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Escándalo explota a poco más de tres meses de la elección presidencial

La Moneda “knock out” con certificado de defunción del “mejor censo de la historia”

por 8 agosto, 2013

La Moneda “knock out” con certificado de defunción del “mejor censo de la historia”
La incomodidad del informe de la comisión de expertos fue evidente. Piñera apenas llegó de una gira por la V Región citó a un comité político extraordinario —se realiza siempre los jueves— en su oficina, al que asistieron los ministros Andrés Chadwick (Interior), Cecilia Pérez (Segegob) y Cristián Larroulet (Segpres). Fueron más de tres horas de debate a puerta cerrada. Incluso, en algún minuto se barajó que el propio Presidente se pronunciara sobre el tema, al punto que se acondicionó el salón Montt-Varas para ello, pero se abortó la idea.
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Literalmente el gobierno de Sebastián Piñera quedó “fuera de combate” cuando ayer la comisión de expertos, que el mismo Ejecutivo había nombrado, dio a conocer sus críticas conclusiones ante los errores que había registrado el polémico censo 2012 y que en abril costó la salida del otrora director del Instituto Nacional de Estadísticas, Francisco Labbé. Extensas y extraordinarias reuniones del mandatario con su comité político y un silencio sepulcral marcaron la tónica en La Moneda ante un conflicto que deja en jaque, una vez más, la credibilidad de esta administración a poco más de tres meses de la próxima elección presidencial.

La comisión de expertos hizo pública sus demoledoras conclusiones: "El Censo tiene problemas serios para el cumplimiento de sus objetivos", ya que el 9,3 % de las personas no fueron censadas y recomendó, además, no utilizar la información de éste para fines oficiales, en circunstancias que uno de los objetivos centrales de realizar la encuesta —que al Estado le sale 30 mil millones de pesos— es precisamente usar los datos para el diseño y aplicación de las políticas públicas. Por lo mismo, se propone realizar un censo abreviado el 2015.

Rápidamente los análisis no se hicieron esperar. Desde la propia derecha, analistas reconocían, en privado, que esto es un “error gravísimo”, que va a tener un importante “costo para la imagen del país y la de este gobierno”.

El problema principal para la administración Piñera es que desde el Presidente para abajo se aseguró públicamente —se defendió así también cuando surgieron las críticas— que este era “el mejor censo de la historia”, una frase que ayer retumbó una y otra vez en el gobierno como una cruel ironía. Esa línea de discurso se enmarca en la misma lógica de otras estrategias fracasadas de la administración Piñera, que por el peso de los hechos se han revertido cual boomerang, como aquella cuando se aseguraba que se estaba haciendo en veinte días lo que no se había hecho en veinte años y que éste era “el gobierno de los mejores”, de “excelencia”.

Al igual que la Casen, lo sucedido con el censo 2012 incide directamente en la imagen país de Chile en el exterior. “Esta noticia va a dar la vuelta al mundo” se comentó ayer en la derecha y eso es algo que al empresariado local, que es el que pone la cara en el concierto internacional, le cae pésimo, es extremadamente sensible en ese aspecto y por tanto, pone cuesta arriba la pista para la candidata de la “continuidad” del gobierno de Piñera.

En la terraza del Santa Lucía el 2 de abril Piñera y su entonces ministro de Economía, Pablo Longueira, hacían gárgaras públicas para lucir los resultados del Censo. “Ha sido trabajado con mucha rigurosidad, pensando en la gran importancia que posee la información que se recabó en el mayor levantamiento estadístico de nuestro país. Cada una de las 42 preguntas fueron cuidadosamente elaboradas por la comisión censista que me toca presidir como Ministro de Economía, teniendo claro que estos datos serán la clave para diseñar e implementar mejores políticas públicas para Chile”, decía entonces Longueira.

La incomodidad del informe de la comisión fue evidente. Piñera apenas llegó de una gira por la V Región citó a un comité político extraordinario —se realiza siempre los jueves— en su oficina, al que asistieron los ministros Andrés Chadwick (Interior), Cecilia Pérez (Segegob) y Cristián Larroulet (Segpres).

Fueron más de tres horas de debate a puerta cerrada. Incluso, en algún minuto se barajó que el propio Presidente se pronunciara sobre el tema, al punto que se acondicionó el salón Montt-Varas para ello, pero se abortó la idea. Desde temprano se rumoreaba la posibilidad de tratar de mantener el tema en la esfera técnica, ministerial, para neutralizar el impacto en la credibilidad de Pìñera. Así se hizo, con más de dos horas de retraso y monitoreada desde la propia Moneda, el ministro de Economía, Félix de Vicente, leyó una escueta declaración pública —sin aceptar preguntas— reconociendo errores, pero apelando a que se consultará a expertos internacionales para ver el camino que a seguir para subsanar los problemas del Censo.

Más de uno en la derecha consideró un error la estrategia que adoptó el gobierno para salir del paso ayer. “Está mal buscar una segunda opinión, esta comisión fue elegida por el propio gobierno, se debería asumir que este censo está muerto, se debería hacer la pérdida y asumir que el daño está hecho”, sentenció un analista del sector.

Mala herencia

A días de ser proclamada formalmente por la Alianza, la candidata presidencial de la UDI, Evelyn Matthei, tomó evidente distancia de la polémica con una híbrida reacción que esquivó el tema de fondo: la responsabilidad de este gobierno en el fracaso del Censo, la mala imagen en que queda del país a nivel internacional y poner en jaque una vez más la credibilidad pública de herramientas relevantes para el Estado.

“Esto demuestra la necesidad de tener instituciones mucho más independientes, con mejores profesionales, mejor pagados, en materias que son tan importantes como el I.N.E", afirmó Matthei

En el mundo oficialista más de uno considera que la candidata debe tomar distancia prudente del escándalo del censo, “separarse” para no verse involucrada ni salpicada por los errores de “soberbia” en que sistemáticamente —reconocen— ha incurrido la administración Piñera en el área de las mediciones.

Sin embargo, en la misma línea, analistas del oficialismo consideran que Matthei está atada de manos en cierta manera y que no puede “divorciarse” del todo del gobierno de Piñera, va a tener que seguir —para bien y para mal— siendo la candidata de la “continuidad”.

Es que hasta antes de este escándalo, el gobierno se acercaba al 40 % en las encuestas, un capital que pertenece a la derecha y que la candidata UDI —agregan— por sí sola difícilmente tiene. “Dudo que ella marque 40 % en una encuesta”, recalcaron voces desde el mundo de los sondeos.

El problema para Matthei es que lo del Censo no es un caso aislado y con lo sucedido, se reflotan otros escándalos y cuestionamientos a instrumentos públicos, como el manejo de las cifras de pobreza de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica (Casen) que generó múltiples dolores de cabeza al gobierno durante el 2012.

“Se pusieron a modificar todos los instrumentos y han echado a perder todo: el censo, la Casen, las cifras de empleo, todo”, cuestionan analistas del oficialismo.

Al igual que la Casen, lo sucedido con el censo 2012 incide directamente en la imagen país de Chile en el exterior. “Esta noticia va a dar la vuelta al mundo” se comentó ayer en la derecha y eso es algo que al empresariado nacional, que es el que pone la cara en el concierto internacional, le cae pésimo, es extremadamente sensible en ese aspecto y por tanto, pone cuesta arriba la pista para la candidata de la “continuidad” del gobierno de Piñera.

No hay que olvidar que más de una línea crítica se ha ganado por lo mismo el gobierno de Piñera en las páginas de influyentes medios internacionales, como The Financial Times, The New York Times y The Economist, precisamente por el mal manejo de las estadísticas e intentar sacar provecho a corto plazo de herramientas que son patrimonio del Estado.

The Economist comparó las “estadísticas truchas” con lo que se hacía en Argentina y en abril –cuando estallaron las denuncias públicas sobre el manejo del INE, The Financial Times fustigó al gobierno asegurando que la reputación de "precisión teutónica" que posee el país en el contexto latinoamericano se ve gravemente afectada por el "vergonzoso escándalo estadístico".

Lluvia de críticas

Los reproches políticos desde la oposición no se hicieron esperar. El diputado DC Juan Carlos Latorre, que preside la comisión investigadora de irregularidades en el INE, recordó que “este gobierno siempre nos hizo ver que ellos tenían la calificación técnica, que ellos eran los eficientes, que iban a ser rigurosos y este es un ejemplo más de que eso no era así, que también podían cometer errores gravísimos como este y eso es lo que está quedando en evidencia”.

El senador PPD, Ricardo Lagos Weber, señaló que “aquí se debe asumir los costos políticos de lo que significa esto, que fue un fracaso”. Y agregó que “el próximo gobierno deberá hacerse cargo de esta tremenda herencia que deja esta administración que son el descrédito de las institución”.

La comisión investigadora del INE sesionó ayer en Valparaíso hasta cerca de las 21 horas, cita a la que asistió el director actual de la institución, Juan Eduardo Coyemans.

El lunes de la próxima semana continuará el trabajo de este grupo parlamentario. Más de uno en la oposición, ya apunta a que Longueira deberá dar una explicación como ex ministro de Economía a cargo de dicho censo, a pesar de su situación médica, de la cual sólo hay versiones no oficiales desde el gobierno.

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