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Empresa presenta recurso contra pescadores por toma en planta desalinizadora en Quintero Medioambiente Video vía video: Aguas Pacífico

Empresa presenta recurso contra pescadores por toma en planta desalinizadora en Quintero

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Emilia Aparicio
Por : Emilia Aparicio Periodista El Mostrador
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El proyecto Aconcagua de la empresa Aguas Pacífico –capaz de producir 1.000 litros por segundo– llevará agua desalinizada desde Puchuncaví, en la Región de Valparaíso, hasta la Región Metropolitana, pasando por el Valle del Aconcagua. Sin embargo, desde la Federación de Pescadores de la Bahía Narau Quintero-Puchuncaví aseguran que la iniciativa impactará al ecosistema marino y, por ende, a la pesca, de modo que se tomaron la entrada al recinto en protesta, para que la planta no se construya. Tras más de 70 días de la toma del terreno, la empresa decidió presentar un recurso de protección, ante la Corte de Apelaciones de Valparaíso, contra los responsables de la paralización de las obras de construcción del señalado proyecto.


Hace más de 70 días, la Federación de Pescadores de la Bahía Narau Quintero-Puchuncaví se tomó el terreno donde se espera construir una planta desalinizadora de agua de mar en la bahía de Quintero, asegurando que el proyecto de la empresa Aguas Pacífico impactará al ecosistema marino y, por ende, la pesca. Ante ello, la compañía interpuso un recurso de protección en contra de los pescadores.

“Cuando conformamos está federación empezamos a ver los objetivos y uno de ellos justamente es cuidar los ecosistemas marinos, porque son los que nos dan finalmente el trabajo”, explicó el presidente de la Federación de Pescadores de la Bahía Narau Quintero-Puchuncaví, Hugo Poblete.

El proyecto Aconcagua de la empresa Aguas Pacífico –capaz de producir 1.000 litros por segundo– llevará agua desalinizada desde Puchuncaví, en la Región de Valparaíso, hasta la Región Metropolitana, pasando por el Valle del Aconcagua.

Además, el proyecto considera la construcción de un acueducto de 105 kilómetros de longitud con cinco estanques de distribución, que transportará el agua desalinizada desde la costa hasta la precordillera, a través de la cuenca del Aconcagua.

La planta, que cuenta con una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable, es multipropósito y multiusuario, por lo que las aguas tratadas serán utilizadas para agua potable dirigida a consumo humano, riego agrícola, procesos industriales y actividad minera. Es más, 45% del agua que utilizará en sus operaciones a partir de 2025 el polémico proyecto Los Bronces Integrado de la empresa Anglo American, que ha sido criticado principalmente por su impacto en los glaciares de la precordillera de la Región Metropolitana, provendrá de la empresa Aguas Pacífico.

“Nosotros no queremos que se instale por acá, les dijimos que se vayan a Papudo, Maitencillo, Cachagua”, señala Poblete.

Recurso de protección

Ante ello, lunes 17 de julio recién pasado, la firma decidió interponer un recurso de protección, ante la Corte de Apelaciones de Valparaíso, en el cual indica que “se han llevado a cabo de manera arbitraria e ilegal una serie de acciones de autotutela con la finalidad de impedir la ejecución del Proyecto Aconcagua y, con ello, el desarrollo de la actividad económica lícita de Aguas Pacífico”.

Al respecto, Hugo Poblete señaló que “nosotros seguimos firme. Conversamos la semana pasada con la empresa, pero no quieren hacer mayores modificaciones en el proyecto. Como toda empresa, nos quieren mentir y contaminar, así que no llegamos a ningún acuerdo. Tenemos asesores legales, biólogos y sabemos las externalidades negativas de una desalinizadora y no las queremos”.

Diálogo

Al respecto, el director de Sustentabilidad y Asuntos Corporativos de Aguas Pacífico, Mauricio Alegría, señaló a El Mostrador que “como empresa, comprometida con el cuidado del medio ambiente y el desarrollo económico y social del país, nos parece que la situación se ha extendido en demasía. Por lo mismo, luego de hacer intentos persistentes y sistemáticos por establecer un diálogo conducente con quienes participan de la toma, hemos presentado un recurso de protección contra los responsables de la toma, para hacer valer el Estado de Derecho y retomar así la construcción de nuestro proyecto, que cuenta con dos Resoluciones de Calificación Ambiental vigentes, la concesión marítima respectiva y todos los permisos administrativos y sectoriales que se requieren a la fecha”.

Por otro lado, la activista medioambiental Katta Alonso, que vive hace 20 años en la zona, señaló que la RCA fue aprobada en 2018 en el segundo Gobierno de Sebastián Piñera, y que en ese momento la bahía de Quintero estaba atravesando por intoxicaciones masivas y derrames de petróleo, por lo que los procesos de participación ciudadana no fueron realmente representativos.

“Esta desaladora fue aprobada en los tiempos de Piñera, en ese momento nosotros estábamos con todo el desastre de las intoxicaciones y del petróleo, entonces pasó piola, no hubo ni siquiera participación ciudadana como se debería haber dado, tampoco información a la población y, además, incumple un montón de cosas, porque acá no hay normativa, ese es el problema”, indicó Alonso.

La empresa afirmó que “las obras se encuentran tomadas ilegalmente por un grupo acotado de pescadores que se opone al proyecto. Durante todo este tiempo, Aguas Pacífico ha hecho todos los esfuerzos por establecer instancias de diálogo, proponer acuerdos, mesas de conversaciones y posibles vías de solución al conflicto. La toma de las obras no solo está produciendo pérdidas económicas, sino que un impacto directo en el trabajo de cientos de personas y demora en los plazos, lo que afecta directamente a los diversos usuarios del proyecto”.

El impacto de la salmuera en el mar

La doctora en Biología Marina e investigadora de la Universidad de Playa Ancha, María José Díaz Aguirre, sostuvo que es de suma relevancia el lugar donde se sitúa la planta desalinizadora, dado que evidencia científica realizada en España y Chile es clave.

“Si yo instalo un emisario que elimina la salmuera en un lugar que está constantemente bajo corriente (…) es muy probable que el impacto de la salmuera no sea tan alto como si yo instalo el emisario en un lugar más protegido, donde el recambio de agua es menor”, explicó la científica. Además, recalcó que es de suma importancia la tecnología utilizada para la descarga de salmuera.

El director de Sustentabilidad y Asuntos Corporativos de Aguas Pacífico señaló que el agua de descarte o salmuera será devuelta al mar a través de 18 difusores ubicados en los últimos 60 metros del emisario, el cual tiene en total una longitud de 690 metros desde la costa.

“La zona de descarga alcanzará el nivel de concentración original de agua de mar a los 2 segundos o 6 metros desde su difusión. El agua devuelta no tendrá variaciones de temperatura ni tendrá sustancias químicas agregadas, llevando al mínimo los posibles impactos sobre el ecosistema marino. Este es el estándar actual de las plantas desaladoras del mundo y lo que permite cumplir con las normativas internacionales. No existe ninguna planta desalinizadora de escala industrial que no devuelva la salmuera al mar. En tanto la captación de agua de mar se realiza por vasos comunicantes, evitando la succión y disminuyendo la afectación al medio marino”, sostuvo Alegría.

María José Díaz agregó que también hay que tener en cuenta que la planta se construiría en el condón industrial, en donde la biodiversidad y sus comunidades llevan años expuestos a contaminantes.

“Hay un contexto en que la bahía de Quintero y Puchuncaví ya está muy colapsada con el cordón industrial. Entonces, hay un criterio de que debería tenerse un poco de cuidado con respecto a colocar, además, una desaladora”, mencionó la bióloga marina.

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