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Perdónalo señor, porque no sabe lo que dice

por 22 enero, 2018

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¿Qué quiso decir el papa con la frase “No se puede pedir reconocimiento aniquilando al otro…”? Una primera interpretación, en el contexto de la visita a la Araucanía y de alguien que no conoce de la problemática, me lleva a pensar que el Estado está imposibilitado de solicitar al pueblo mapuche que lo reconozca como tal, efecto de la aniquilación sistemática de nuestra cultura y despojo de tierras que éste ha llevado adelante. Ahora, una segunda interpretación sería lo opuesto, que es el pueblo mapuche en su lucha por ser reconocido por el Estado, el que aniquilará al no Mapuche. Ciertamente, ambas resultan inverosímiles.

Dentro de los muchos desaciertos de esta visita Papal, estas palabras las considero de una altísima gravedad y no pueden ser dejadas pasar así como así.

Es por ello que la iglesia en Chile deberá aclarar su posición en este respecto, para de esa manera cumplir a lo menos con su propia Carta Pastoral hacia los Pueblos Originarios. Esta Carta reconoce los derechos colectivos de los pueblos indígenas (punto 25), promueve la modificación del marco normativo de los Estados para que superen el integracionismo y reconozcan efectivamente a los indígenas como pueblos (punto 27), para que su homilía no se quede sólo en bellas palabras que nunca se concretan, la Iglesia Católica debiera devolver los títulos de Merced a sus dueños originales, las comunidades Mapuche. Además, se deben terminar los litigios de tierras que ésta tiene con ellos, como el Seminario San Fidel, sector de Licanko en Padre Las Casas, donde la comunidad cuenta con el título de merced respectivo.

Entonces, no basta sólo exigir al Estado de Chile, es necesaria la prédica del ejemplo, devolviendo las escuelas de la iglesia en territorio de comunidades Mapuche, como es el caso de Llayipulli en Teodoro Smith, donde la comunidad sólo después de largas movilizaciones logró que la Iglesia devolviera la escuela a la comunidad. Así, garantizaría al pueblo mapuche una educación adecuada a sus respectivas culturas y la alfabetización bilingüe (punto 26).

A la iglesia católica la veo alejada de Cristo y de sus principios fundadores, más bien se ve centrado en una vocación de poder. Cabe recordar que fue este mismo Papa el que dijo, “Se cometieron graves pecados contra los pueblos nativos de América en nombre de Dios. Humildemente pido perdón”, es cierto, se han cometido hechos brutales en contra de los pueblos indígenas en nombre de Dios, como la Bula del Papa Nicolás V, que autorizó el comercio de esclavos indígenas americanos y africanos. Fue también este Papa el que habló del kumemongen - el buen vivir-, el que sólo se puede alcanzar mediante las leyes del ad Mapu, leyes morales, religiosas, consuetudinarias dentro del espacio territorial, la iglesia no puede alcanzar el buen vivir con el Mapuche mientras no aplique el concepto de justicia y devuelva a cada quien lo que le corresponde.

El Papa y su iglesia aún están a tiempo de remediarlo y practicar lo que se predica, también para explicar sus dichos y así no ser acusados de hipócritas como lo hizo Jesús en Mateo “fariseos hipócritas, porque no practican lo que predican” (23:1-12).

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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