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Fernando Coloma se desata y les da duro a aseguradoras y a la Bolsa

por 10 enero, 2014

Fernando Coloma se desata y les da duro a aseguradoras y a la Bolsa
El titular de la SVS dijo a La Segunda que si bien le incomodan las inéditas querellas de Julio Ponce no le inquietan. Critica falta de competencia en el mercado financiero y abuso a consumidores.
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Aunque el superintendente de Valores y Seguros (SVS), Fernando Coloma, ha guardado un silencio sacro sobre el caso Cascadas, donde ha sido duramente atacado por la defensa de Julio Ponce Lerou, hoy se dio libertad para ventilar parte de sus sentimientos.

Habiendo rechazado reiteradamente entrevistas con los medios, rompió la regla y se la concedió a La Segunda. Adulado por el relato introductorio que lo fija con justicia como el primero en perseguir con decisión al controlador de SQM y las Cascadas y haber sido el primer titular de la SVS que enfrenta acciones judiciales personales por parte de los abogados de Ponce, Coloma abordó el caso. En el margen, pero suficiente.

“Tengo una tranquilidad absoluta en cuanto al fondo. La SVS ha hecho su trabajo profesionalmente y con respeto absoluto al debido proceso y a la legislación. Que sean situaciones nuevas e inéditas son reflexiones que se pueden hacer, pero que no quiero hacerlas ahora, porque estamos en medio del proceso”, respondió sobre las acusaciones de prevaricación de Ponce en tribunales.

Más adelante volvería sobre el tema, asegurando que: “Estoy tan convencido de que hemos actuado correctamente y de acuerdo con la legalidad, que francamente no me inquieta”, aunque reconoció que “evidentemente no es un tema cómodo, pero no afecta mi independencia ni mi forma de actuar”.

Pero dejó en claro la molestia con la acción de los abogados Raimundo Labarca y Alejandro Parodi. “Hay confianza en que esta es una institución seria, que hay que cuidar y que tiene un gran prestigio internacional. Por eso me preocupan mucho estos ataques institucionales”, sostuvo.

Al mismo tiempo, reconoció la presión de haber involucrado en este caso a representantes de la más alta aristocracia empresarial, de la cual en todo caso conoce bien por sus vínculos familiares, laborales y de amistad.

“Sin duda alguna que en la medida en que uno iba obteniendo información, descubría cuál era la magnitud del tema. Es grande e importante, y efectivamente podía haber gente influyente, como dice usted. Pero lo que a uno le corresponde es actuar de acuerdo a convicciones y no a presiones”, indicó.

La Bolsa y las aseguradoras

Coloma fue más categórico con el funcionamiento del mercado financiero, las aseguradoras y la Bolsa.

Sobre el primero, reconoció que sólo estando en el rol regulatorio pudo distinguir la falta de competencia que hay en algunos mercados, aunque no en todos.

Con las aseguradoras fue tajante. “Otra cosa son las asimetrías de información: me di cuenta de que había casos de productos que se vendían con muy poca conciencia de la contraparte. Con todos los reclamos que recibíamos, percibí el tema una vez estando acá, porque no estaba consciente de eso y sin duda fue un aprendizaje. Le vendían seguros a la gente que eran incobrables: en TV salió el caso de una persona que estaba fuera de la fuerza de trabajo y tenía un seguro de cesantía, lo que es impresentable, porque nunca iba a poder usar ese seguro. Había señoras de 80 años, con poco patrimonio, que reclamaban porque les habían comprado un forward, y cosas que uno dice: '¡Pero dónde han velado por el interés del cliente para hacer esta operación!'”, dijo.

El punto lo profundizó con una definición drástica de las malas prácticas. “Siempre me han importado estos asuntos. En la Universidad estuve metido en temas de economía social de mercado y estaba a cargo de un programa de doctrina social, pero antes de asumir no sabía que hubiera ejemplos tan nítidos de situaciones en que las empresas ganaban plata a partir de la desinformación. Eso es impresentable”.

Recordó además que, tras el terremoto en febrero de 2010, las aseguradoras comenzaron a decirle que demorarían dos años en pagar las coberturas a los siniestrados, pero que los detuvo en seco indicándoles que no aceptaría esos plazos. No recordó, eso sí, que un tercio de los siniestros denunciados ante las aseguradoras no se pagaron por pólizas ininteligibles y desconocimiento de los clientes frente a lo que vendían las compañías, es decir, por asimetría de información.

Lo mejor quedó para el final: La Bolsa

Primero atacando la insistencia de la corredoras de mantener en la mesa de Bolsa a sus directores o representantes de empresas que son sus clientes. “Si uno se pregunta cuál es el mejor gobierno corporativo que se puede dar para canalizar adecuadamente todas esas inquietudes, probablemente haya preguntas que deben hacerse al menos y tal vez decir que los directores de la bolsa sean en su gran mayoría directores de empresas que transan en bolsa, más allá de que es legalmente posible, ¿es lo que más conviene? Probablemente la respuesta sea no, porque cómo va a estar pensando el director de la bolsa: en cómo mejora la integridad del mercado o en cómo le paga a la empresa de la cual es director”, indicó.

Atacó al directorio de la Bolsa con ejemplos concretos. Uno de ellos fue la normativa que sacó hace poco, que mide el cumplimiento de las Sociedades Anónimas Abiertas en ciertos estándares corporativos. “Para decir una cosa concreta: la norma de evaluación de gobiernos corporativos que sacamos nosotros la podría haber sacado la bolsa. Una bolsa preocupada por las cosas que estoy diciendo tal vez habría sido mucho más incisiva en avanzar en esa materia, pero no ocurrió. Entonces claramente se pueden ver ejemplos nítidos respecto a que tal vez no se ha sido lo suficientemente proactivo en esas materias”, disparó.

Cerró presionando para que el directorio de la Bolsa le ponga dientes al león del Comité de Autorregulación.

“Se le han ido dando más atribuciones, probablemente uno quisiera que esto fuera mayor todavía. En otras partes, los organismos autorreguladores son muchísimo más potentes, proactivos y tienen más facultades. Uno quisiera que esa fuera una entidad de bastante más robustez, con estándares internacionales superiores”, apuntó.

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