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Piñera toma vocería en conflicto con Perú y disminuye influencia de su canciller

Moreno en voz baja

por 18 febrero, 2014

Moreno en voz baja
El ministro de RR.EE. mantuvo un férreo control comunicacional del tema La Haya durante casi todo su periodo al mando de la política exterior, para apuntalar la tesis de las cuerdas separadas y minimizar el impacto en las inversiones comerciales en Lima y Santiago. Poco antes del fallo mismo, ese diseño se fracturó. La escalada del conflicto entre ambos países por el tema del triángulo terrestre, desde el mismo día en que se dio a conocer el veredicto, echó por tierra su apuesta de que ahí terminarían todos los temas pendientes entre Chile y Perú. Desde entonces ha sido Piñera quien ha concentrado las vocerías, desmarcándose del tono conciliador y minimizador por el que apostó el ex gerente del retail.
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La reunión bilateral que los presidentes Sebastián Piñera y Ollanta Humala sostuvieron durante la cumbre de la Alianza del Pacífico el lunes 10 de febrero encendió la disputa por el “triángulo terrestre”.

Desde entonces ha sido Piñera quien ha tomado las vocerías por el lado chileno, dando siete entrevistas –entre el 9 y 11 de febrero– a medios nacionales. En todas ellas reafirmó que el triángulo en cuestión, una zona de 3,7 hectáreas, es chileno.

La última de sus entrevistas fue este lunes, a medios regionales de Arica, durante su gira de despedida por las regiones. “El canciller o la canciller y los agentes peruanos hablan más de la cuenta, el nuestro es más cuidadoso”, dijo el mandatario, agregando, sobre el triángulo, que “no el que grita más, es más fuerte”.

Las palabras del jefe de Estado vienen a confirmar lo que ha sido una tendencia en las últimas semanas: el canciller Alfredo Moreno ha disminuido sus apariciones mediáticas desde el lunes 27 de enero.

El escenario actual contrasta con el que existía previo al fallo, cuando las vocerías estaban, principalmente, bajo el control del ministro de Relaciones Exteriores.

CAMBIO EN EL TABLERO

Los primeros indicios de que Moreno estaba perdiendo el control respecto del manejo y tratamiento del fallo de La Haya surgieron con la convocación al Consejo de Seguridad Nacional (COSENA).

La reunión despertó sorpresa, ya que fue un giro en la política de encapsulamiento de la demanda por la que hasta entonces, siguiendo la agenda de Moreno, había apostado el gobierno. En la previa del fallo, la cita del COSENA le daba un inevitable carácter militar al tema.

En su momento, las lecturas apuntaban a que Piñera no le habría gustado darse cuenta de que la pauta política fue marcada desde Lima, mientras Chile se mostraba pasivo y privilegiaba la buena relación comercial.

Si bien la tensión con Perú ha aumentado en los últimos días, la controversia por el triángulo surgió pocas horas después de que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) diera a conocer su resolución y desde entonces, comentan, el protagonismo del canciller ha ido en descenso.

No son pocos los que apuntan a que el escenario post-La Haya evidencia una “derrota política” de Moreno.

Lo anterior porque, durante los años previos al fallo, Moreno apostó públicamente, en entrevistas y declaraciones, a que después de La Haya se acabarían los temas pendientes con Perú. A la luz de los últimos acontecimientos, los temas pendientes parecen no estar ni cerca de su final.

Durante los años previos al fallo, Moreno apostó públicamente, en entrevistas y declaraciones, a que después de La Haya se acabarían los temas pendientes con Perú. A la luz de los últimos acontecimientos, los temas pendientes parecen no estar ni cerca de su final.  “La tesis de que esto era el último tema pendiente, que después de La Haya se acababa todo, no fue cierta. Estaba basada en una argumento falso y esto lo demuestra”, sostiene una fuente vinculada a las RR.EE.

“La tesis de que esto era el último tema pendiente, que después de La Haya se acababa todo, no fue cierta. Estaba basada en una argumento falso y esto lo demuestra”, sostiene una fuente vinculada a las RR.EE.

María Eugenia Morales, académica de la Universidad de Chile, agrega que se pretendió presentar a La Haya como una Corte que fallaba de acuerdo a derecho. “Se montó un discurso durante los últimos cinco años en forma activa en los medios de comunicación de que La Haya falla conforme a derecho, pero ¿puede un tribunal fallar estrictamente en derecho sin considerar lo político? Esa teoría cayó como un castillo de naipes”, dice, ya que finalmente el criterio de la Corte fue la equidad.

Algunas de las lecturas sobre el escaso protagonismo que ha tenido el canciller en los últimos días apuntan a que “no tiene una agenda política a futuro y está interesado en volver al mundo privado, por eso ha bajado el tono y no ha hablado con tanto énfasis”, según una fuente del sector.

AL RITMO DE PERÚ

Torre Tagle marcó un precedente en la disputa al publicar en su Twitter (@CancilleríaPeru) un mapa elaborado por su embajada en EE.UU., donde se adjudica el triángulo terrestre. No es casual que haya sido dicha embajada la autora, ya que, ante una eventual disputa por el triángulo, el Presidente de EE.UU. debiese ser el árbitro, según consta en el artículo 12 del Tratado de 1929.

Pese a que el polémico mapa fue tuiteado el domingo 3 de febrero, Moreno confirmó el miércoles 12 –nueve días después– que Chile enviará una nota de protesta a Perú. “Cada vez que se publica un mapa que de alguna manera refleja límites de Chile que no corresponden a los límites internacionales de nuestro país, esto se hace ver a quien corresponde (…) Se envía por dos razones: para hacer notar la equivocación del mapa y también para hacer notar que no es válido para nosotros (…) En el momento oportuno vamos a hacer entrega de esta nota”.

La lentitud de la Cancillería para enviar la nota de protesta contrasta con las acciones de Torre Tagle, que no dejó pasar muchos días para enviar una carta a Chile por un incidente que sufrió su consulado en Iquique.

La Cancillería chilena se ha visto “sorprendida de nuevo”, dicen, teniendo que “reaccionar una vez más ante la coordinada ofensiva peruana”.

El mapa es un “claro ejemplo” de lo anterior, pues “no se abordó directamente” –comentan–, sino que recién una semana después de su publicación. “Puede ser algo prudencial, pero también es porque Moreno quiere mantener las cuerdas separadas a toda costa”, comenta otra fuente vinculada a temas internacionales.

Esta última es una lectura ampliamente compartida por diversos sectores al interior de la Cancillería.  En los pasillos del ex Hotel Carrera varias voces coinciden en que “Moreno no quiere decir nada, porque podría afectar las inversiones”. Si bien la nota de protesta a Perú es una “formalidad protocolar”, esta respuesta “debiera haber sido más rápida”, dicen, agregando que la “pasividad” de la Cancillería refleja “su priorización por las cuerdas separadas, una línea de la que no quiere salirse”.

Durante las últimas semanas, el polémico mapa apenas fue tratado en la prensa nacional, salvo una publicación de La Segunda el lunes 4 de febrero. Al día siguiente, el mismo medio entrevistó al canciller, pero sin preguntar por el mapa. “Ese triángulo es un territorio chileno”, dijo Moreno, adelantando que es un tema que  “probablemente” le va a tocar al próximo gobierno de Michelle Bachelet.

El 8 de febrero, Moreno era entrevistado nuevamente por el vespertino. El foco de la entrevista fue el trabajo del “2+2” –reunión que se llevó a cabo el 6 de febrero en Santiago– y la ejecución del fallo. Aunque volvió a afirmar que el triángulo pertenecía a Chile, no se hizo ninguna mención al mapa publicado por Perú.

El análisis de los expertos apunta a que el gobierno trató de “bajar” el perfil de la disputa terrestre y, en especial, al mapa que Perú publicó, para no “interferir” con la cita del “2+2”. Durante esa reunión se abordó la polémica por el triángulo, pero no fue el foco principal de la cita y tampoco estuvo presente en los nueve puntos de la declaración conjunta.

LA APUESTA DE PIÑERA

Las acciones de Lima –publicación del mapa, “cartillas” explicativas del fallo para el sistema escolar, videos de celebración– están enmarcadas en una ofensiva mediática reivindicativa del “triángulo terrestre”. Ante esto, la respuesta comunicacional que ha encabezado Piñera entre el 9 y 11 de febrero no es casualidad.

Varias voces del ámbito internacional comentan que Piñera busca “quedar en la mejor posición  de cara al 2017”, lo que explica la “marcada diferencia con el tono conciliador que ocupó durante sus cuatro años de gobierno”, según comenta una fuente vinculada al servicio exterior.

La académica María Eugenia Morales cree que Piñera “no quiere irse y dejar la sensación, aunque no tenga un efecto real, de que vamos a perder un pedazo de tierra. Es interesante que sea el Presidente quien asume la vocería, mientras Moreno pareciera estar en otro país”.

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