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Por qué las acciones del sector tecnológico podrían continuar al alza

por 22 enero, 2017

Financial Times
Por qué  las acciones del sector tecnológico podrían continuar al alza
Desde una mirada más amplia, la tecnología domina el S&P 500 que corresponde a más del 21% del valor de referencia comparado con el 15% de las finanzas. Es una brecha que representa una burbuja. Más alarmante todavía: las crecientes acciones están sobrepasando el aumento de los ingresos. El sector tecnológico está valorado en 3.5 veces el valor de venta, más alto que en cualquier punto desde el año 2000.
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Las lluvias están rompiendo récords en San Francisco: alrededor de 150 milímetros de agua caída desde el comienzo de este año, la cifra más alta desde 1982. Los automovilistas locales reaccionan al instante usando limpiaparabrisas, frenos y luces. No es ninguna sorpresa que se estén desarrollando vehículos autónomos en este lugar.

Otros récords de Silicon Valley lucen igualmente peligrosos. La tecnología NASDAQ Composite, dominado por acciones del sector tecnológico, ha presentado grandes alzas esta semana y se mantiene un 10% más alto que el máximo de la burbuja de las punto com en el 2000.

El sesgo del mercado hacia la tecnología es sorprendente. Aún en aquellos vertiginosos días del año 2000, Walmart y General Electric estaban dentro del top 5 de las firmas estadounidenses por capitalización del mercado. El año pasado, por primera vez, estuvieron todas las compañías tecnológicas: Apple, Alphabet, Microsoft, Amazon y Facebook. Sin embargo, Warren Buffett, un tecnófobo cuando se trata de su propia inversión, ha aguado la fiesta desde entonces: el conglomerado Berkshire Hathaway ha superado a Facebook y a Amazon.

El fundador de Amazon, Jeff Bezos, junto al CEO y presidente de NASDAQ, Bob Greifeld.

Desde una mirada más amplia, la tecnología domina el S&P 500 que corresponde a más del 21% del valor de referencia comparado con el 15% de las finanzas. Es una brecha que representa una burbuja. Más alarmante todavía: las crecientes acciones están sobrepasando el aumento de los ingresos. El sector tecnológico está valorado en 3.5 veces el valor de venta, más alto que en cualquier punto desde el año 2000.

Esto podría impulsar algunas importantes ofertas públicas iniciales, tales como Snap, propietario de Snapchat, la aplicación de mensajería. Una tasación extraoficial de 25 billones de dólares sobre 1 billón de dólares de ingresos suenan frívolos. También podría causar problemas con las acciones existentes si los inversores cambian a los nuevos nombres. Los analistas de Goldman Sachs han observado que desde el 2010 las acciones de internet han caído siempre que la emisión de Oferta Pública Inicial (IPO) ha aumentado.

Y sin embargo, frente a toda la evidencia existente que demuestra un abandono, existen contrapuntos convincentes. Usando el criterio más significativo de ganancias en lugar de ventas, las tasaciones no son tan escandalosas. A 22 veces el valor de ganancias, el sector tecnológico está muy lejos de las 70 veces el ratio precio-ganancia del 2000. En ese entonces, Microsoft tenía $500 billones de capitalización del mercado y $8 billones de ingresos neto. Hoy tiene una capitalización de mercado similar, pero sus ganancias son dos veces más altas.

“Ha habido un énfasis renovado en rentabilidad y no sólo en el incremento”, señala John Kolz de Credit Suisse: “¿Es porque el incremento era más difícil de conseguir o porque era lo correcto?”

El dominio actual del sector se ubica por debajo de las finanzas en el período previo al 2008 y mucho menos que la burbuja de los puntocom cuando las acciones del sector tecnológico representaban más de un tercio de la renta del mercado de valores.

Para las IPOs, Snap bien podría estar sobrevalorada (aunque esté repleta de fanáticos), pero es poco probable apartar a los inversores de las acciones existentes. Primero, los inversores institucionales tienen dinero guardado después de una serie de fusiones y adquisiciones. Segundo, en un cambio con respecto al pasado, algunos de los gerentes de activos ya poseen gran parte de compañías “unicornio” (compañías tecnológicas que alcanzan un valor de un billón de dólares). Mientras algunos gerentes comprarán en la IPO, otros ya poseen las acciones.

Como respaldo de las tasaciones, hay una cantidad sin precedentes de dinero de capital privado, incluyendo el nuevo fondo de $100 billones de SoftBank, el que aún se está implementando. Otros fondos importantes son los de Thomas Bravo y Vista Equity que han estado hiperactivos en los últimos dos años y actores tradicionales como Silver Lake.

Por su parte, los principales postores estuvieron relativamente tranquilos en 2016. Una teoría es que las compañías estaban siendo cautelosas para ganarse el favor de los inversionistas. Sin embargo, no es necesariamente lo que los inversionistas quieren. “Consideramos que el legado de las compañías tecnológicas ha estado readquiriendo por error sus acciones o pagando dividendos cuando ellos deberían haber estado invirtiendo en R&D o en adquisiciones transformacionales”, explica Brad Slingerlend, administrador de cartera de valores en Janus Capital Group.

Cualquiera que sea la visión de los inversionistas sobre el despliegue de capital, habría más que desplegar este año si el Congreso lleva a cabo una reducción prevista en la plusvalía de la repatriación de ganancias, animando a las compañías a devolver cientos de miles de millones de dólares en efectivo a los Estados Unidos por un posible uso en dividendos y transacciones.

Todo esto sin tener que creer que la industria está entrando en una nueva emocionante fase de innovación tecnológica. El cambio a la nube virtual, el progreso en la inteligencia artificial y la aceptación de parte del internet de las cosas (sensores en diversos tipos de dispositivos) deberían, sin embargo, dar más impulso. Y a pesar de las alertas de peligro, las acciones en compañías tecnológicas no deberían ir cuesta abajo.

Traducción: Bárbara Barraza Sanhueza. Traducción Inglés-Español, Universidad Arturo Prat.

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