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El futuro de la Universidad de Aysén: ¿continuidad o cambio? Breve análisis desde los discursos de campaña

por 27 julio, 2019

El futuro de la Universidad de Aysén: ¿continuidad o cambio? Breve análisis desde los discursos de campaña
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El miércoles 24 de julio del año en curso, 27 académicos de Universidad de Aysén (ubicada en la ciudad de Coyhaique) decidirán quién liderará -por los siguientes cuatro años- los procesos institucionales que permitirán consolidar la instalación de la casa de estudios “estatal y pública” en la patagonia. Teresa Marshall, actual rectora designada -e inscrita con tres firmas de apoyo- representaría la continuidad, y por otro lado, Natacha Pino, académica de Ingeniería Civil -e inscrita con quince firmas de apoyo- el cambio.

Teresa Marshall es Asistente Social de la Pontificia Universidad Católica y Natacha Pino Ingeniera Civil Industrial de la Universidad de La Frontera, ambas con experiencia significativa en el campo de la gestión y el mundo universitario. Las candidatas han desplegado esfuerzos por socializar sus cartas de navegación cuyas propuestas convergen y divergen en distintos aspectos, es por ello que aquí nos disponemos sintéticamente a visibilizar similitudes y –principalmente– diferencias a partir de sus discursos de campaña, y con ello, contribuir a evidenciar las distinciones esenciales entre una y otra propuesta.

Las principales similitudes tienen relación con instituir un plan estratégico, realizar mejoras en los procesos administrativos-burocráticos internos, instituir gobernanzas formales (como el Senado Universitario), consolidar cuerpo académico y dar sustentabilidad económica que permita generar condiciones adecuadas para los procesos de acreditación institucional. Otras preocupaciones compartidas refieren a la oferta de carreras pertinentes al territorio, implementar programas de postgrado y generar mejores estrategias de vinculación con el medio. En su conjunto, las similitudes -es preciso destacar- se vuelven más homogéneas en el plano de los objetivos, pero no idénticas en sus formas operativas (acciones).

En el plano de los discursos esbozados en actividades públicas junto a la comunidad, las diferencias fundamentales entre las candidatas Marshall y Pino pueden evidenciarse en distintas dimensiones. Respecto del liderazgo, la primera propone un ejercicio del poder “centralizado” basado en la experiencia personal, las redes de apoyo y las vinculaciones con el poder político; Por su parte Pino, propone un liderazgo democrático-descentralizado, basado en la articulación de actores locales, anclado a la comunidad universitaria y el cuerpo académico. En cuanto a procesos, la mirada de Marshall está orientada a la internacionalización, a la atracción de capital humano avanzado y la participación en redes de investigación a nivel macro; Por su parte Pino, propone priorizar y consolidar procesos internos, organigrama (que no existe), gestión con enfoque de calidad y apertura de espacios con la comunidad local fortaleciendo la identidad/vocación regionalista –dejando la internacionalización no a las redes personales sino a las del conjunto de académicos de la casa de estudios-.

En cuanto a los ejes programáticos, Teresa Marshall pone énfasis en la “Acreditación, Infraestructura, Gobierno Universitario, Estudiantes e Internacionalización”. Por su parte, Natacha Pino se enfoca en “Una renovada gestión universitaria y gobierno participativo, Planificación institucional y gestión de la calidad con enfoque de excelencia, Gestión eficiente de personas y estrategia de sustentabilidad económica, Consolidación y aplicación integral del modelo educativo institucional, Investigación como eje central del desarrollo institucional, Posicionamiento de la actividad universitaria y de capacidades profesionales”.

En este contexto, ambas candidaturas -desde diferentes perspectivas y prioridades- proponen estrategias orientadas a mejorar un sinnúmero de déficits y brechas institucionales cuyo abordaje refiere a necesidades inmediatas. Mejorar y crear las confianzas con actores clave del territorio y la comunidad universitaria, consolidar procesos institucionales que aseguren una educación e investigación de calidad y generar condiciones de desarrollo institucional hacia un sistema cada vez más complejo son tareas fundamentales de profundizar en los próximos cuatro años.

“Más Universidad para Aysén” (Marshall) y “Construyamos juntos una universidad pluralista, dialogante y con vocación regional” (Pino) son dos propuestas que se distinguen en prioridades, forma de liderazgo, gestión institucional, articulación con actores del territorio y visión de futuro. La elección histórica de una primera mujer como rectora de una universidad pública y estatal será en la patagonia, y la elección de continuidad o cambio, determinará si Marshall cierra con broche de oro su carrera profesional o si Pino inscribe en la historia un escenario de innovación del modelo de gestión de educación superior.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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