el espíritu de la convocatoria”, señala.

El uso del tendedero como concepto –según explica la artista–, se debe a que es una imagen constante de las casas en los cerros de Valparaíso, su ciudad natal, pero “además porque responde a una figura cotidiana donde exponemos nuestras intimidades a lo público. Mil Agujas por la Dignidad era la ocasión de exponer nuestro sentir, nuestra intimidad como latinoamericanos, a través de un trabajo colectivo que pudiese ser visto en todo el mundo”.

 

Impacto mundial

Karen Rosentreter, haciendo referencia a la masiva recepción alcanzada, expresa: “Luego de lanzar la convocatoria, fue brutal. Todos los días llegaban muchos correos de personas, grupos y colectivos que querían participar. Entonces había bastante trabajo de gestión, de tratar de unir y coordinar, puesto que estaban en distintos países y eso implicaba varias horas de trabajo, pero se logró gracias a la ayuda de mi familia y de mi pareja que me apoyaron”.

La autora del proyecto, además, está convencida de que si se hubiera empleado otra técnica artística no se hubiese logrado tanta participación, “porque al ser textil, se vuelve más cercano y más familiar, ya que casi todo el mundo tiene una aguja e hilo en su casa”.

La manifestación Mil Agujas por la Dignidad fue liderada en su totalidad por mujeres y tuvo lugar en 83 ciudades del mundo, pertenecientes a 22 países, donde no solo participaron colectivos latinoamericanos, sino que también mostraron apoyo desde otros continentes, tales como Europa, Oceanía y Asia. Se realizó simultáneamente entre el 7 y el 8 de diciembre de 2019, por las diferencias de horarios entre los territorios, y contó con la cobertura de medios de difusión de Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Puerto Rico, México, Bélgica, Francia, Países Bajos y España.

Grupo Espacio para la Memoria Las Flores, Buenos Aires, Argentina.

Grupo Mil agujas por la Dignidad, Burdeos, Francia.

 

Claudia Machuca. Mil agujas por la Dignidad, Barcelona, España.

Desde ese hito hasta la actualidad, la iniciativa se posiciona como una plataforma que se dedica a promover proyectos textiles de agrupaciones de todo el mundo y a generar eventos que contribuyan a la reivindicación de este arte y a la visibilización de su rol como herramienta de lucha por los derechos humanos, los derechos de las mujeres y otras causas sociales.

Según expone la precursora, “una de las mayores motivaciones de Mil Agujas por la Dignidad es la difusión y la reivindicación del arte textil, ya que ha sido una disciplina invisibilizada en la historia del arte, por ser mayoritariamente realizada por mujeres que no siempre han contado con formación académica y que han transmitido de generación en generación sus conocimientos de forma desinteresada. Además del uso del espacio público como medio de protesta y sentido de pertenencia”.

Mil Agujas por la Dignidad fue seleccionado como proyecto invitado de la plataforma europea “Mujeres mirando Mujeres” en 2020. Además, ha participado en reconocidos eventos culturales, tales como el ​​Festival Internacional de Chihuahua, México; el Festival de Arte Textil, Fibra de Artista, Cachoeirinha, Brasil, entre otros. También pertenece a StoryCloth, base de datos mundial sobre proyectos textiles vinculados a los derechos humanos y recientemente se encuentra entre los 50 proyectos de difusión mejor valorados por la Asociación de Jóvenes Historiadores.

Documental disponible en YouTube

El pasado 9 de octubre, a través de una transmisión por el Facebook Live del proyecto, se llevó a cabo el lanzamiento oficial del documental Mil Agujas por la Dignidad, que resume el significado y el impacto de esta manifestación mundial. El evento contó con la presencia de organizaciones textiles de diferentes partes del mundo: México, Nueva Zelanda, Colombia, Chile, Canadá, entre otros.

La producción audiovisual fue realizada por medio de un trabajo colaborativo entre Karen Rosentreter Villarroel y el diseñador chileno Rodrigo Garrido Lepe, quien estuvo a cargo de la animación y la edición del documental, disponible en YouTube.

La plataforma Mil agujas por la Dignidad está pronta a cumplir dos años desde su creación, y sigue siendo un espacio abierto y gratuito para todas las personas que deseen difundir sus obras textiles, sin procesos de selección o categorización. La intención política y social que originó este proyecto de denuncia textil sigue siendo el motor de todas las convocatorias que ha impulsado y de todas las ideas que se proyectan a futuro.

Vea el documental acá:

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