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Nueve de los mejores restaurantes minúsculos del mundo

por 3 mayo, 2017

Nueve de los mejores restaurantes minúsculos del mundo
Incluso Wolfgang Puck, el primer chef famoso con un imperio de US$400 millones, este mes convirtió su restaurante más nuevo en un menú de degustación de 10 cubiertos, que es una manera inteligente de volver a la cocina o un truco para apropiarse de parte de la contracultura urbana del momento.
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El producto más de moda en los restaurantes en este momento no es el espárrago púrpura ni el tahini de sésamo negro. Es el espacio.

La combinación del aumento del precio de los inmuebles y un entorno que favorece la ágil filosofía del pop-up ha dado lugar a una superabundancia de experiencias gastronómicas muy pequeñas y muy íntimas en todo el mundo.

Incluso Wolfgang Puck, el primer chef famoso con un imperio de US$400 millones, este mes convirtió su restaurante más nuevo en un menú de degustación de 10 cubiertos, que es una manera inteligente de volver a la cocina o un truco para apropiarse de parte de la contracultura urbana del momento.

A los gourmets, estos espacios acogedores también les permiten jactarse de haber conseguido lugar en un local que tiene tan poco. Ya sea que su idea de un buen momento sea un mantel de lino almidonado y la mejor de las cenas o un encuentro relajado bebiendo un bol de ramen, estos son nueve restaurantes de pequeña escala -todos con 14 cubiertos o menos- donde hacer una reserva ya. Siempre y cuando no sea claustrofóbico.

El club de cenas: Mr. Donahue’s, Nueva York (9 cubiertos)

Manhattan es una ciudad con espacio limitado, y uno de los comedores más pequeños de la ciudad es Mr. Donahue’s, un café de nueve cubiertos en Soho. Los chefs Matt Danzer y Ann Redding rinden homenaje a los clubes de cenas de la vieja escuela del Medio Oeste, donde se puede elegir un plato principal, una salsa y dos acompañamientos por US$20. Esto puede consistir en un filete de trucha dorada en mantequilla con perejil y ajo o carrillada de cerdo frita con salsa de pimienta y almandino de espárragos. No se aceptan reservas ni dinero en efectivo.

La ganga con estrellas Michelin: Tsuta, Tokio (9 cubiertos)

¿Cuánto pagaría por una comida con estrellas Michelin? En el restaurante de Tokio Tsuta de 9 cubiertos, puede disfrutar de un plato de ramen de trigo sarraceno aclamado por la crítica por poco más de lo que podría gastar en Burger King. Si las largas colas en la puerta no lo desaniman, tendrá cuatro decisiones importantes que tomar: caliente o fría, soba o tsuke soba, sal o base de sopa de soja. Y luego agregue los acompañamientos. Todos los días a las 8 de la mañana se venden 70 entradas en la puerta del local.

Salida nocturna a cenar: Marianne, Londres (14 cubiertos)

El restaurante homónimo de Marianne Lumb, ex concursante del programa de TV Masterchef, tiene un pequeño comedor y una cocina abierta desde la que Lumb sirve platos europeos con un toque moderno: canelones de codorniz de Anjou con escarola. La atmósfera interior, sin embargo, es más la de una cena elegante con todas sus personas favoritas. Los precios son razonables para Notting Hill y hay un menú especial para vegetarianos.

Bar experimental: Minibar de José Andrés, Washington DC (12 cubiertos)

El chef José Andrés ayudó a poner a Washington DC en el mapa culinario de los Estados Unidos con una serie de restaurantes notables como el mexicano Oyamel y Jaleo, de estilo español. Sin embargo, su buque insignia es el Minibar de 12 cubiertos, donde Andrés y su equipo preparan platos vanguardistas: los cuadrados dorados de croquetas de jamón rebozadas en tapioca pueden presentarse en la escultura blanca de una mano. Las entradas no son fáciles de conseguir.

Una larga sentada: Naoe, Miami (8 cubiertos)

No trate de incluir una cena en Naoe en una noche atareada. La comida promedio dura dos horas y media, con dos turnos por noche, a las 18:00 y a las 21:30, para las ocho personas que han reservado con anticipación. El restaurante se especializa en la cocina japonesa de lujo del chef Kevin Cory. Su caja de bento podría contener un sedoso chawanmushi, o flan de huevo, con cobia escalfado y shiitake, más piezas sobresalientes de sushi nigiri como la oreja de mar macerada en sake. Una cosa que hace que la comida de Cory sea tan buena es el sabor de la salsa de soja que añade, que proviene de la destilería de shoyu de su familia en Japón.

La granja lejana: The Bite House, Nueva Escocia, Canadá (12 cubiertos)

Sólo una docena de lugares, en una granja de 100 años de antigüedad en una isla. En Nueva Escocia. The Bite House no es el tipo de lugar al que uno entra después de unas copas un viernes a la noche, pero eso es algo bueno. El restaurante, que sirve una cena de cinco platos que cambia todos los meses, actualmente está reservado hasta octubre. Si logra hacer una reserva, lo esperan ingredientes frescos, recolectados en el campo o producidos por agricultores locales independientes.

El gabinete de curiosidades: Histoires de Mathieu Pacaud, París (12 cubiertos)

Histoires, al que se accede a través de una puerta oculta dentro de otro restaurante, tiene dos estrellas Michelin y el nivel de precios que se esperaría de un restaurante parisino elegante. Mathieu Pacaud, chef del restaurante con tres estrellas Michelin L’Ambroisie e hijo del cocinero Bernard Pacaud, pasó muchos meses probando cientos de combinaciones de menú. El espacioso y elegante local de 12 cubiertos sirve platos "inspirados en los maestros canónicos que dieron forma al aprecio de Pacaud por las artes", incluidos a Beethoven, Brahms, Chopin, Dante y Matisse.

El restaurante para dos: Solo Per Due, Italia (2 cubiertos)

Elija su acompañante con mucho cuidado. Solo Per Due, en el norte de Roma, se publicita como el restaurante más pequeño del mundo: ofrece dos cubiertos. Se encuentra en un edificio histórico rodeado de jardines y velas: la entrada de autos está iluminada por ellas. Es bueno si uno se siente romántico. El restaurante estará encantado de ofrecer un pastel en forma de corazón y flores y, sin otros comensales que molesten, incluso se puede elegir la música de fondo. El champán y los anillos de compromiso se pagan aparte.

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