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Análisis: La trastienda que esconden las sociedades cascada de Ponce Leurou

por 15 noviembre, 2013

Análisis: La trastienda que esconden las sociedades cascada de Ponce Leurou
Del análisis del informe de la SVS se desprende que con esta estructura Ponce Lerou siempre jugó a ganador, en perjuicio de los accionistas minoritarios, aunque por un tiempo las AFP y Moneda fueron comparsas.
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La compleja red de operaciones que investiga la SVS en las llamadas sociedades cascadas de Julio Ponce Lerou, revela que el objetivo de este empresario tenía una triple intención al elegir esta estructura de control sobre la única empresa con chimenea que pertenece a este grupo: Soquimich.

Primero, quiso sacarles el mayor partido posible a los negocios conexos que subyacen a la explotación de los productos base de su giro (salitre, yodo, nitrato, potasio y litio); segundo, levantar capital de terceros para acrecentar los flujos (muchos de ellos aportados por inversionistas institucionales); y tercero, acelerar la acumulación de riqueza para expandir su presencia a nivel nacional e internacional.

De otra manera no tendría sentido que en torno a Soquimich y en alguna medida a la filial Soquicom, que al menos presta un servicio tangible como es la comercialización de aquellos productos, surgiera un enjambre de sociedades de inversión, también conocidas como empresas de papel, cuyos dueños no hacen otra cosa que arriesgar un poco de dinero para esperar que otros hagan el trabajo de producir algún bien o servicio. Y luego, sacar una tajada a prorrata.

Pero no sólo eso, porque echando mano a los únicos activos que pueden mostrar, esto es, participaciones accionarias en otras empresas, estas sociedades de inversión acceden también a deuda financiera, o bien colocan sus propios instrumentos valorados para conseguir dinero fresco de otros inversionistas. Por esta razón, la mayor parte de estas empresas de papel opera como sociedades anónimas abiertas. Todo bien respaldado por la legalidad.

Del análisis del informe de la Superintendencia de Valores y Seguros, emitido el 6 de septiembre pasado, se identifican 37 sociedades de papel, de las cuales cinco son cascadas; 16 sociedades de inversión vinculadas con Ponce Lerou, tanto en Chile como en el exterior; y otras 16 relacionadas con sus socios de confianza, Roberto Guzmán, Alberto Le Blanc, Luis Saldías Varas y Leonidas Vial.

Las de estos socios fueron calificadas por la entidad fiscalizadora como relacionadas e instrumentales, porque prestaban un servicio de receptores de los paquetes accionarios que vendían las cascadas, con la exclusiva colaboración de la corredora de bolsa LarrainVial.

Estas empresas de papel sobrevivieron largo tiempo a costa de la solvencia y el prestigio de dos empresas productivas: Soquimich y Soquicom. Paralelamente, accedieron a deuda en los bancos y capturando recursos de otros actores del mercado, lo cual es propio del capitalismo financiero, en su máximo esplendor.

Perjuicio para los minoritarios

Pero no todo podía ser perfecto. Según la indagación de la SVS, numerosos negocios de compra y venta de acciones de las cascadas se hicieron en condiciones desfavorables para los accionistas minoritarios, afectando con ello el interés social de estas sociedades. Esto es, beneficiar a todos por igual, tal como lo garantiza a la Ley de Valores. Entre otras cosas, por los siguientes hechos:

1.- Opción deliberada del oferente, de ofrecer las acciones en un solo lote, impidiendo con ello la concurrencia a comprar –y con ello la puja por un precio más alto– a inversionistas de menor tamaño, o sencillamente inversionistas grandes que quisieran comprar una menor cantidad de títulos con el fin de diversificar sus carteras.

2.- El poco tiempo que medió entre el anunció de las operaciones de venta (bajo la modalidad de remates) y el momento en que fueron vendidos los títulos, en algunos casos de sólo 22 horas. Esto no da pie a que los potenciales interesados pudieran levantar grandes cantidades de dinero para participar en el remate en muy poco tiempo. Por ejemplo, la suma US$ 126 millones en que Oro Blanco remató un importante paquete de acciones de Pampa Calichera, en mayo de 2009. El remate lo ejecutó LarrainVial por orden de las sociedades instrumentales contraladas por uno de los dueños de esta corredora: Leonidas Vial. Como es obvio, estos actores estuvieron informados desde mucho antes, por vías paralelas a las de un mercado transparente.

3.- La información preferente que manejó la corredora LarrainVial para concurrir a los remates, en representación de las sociedades ligadas a uno de sus dueños, Leonidas Vial.

4.- El precio desalineado a que se vendieron las acciones, respecto del valor imperante en el mercado.

Dadas estas condiciones, se puede inferir que se trató de operaciones manejadas sigilosamente por el controlador de las cascadas, con el objetivo de beneficiarse a sí mismo y de paso a sus aliados más cercanos y leales, en perjuicio de los socios minoritarios, donde caen miles de inversionistas, entre ellos, las AFP.

Trampolín para tomar deuda

En tiempos en que se produjeron aquellas operaciones, las clasificadoras de riesgo mantenían una baja calificación de las sociedades cascadas, debido al fuerte endeudamiento que tenían. Pese a ello, los agentes del mercado y los inversionistas institucionales, incluyendo a las AFP, mantuvieron importantes posiciones en ellas. En gran medida, esa deuda tuvo su origen en préstamos relacionados entre las mismas sociedades cascadas, para financiar operaciones del accionista principal (Julio Ponce Lerou) y en el apalancamiento tomado en el sistema financiero, para cubrir aumentos de capital que tenían similar propósito: consolidar el control por parte del controlador.

Así, el informe de la SVS sostiene que la sociedad Oro Blanco trasvasijó recursos para pagar deudas de otras sociedades de Ponce Lerou y al mismo tiempo para que este empresario aumentara su participación en esta misma empresa, mediante la adjudicación de un nuevo paquete accionario al cual accedió de manera preferente.

Así, por ejemplo, con parte del remate de acciones Calichera A, realizado a mediados de 2009, “Oro Blanco pagó aproximadamente US$ 85 millones en deudas que contrajo sólo para aliviar la carga financiera de sociedades del grupo controlador”, señala el informe de la SVS respecto de la formulación de cargos contra Julio Ponce Lerou. Además, “pagó anticipadamente la deuda Norte Grande-Oro 2, cuyo vencimiento era enero de 2010, aliviando nuevamente la carga financiera de Norte Grande”, agrega el informe de la entidad fiscalizadora (página 68).

Del mismo modo, con la venta del paquete de acciones Calichera A, Oro Blanco evitó que Inversiones SQYA S.A., una empresa de papel clave de Ponce Lerou, tuviera que enfrentar el pago o renovación de a los menos US$ 70 millones de pasivos.

Luego de esta operación y a solicitud de Ponce Lerou, en junio de 2009, Oro Blanco hizo una venta de acciones de primera emisión, equivalentes a 18.500 millones de unidades, valoradas en US$ 257,6 millones. Obviamente, lo hizo a través de LarrainVial, mediante un remate en un solo lote, que se adjudicó la propia corredora, por orden de Inversiones del Sur, perteneciente a Julio Ponce Lerou (90% del lote) y de Inversiones Santana, sociedad vinculada a Leonidas Vial, con un porcentaje menor. Otros porcentajes menores se adjudicaron otros inversionistas que previamente habían sido contactados por la propia corredora, en el lapso de 23 horas que medió desde que se dio la orden hasta que se ejecutó la venta. Esto último, quizás para dar la apariencia de que se trataba de una operación normal y transparente, a la que accedieron terceros no vinculados a las sociedades cascadas, pero a una porción muy pequeña de aquella emisión.

Según el informe de la SVS, esta operación revela una manifiesta colisión entre los intereses del controlador mayoritario de las cascadas, con los de los inversionistas minoritarios, lo cual es contrario al espíritu de la ley de sociedades anónimas, que obliga a los controladores y administradores de las sociedades a actuar siempre en función del interés social mayoritario de la compañía, sean estos grandes, medianos o pequeños accionistas.

Cuando la deuda no importa

Otra paradoja de las cascadas es que se proveían caja con facilidad. Así, por ejemplo, pese al alto nivel de endeudamiento que exhibía Norte Grande y al hecho cierto de que necesitaba liquidez, en el último trimestre de 2009 su controlador le hizo adquirir un paquete importante de acciones de su cascada relacionada, Oro Blanco, a un precio mayor que el de la opción preferente, financiando esta operación con un préstamo de la sociedad relacionada Inversiones SQ.

Eran las mismas acciones de primera emisión que Oro Blanco poco antes había vendido a las sociedades vinculadas e instrumentales, Inversiones Saint Thomas, Inversiones Silvestre e Inversiones del Parque, a un precio inferior.

Cabe entonces preguntarse, ¿por qué si algunas empresas controladas por Ponce Lerou tenían problemas de liquidez, al punto que una de sus cascadas saliera al mercado a vender acciones de su propia cartera (Calichera A), obviamente para captar recursos, simultáneamente este mismo empresario comprara un importante paquete de acciones de primera emisión de esta misma sociedad cascada (Oro Blanco), por el equivalente a US$ 257,6 millones? Y la segunda pregunta que subyace es: ¿de dónde sacó el dinero para cubrir esta operación?

La respuesta a esta pregunta afirma la tesis de que la existencia de la estructura de cascadas responde prioritariamente al objetivo de beneficiar al controlador mayoritario de éstas (Ponce Lerou), por encima del interés colectivo de los accionistas que participan en estas sociedades, incluyendo desde luego a los minoritarios, dentro de los cuales están las AFP. La segunda derivada de la respuesta a esta pregunta es que la curiosa estructura de cascadas también se usó para proveer recursos de terceros (otros inversionistas), con el fin de apuntalar los negocios particulares del controlador y de sus aliados.

En el acápite 339 del informe de la SVS, se indica que “los antecedentes presentados mostrarían que el eventual conflicto de interés al que se ha aludido, surgiría a partir de operaciones que eran el resultado de un esquema que habría tenido como objetivo entregar oportunidades de negocio a sociedades relacionadas y en la medida de aquello también a sociedades vinculadas e instrumentales, cuyo resultado habría estado asegurado (de antemano) por las sociedades cascadas” (pág. 71).

La clave para entender esta compleja parafernalia societaria se encuentra en el párrafo final del acápite 356 del informe de la SVS (pág. 75). Este concluye que “al final del esquema antes referido, el Sr. Julio Ponce Lerou siempre pudo enajenar acciones de Calichera A y Oro Blanco que adquirió, a precios mayores a aquellos a los que las había comprado”.

Por lo tanto, la estructura de cascada tiende a desnaturalizar el espíritu de la ley de valores 18.045, la cual busca proteger a todos los accionistas de una sociedad, sean estos grandes medianos o pequeños. Esto porque les da mayor ventaja a los controladores por sobre el resto y “legaliza” una suerte de expoliación de los minoritarios que no pueden contrarrestar el poder de aquellos para hacer y deshacer con el patrimonio de la sociedad, en función de sus propios intereses.

Lo paradójico de esta situación es que el controlador de las sociedades cascadas necesita de otros accionistas, medianos y pequeños, para seguir con la pantomima de operar en el mercado (supuestamente abierto, competitivo y transparente), para sacar ventajas, tomando deuda, colocando acciones y comprando y vendiendo valores, bajo una legalidad que no está diseñada para tomar resguardo contra los burladores del sistema que operan en sus márgenes.

Las AFP en la comparsa de las cascadas

Las AFP están entre los minoritarios que destinaron parte de los fondos previsionales que manejan a apuntalar a las cascadas, con unos US$ 158 millones, según informó la superintendenta Solange Berstein. Los gerentes de inversión y los analistas de riesgo que subcontratan las AFP para ir a la segura con las operaciones que realizan, sabían cómo operan las cascadas y quién es su dueño y, sin embargo, siguieron adelante. Sólo a partir de mediados de septiembre pasado, cuando la SVS evacuó su primer informe para decir que sometía a revisión el procedimiento, de modo de determinar si sanciona o no a sus principales actores, las AFP cayeron en la cuenta de que habían sido burladas por las sociedades de Ponce Lerou, en connivencia con la corredora LarrainVial.

El castigo inmediato lo dejaron caer las AFP sobre esta corredora, hasta ese momento la más grande de la plaza santiaguina, anunciándole que prescindían de sus servicios para intermediar valores en el mercado local.

Considerando las inversiones en SQM, las platas que arriesgan las AFP en las empresas del grupo de Ponce Lerou suman US$ 757 millones, según precisó la superintendenta Berstein, el 30 de octubre pasado, cuando compareció en el Senado, para informar de esta situación, junto al superintendente de Valores y Seguros, Fernando Coloma.

Antes del destape del caso cascadas, los inversionistas que tomaron posiciones en las empresas de Ponce Lerou ya venían sufriendo severas pérdidas, debido a la caída en el precio de las acciones de Soquimich, A y B, como consecuencia del derrumbe del cartel internacional del potasio que lideraban las compañías rusas Uralkali y Belaruskali, en julio pasado. Fue una suerte de campanazo de alerta para el mercado, el que dos meses después se transformó en sirena de incendio que por estos días sigue activada.

Los riesgos y las pérdidas esperadas del caso cascadas son sistémicos, porque, como suele ocurrir con la mayoría de las operaciones que realizan los agentes del mercado de valores, se trata de platas prestadas por terceros, particularmente del ciudadano de a pie y de las empresas que tienen la buena costumbre de ahorrar. Lo hacen confiados, colocando dinero en los bancos y en otros inversionistas institucionales (AFP, fondos mutuos, fondos de inversión, compañías de seguros, etc.).

Desde el último trimestre de 2012 en las cinco manzanas que rodean la Bolsa de Santiago se olía que algo raro se cocinaba en las empresas de Ponce Lerou, luego de que el fondo Moneda AFI comunicó al mercado que ponía en el congelador sus inversiones en Norte Grande y en Oro Blanco. Entonces Ponce Lerou le declaró la guerra a Moneda y meses después denunció a este fondo por el supuesto uso de información privilegiada y entrega de información falsa al mercado.

Después de investigar el caso, en junio de este año la SVS declaró inadmisible la denuncia contra Moneda y aprovechó de hincar el diente en los inusuales manejos de las cascadas, de manera que Julio Ponce Lerou fue por lana y salió trasquilado.

Lo que ha ocurrido desde mediados de septiembre en adelante, cuando la SVS concluyó la investigación previa a la formulación de cargos contra los mentores de las cascadas, es historia conocida y ha sido profusamente contada en los medios de prensa, aunque, sin embargo, los capítulos medulares aún están por escribirse. Cuando ello ocurra, probablemente se cobrarán venganza los numerosos rivales que hoy se sienten esquilmados por el ex yerno del fallecido dictador Augusto Pinochet.

Sociedades cascadas de SQM
S.A. abiertas: RUT
Norte Grande S.A. 96.529.340-K
Soc. Inversiones Oro Blanco S.A. 96.532.830-0
Soc. Inversiones Pampa Calichera S.A. 96.511.530-7
Nitratos de Chile S.A. 76.184.068-1
Potasios de Chile S.A. 76.165.311-3
Soquimich S.A 93.007.000-9
Soquimich Comercial S.A. 79.768.170-9

Cerradas:
Global Mining Ltd.
SAC S.A.

Controladores externos:
Grupo Kowa (2,03% de SQM): Kowa Company Ltd., Inversiones La Esperanza (Chile) Ltda., Inversiones La Esperanza Delaware Corp.
Yara Nederland B.V.

Otras sociedades relacionadas a JPL:
Inversiones SQYA S.A. (ex SQNH)
Inversiones SQ S.A.
SQ Grand Cayman Corporation
Pacific Atlantic Trading
The Pacific Trust (fideicomiso constituido en Islas Vírgenes)
Inversiones del Sur S.A. (constituida en Panamá)
Inversiones Hoca S.A.

Holywell Corporation (Panamá)
Cardiff Management Inc. (Panamá)
World Finance Corp S.A.
Ikom Integración y Comunicación S.A.

Sociedades relacionadas a Roberto Guzmán:
Inversiones Jaipur S.A.
Inversiones del Parque S.A.
Inversiones Silvestre Corporation (Chile) Ltda.
Silvestre Corporation Panamá
Agrícola Independencia
SAC S.A.

Sociedad relacionada a Luis Saldías Varas:
Inversiones Enjoy S.A.

Sociedades instrumentales relacionadas a Alberto Le Blanc Matthei:
Inversiones Transcorp (supuesta agencia de Celfin Corredores de Bolsa)
Inversiones La Palma
Inversiones Warren Ltda.
Inversiones Chimbarongo
Empresas Chimbarongo
Gestiones y Negocios

Sociedades instrumentales relacionadas a Leonidas Vial:
Saint Thomas S.A.
Agrícola e Inversiones La Viña S.A.
Inversiones Santana S.A.

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