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Los problemas de la consulta de RD sobre Guillier

por 28 noviembre, 2017

Los problemas de la consulta de RD sobre Guillier
La democracia, sin duda, se fortalecería si la ciudadanía –y los militantes en este caso– tienen una participación decisiva en los procesos de toma de decisiones. No obstante, la operacionalización de estas consultas requiere poner atención en muchos detalles. Consultas ambiguas, poco claras o que consideran alternativas no excluyentes, debilitan el instrumento y perjudican los procesos de toma de decisión colectiva. Preguntas claras y específicas, opciones excluyentes, y fraseos no sesgados contribuirían a mejorar este sano y productivo ejercicio democrático.
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La democracia directa sin duda tiene sus ventajas. Transfiere el poder de las cúpulas a la ciudadanía, estimula la participación, promueve debates sociales, y tantas otras bondades identificadas en sociedades que la han establecido. No obstante, un aspecto central de ella es la forma en que se implementa. Cuando se busca involucrar a la ciudadanía, uno de los mecanismos es la consulta ciudadana, pero se necesita responder en forma adecuada a una serie de preguntas: ¿quién define las preguntas que serán objeto de consulta y decisión?, ¿qué tipo de pregunta se realiza?, ¿a quiénes se pregunta?, ¿cuáles son los plazos para someter a deliberación una consulta?, ¿se promoverán espacios de debate para discutir sobre el asunto y así tener un voto más informado?

En esta ocasión analizaré la consulta que se encuentra realizando Revolución Democrática (RD) para definir el apoyo a la candidatura de Alejandro Guillier. Me concentraré estrictamente en el análisis de las alternativas que se sometieron a votación.

Convendría señalar que organizaciones sociales como votociudadano.cl y académicos(as) han insistido en que existen ciertas cuestiones mínimas que cualquier fraseo debe considerar: 1) las preguntas o afirmaciones no deben sesgar a los participantes en el tipo de respuesta que se espera encontrar; 2) las alternativas tienen que ser excluyentes, de otro modo, para el elector resultaría problemático tomar una decisión; 3) Cada alternativa debe considerar una idea, pues si considera más de una, no se sabría a qué segmento de la alternativa se está adhiriendo; 4) las alternativas deben ser específicas y claras, para no dejar margen a la interpretación del significado de ellas.

¿Cumplen con estos criterios las alternativas que RD entregó a sus militantes? Las alternativas de la consulta de RD son:

A: La derecha en el gobierno implica un retroceso y riesgo para Chile, por lo tanto, hacemos un llamado a vencerlos en las urnas y votar por Alejandro Guillier.

B: Aunque consideramos que es responsabilidad de la Nueva Mayoría (NM) convocar a quienes confiaron en el proyecto del FA, hacemos un llamado a que Alejandro Guillier recoja las demandas del mundo social como No más AFP, la baja de la Dieta Parlamentaria, entre otras, para así derrotar a la derecha.

C: Ante la falta de diferencias sustanciales entre ambas candidaturas en competencia, Revolución Democrática no hará esfuerzo en influir como partido en la segunda vuelta y solo convocará a participar del proceso electoral.

El resumen de las alternativas son: llamar a votar por Guillier, acoger las demandas del mundo social, solo participar del “proceso electoral”.

Lo primero que llama la atención es que no se encuentran desplegadas todas las opciones posibles que incluyen, por ejemplo, no concurrir a votar o llamar a no votar por Guillier. Quizás esto se deba a una decisión política, sin embargo, al eliminarse algunas opciones se limita el arco de opciones a los propios electores de RD. Sin duda, es legítimo que una colectividad consulte el arco de opciones que desee, pero al eliminar algunas de ellas se está afectando inmediatamente el resultado.

El resumen de las alternativas son: llamar a votar por Guillier, acoger las demandas del mundo social, solo participar del “proceso electoral”. Lo primero que llama la atención es que no se encuentran desplegadas todas las opciones posibles que incluyen, por ejemplo, no concurrir a votar o llamar a no votar por Guillier. Quizás esto se deba a una decisión política, sin embargo, al eliminarse algunas opciones se limita el arco de opciones a los propios electores de RD. Sin duda, es legítimo que una colectividad consulte el arco de opciones que desee, pero al eliminar algunas de ellas se está afectando inmediatamente el resultado.

En segundo lugar, se trata de alternativas no excluyentes: por ejemplo, perfectamente alguien podría querer llamar a votar por Guillier y pedir que se incluyan las demandas del movimiento social. La consulta entonces aborda tres dimensiones diferentes simultáneamente: votar por un candidato, llamar a que dicha candidatura se pronuncie sobre temas programáticos y concurrir a votar. Esta consulta carece de especificidad, al preguntar sobre tres dimensiones de un mismo problema, pero sin entregar todo el arco de posibilidades en aquellos tres temas sobre los que consulta.

Se trata además de opciones en algunos casos ambiguas. La alternativa B señala que “hacemos un llamado a que Alejandro Guillier recoja las demandas del mundo social”. Pues bien, ¿qué pasa si gana esa alternativa, se realiza el llamado, y Guillier no lo escucha? La opción aquí es solo que se realice “un llamado”. Pero además en la misma alternativa se mencionan dos reivindicaciones (No +AFP y baja en dieta parlamentaria) y se agrega un “entre otras”, lo que abre el campo de posibilidades a cualquier tema que desee incluirse. La alternativa C  también es ambigua, al señalar que el partido “solo convocará a participar del proceso electoral”. ¿Qué significa participar del proceso electoral aquí? Parece ser que lo que quieren decir es que se convocaría el día de las elecciones a votar sin indicarles a los militantes lo que deben hacer en la urna. ¿Es eso lo que se buscaba en aquella alternativa?

El otro problema con las alternativas entregadas es el sesgo que cada una conlleva al articularse en múltiples frases dentro de una opción. Por ejemplo, en la primera alternativa se parte de la premisa de que se irá a votar por Guillier porque la derecha implica un retroceso y un riesgo. Es decir, se condiciona el ir a votar por Guillier por dos razones (“retroceso” y “riesgo”). Perfectamente alguien podría tener otra razón para preferir esa opción.

Quise traer a colación este ejemplo de consulta para destacar las complejidades que consideran estos instrumentos. La democracia, sin duda, se fortalecería si la ciudadanía –y los militantes en este caso– tienen una participación decisiva en los procesos de toma de decisiones. No obstante, la operacionalización de estas consultas requiere poner atención en muchos detalles.

Consultas ambiguas, poco claras o que consideran alternativas no excluyentes, debilitan el instrumento y perjudican los procesos de toma de decisión colectiva. Preguntas claras y específicas, opciones excluyentes y fraseos no sesgados, contribuirían a mejorar este sano y productivo ejercicio democrático.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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