Viernes, 9 de diciembre de 2016Actualizado a las 12:29

Autor Imagen

Al sur de la frontera

por 27 septiembre 2009

Ver el documental de Stone es ver lo que hacían en la Alemania Nazi o el estalinismo cuyo proselitismo ideológico es evidente. Y en esto no hay diferencias sea o un proselitismo de izquierda o uno de derecha.

Por Javier Campos*

 No deja de ser interesante que el nuevo presidente de El Salvador, Mauricio Funes, quien fue  candidato  del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN), el ex  movimiento guerrillero que ahora participa  como partido en el sistema democrático de aquel país, haya recientemente dado su opinión sobre el socialismo del siglo XXI de Hugo Chávez.

 Es importante la opinión de aquel presidente, viniendo de un miembro de la izquierda, que podría ser la misma de Chávez u otros.  Lo claro es que Mauricio Funes no desea pertenecer al grupo del ALBA ni estar conectado ideológicamente  a sus  miembros Hugo Chávez, Rafael  Correa, Evo Morales, Raúl Castro, Manuel Zelaya ni a Daniel Ortega. Tampoco ni ellos han mencionado en ningún momento al presidente Funes porque lo ven como un extraterrestre que imaginan un aliado de Estados Unidos. O como dice sin tapujos el cineasta Oliver Stone quien piensa, por ejemplo, que  el presidente colombiano es un títere del "imperio yanqui". Ya volveremos a Stone

Funes  dijo muy claramente el mes pasado lo siguiente que cito textualmente: "El modelo de Chávez corresponde a una coyuntura específica de Venezuela, pero no es viable en ningún otro país de América Latina... las izquierdas que llegan al poder en América Latina deben abrir las fronteras y estimular la integración, incluso con Estados Unidos... veo con mayor simpatía los ejemplos de gestión pública seguidos por otros presidentes de la región, como Lula en Brasil, donde el Estado tiene un papel de planificador en la búsqueda de crecimiento económico, distribución de renta y combate a la pobreza... ya no tiene sentido mantener el discurso antiimperialista, que incluso el FMLN tenía en el pasado, cuando un tercio de la población salvadoreña vive en Estados Unidos."  Como se sabe, el ALBA ha sido creada por Chávez para difundir su modelo a la región  y ojalá  a toda América Latina".

Nadie del ALBA respondió a esas declaraciones como ocurre inmediatamente cuando alguien de Estados Unidos pueda decir lo mismo que dijo Funes.  O si lo dijera otro presiente de América Latina.  Sin esperar mucho Chávez alzaría la voz acusándolos de "lacayos del imperio", su frase favorita.  Y en Funes tenemos prácticamente a  un "disidente" de aquella revolución que quiere vender y extender Hugo Chávez. 

Pero Chávez no sólo quiere vender y extender su revolución a través de aliados políticos, teóricos de revistas como Rebelión, Le Monde Diplomatique, etc, o a través de ciertos académicos norteamericanos (ya hablé de Chomsky aquí o James Petras en otra columna), sino que ahora cuenta con un grupo de directores norteamericanos que están haciendo documentales para vender en imágenes aquella utopía de Chávez y los del ALBA. Me refiero especialmente, y recientemente, al norteamericano Oliver Stone con su nuevo documental  "South of The Border"  ("Al sur de la frontera").

Stone, haciendo una sintética biografía de su relación con América Latina, ha hecho dos documentales con Fidel Castro. Cuando hacia el de 2003, entrevistando a Fidel Castro ("Looking for Fidel"), emocionado decía luego en una entrevista: "Me encontré en Cuba con una situación de apertura y libertad que no he encontrado en ningún otro país de la zona, ni en el Caribe ni en Centroamérica". Pero en la misma fecha que Oliver Stone declaraba eso sobre Cuba, y filmaba el documental "Looking for Fidel" ese 2003, el poeta Raúl Rivero era condenado junto a otros 74 más a 25 años por pensar  y escribir distinto en diarios fuera de Cuba aplicándoles la Ley 88 o Ley Mordaza.  Aquello que cándidamente aseguraba Oliver Stone sobre la libertad" en Cuba, sin embargo  de los 75 presos no dijo ni una palabra.  Menos le interesaría hacer un documental de "Las Damas de Blanco" allí en la isla aunque sí le interesaría hacer uno sobre "Las Madres de Mayo" en Argentina.  

Resulta igualmente curioso que Stone haya hecho este reciente documental donde los únicos entrevistados son los del ALBA. O más bien haya construido una clara  apología del régimen de Chávez y su socialismo del siglo XXI. Ver el documental de Stone es ver lo que hacían en la Alemania Nazi o el estalinismo cuyo proselitismo ideológico es evidente. Y en esto no hay diferencias sea o un  proselitismo de izquierda o uno de derecha. Stone en declaraciones en Italia el mes pasado, cuando se presentó el documental, arremetió contra el imperio yanqui (donde él vive tranquilamente) que quiere aplastar a Chávez. La principal propuesta de su documental es  que sólo Chávez  puede sacar a América Latina del hambre y de la desigualdad y desligarse del imperio norteamericano.

A Stone no le interesó preguntar ni saber sobre el otro lado de la luna.  No quiso conocer  la opinión de los que piensan que aquel proyecto es un proyecto dogmático. Por eso en el documental no hay NINGUNA  entrevista a alguien que en América Latina refute a Chávez. Para Stone un Vargas Llosa es un títere del imperio parecido a Carlos Fuentes así que jamás estarían en su documental ni menos les preguntaría a algunos de los más de dos millones de exiliados cubanos que viven por el mundo.

Si eso no es una propaganda abierta, entonces que alguien nos explique por qué en ese documental no se  permite incluir a los jóvenes venezolanos, a los dirigentes que no son chavistas, a los directores de radios (más de 32) clausuradas y amordazadas, al presidente Uribe, a colombianos en la misma Colombia. Entrevista  a canales como Globovisión para que todos conociéramos su perspectiva. ¿Por qué Stone no habló con esos medios, periodistas perseguidos por opinar distinto? El documental es escuchar únicamente a marxistas convencidos, entrevistados por un director que viene del Imperio, pero que es el "yanqui bueno".

 Y como todo director que se precie, para que no se hable mal, también tenía su asesor intelectual, muy parecido a Chomsky, que sin hablar español como Stone, era sin embargo otro especialista en América Latina. Me refiero a su asesor, académico y escritor, paquistaní-inglés, Tariq Ali. Este respondía todas las preguntas en Italia que hacían los periodistas al ser presentado el documental.

Cuando en reciente entrevista, en inglés claro, se le preguntó a Stone: "¿Por qué sólo mostró ud. en su documental el lado de Chávez y no el de otros?".  Stone dijo tranquilamente: "Porque quería sólo mostrar la despiadada critica a Chávez por el mundo y la que se hace en EE.UU. en sus medios dominantes. No entiendo por qué los medios en EE.UU. continúan atacando y odiando tanto  a Chávez. De los horrores de Colombia ningún medio en EE.UU. habla pero sí del odio a Chávez". 

Y otra pregunta a Stone que hizo la periodista: "En Venezuela se cerró Radio Caracas y hace una semana 32 estaciones de radio y están en proceso de cerrar Globovisión. ¿Ud. piensa que eso es democracia donde las personas no pueden decir lo que piensan?".  Stone no tomó  dos segundos en responder así: "Sí, ellos dicen lo que piensan, hay una democracia permisiva en Venezuela.  En América (EE.UU.) si tú dices lo que dicen en Venezuela les cerrarán sus estaciones y les harán un juicio... en Venezuela hay mucha tolerancia que no hay en EE.UU... (Aquí Stone  no responde más a la pregunta y salta a otra cosa)...recientemente pusimos siete bases militares en Colombia, entonces Colombia será otro Afganistán y eso me preocupa..."

Podría analizar la curiosa manera de responder de Stone, "la técnica por comparación"  y así evadir la pregunta y llevar al interlocutor para otro lado.  Es una técnica muy frecuente que usa la izquierda más dogmática al responder ese tipo de preguntas que le hicieron a Stone donde Chávez o los Castro son maestros.  Pero que cada lector aquí saque sus propias conclusiones de este documental y de las respuestas de Stone que le fueron sugeridas por el asesor intelectual de su película, el especialista en América  Latina  Tariq Ali  que no lee ni entiende una palabra de español.

*Javier Campos es escritor y columnista.

 

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Más Noticias

Blogs y Opinión

Encuesta

Mercados

TV

Cultura + Ciudad

Deportes