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Romina Pistolas, escritora: “Las trabajadoras sexuales debemos abrir espacios en mundos cerrados” BRAGA Diego Lazo

Romina Pistolas, escritora: “Las trabajadoras sexuales debemos abrir espacios en mundos cerrados”

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Romina Pistolas, escritora y stripper, comparte su travesía desde Calbuco hasta el éxito literario con “Carmen”, una obra que abre diálogos sobre la autonomía femenina y el trabajo sexual. Revela cómo su familia reaccionó ante su vida dual y cómo el arte la ha llevado a nuevas exploraciones.


Romina, originaria de Calbuco, una isla en la región de Los Lagos, compartió su experiencia como trabajadora sexual y como autora en este pomposo paso por la escritura con “Carmen”, una obra de autoficción que ha sido éxito desde su lanzamiento en 2022.

“Yo era una persona cero conectada con mi lado sensual y erótico. Menos el sexual. Jamás fui la polola del curso, ni la primera de mis amigas en perder la virginidad. Me sorprendió a mí misma la decisión de empezar a bailar y sacarme la ropa tan públicamente”, reveló Pistolas.

“Carmen”, editado por Cuneta, fue la oportunidad de compartir su historia con el mundo y su círculo más íntimo. Además de ser el trampolín de su vida literaria. “Las trabajadoras sexuales debemos abrirnos espacios en mundos cerrados para nosotras”, destacó.

Con respecto a la recepción que ha tenido su obra, señaló que en un principio estaba asustada por la reacción de su familia, a quienes les contó sobre su trabajo una vez que la novela estaba terminada, con siete años desempeñándose como stripper. “Mi mamá fue más aprensiva al respecto. Todavía le cuesta un poco entender las decisiones que tomo. Para mi papá, todo lo contrario, incluso compró libros para llevarle a sus amigos”.

El primer encuentro con sus padres, después de años en el extranjero, fue en el lanzamiento de esta primera novela. Ella llevaba un traje de látex tipo Gatúbela, con los glúteos expuestos y afirma: “abrazarlos en ese outfit fue romper el hielo”.

Romina valora la autenticidad y la honestidad, como lo demuestra su actitud hacia la exhibición de su vida a través del trabajo sexual. “Todavía no he visto el lado negativo de exponer mi vida”, reflexionó. “Pero lo más positivo han sido hasta el momento las oportunidades que se me han dado y también tener una manera orgánica y real de filtrar a la gente que mantengo y no en mi vida. Si no estás de acuerdo con lo que hago, entonces, ¿realmente perteneces a mi círculo?“.

Su exposición fotográfica y también fanzine “Si no te follo, me muero”, -montada en lo que en ese momento era la Galería Oma de Providencia y donde hoy está la Inquieta librería- muestra el lado íntimo y humano de bailar sin ropa, con fotos análogas de la camaradería y el apoyo mutuo entre las trabajadoras. Para ella, ser stripper y escritora son oficios estrechamente relacionados, ya que ambos le permiten crear personajes a gusto.

Esta escritora espera que sus letras e historias continúen inspirando conversaciones y reflexiones sobre el trabajo sexual y la autonomía de las mujeres en la sociedad. Pero también está atraída por la oscuridad de la escritura y las posibilidades de armar relatos nuevos. De hecho, durante este caluroso verano, estuvo en gran medida inmersa en Calbuco, escribiendo lo que probablemente será una próxima lectura popular.

Sobre el tema de su próximo proyecto, Pistolas hace referencia a un coqueteo con la literatura policial o de suspenso y a las historias de crímenes sin resolver que lee o ve en la televisión.

“Hace poco leí un libro que se llama “Los suicidas del fin del mundo”, de Leila Guerriero. Es una crónica que me llamó la atención porque soy fan de las cosas escabrosas, me relaja. Entonces, siento que voy para allá. Creo que es una buena oportunidad para volver a mis orígenes y explorar con una perspectiva adulta las historias que tiene la isla”.

“Volver a Calbuco. Para mí, más allá de estar con mi familia, es entender de dónde vienen mis miedos, inseguridades e incluso mis talentos o felicidades. En Chile, el mejor lugar para escribir, ha sido acostada en mi pieza con mi mamá llevándome un tecito”.

Para ella, sería un sueño que su novela estuviera en pantalla grande. “La verdad ya hay conversaciones con productores que están interesados, entonces puede ser. No es para nada tirado de las mechas”. Romina aprovecha la pregunta para fantasear con los personajes y también para citar al cantante nacional Pablo Chill-e: “Si hubiera una película de Carmen. Me imagino a Dindi Jane interpretándola, porque aparte de talentosa, es súper pechugona, exótica, gótica, diabólica y tiene onlyfans. (jajajaja)”.

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