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Iván Flores: el “ultraconservador” mandamás de la Cámara que tensiona los ánimos en el Congreso

por 25 septiembre, 2019

Iván Flores: el “ultraconservador” mandamás de la Cámara que tensiona los ánimos en el Congreso
Logró ser el centro de atención política en estas Fiestas Patrias por su negativa a asistir al Te Deum Ecuménico, lo que despertó las críticas desde el Gobierno y al interior de su propio conglomerado, la oposición. Esto se sumó a sus constantes “salidas de libreto” que dejan en evidencia su postura más conservadora al interior de la Democracia Cristiana. La última de ellas fue declarar que la adopción homoparental podía "marcar para siempre" a niñas y niños. Un perfil “conflictivo” que genera ruido al interior del Congreso, pero desde su partido reconocen que es la única labor de “alto rango” a la que podría acceder el diputado Flores.
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Se robó toda la atención del mundo político con su ausencia al Te Deum Ecuménico, tanto así que el Presidente Sebastián Piñera y el ministro del Interior, Andrés Chadwick, apuntaron todas sus críticas dieciocheras en su contra. El mandamás de la Cámara de Diputados, Iván Flores (DC), lleva casi siete meses en su cargo, periodo que ha estado marcado por sus “salidas de libreto”, lo que uno de los pocos colaboradores cercanos al diputado por Los Ríos atribuye a su “carácter campirano”.

A pesar de que le advirtieron que no “era un buen momento” para tensionar las relaciones con el Ejecutivo y parte de la oposición, Flores optó por pasar la celebración religiosa en Valdivia, una de las ciudades claves en su reelección. Con ello se ganó las críticas de distintas autoridades, incluido el presidente del Senado, el PPD Jaime Quintana. Cuestionamientos que parecen no haberle quitado el sueño al parlamentario, quien se mantuvo firme en su opción de no asistir a la celebración en la Catedral Metropolitana de Santiago.

La jugada llegó en medio de un complejo momento para Flores, quien a principios de septiembre declaró en el Canal Vía X, que los niños adoptados por una pareja homosexual pueden recibir “una influencia que los marque para el resto de sus vidas”. Palabras que despertaron la indignación dentro del mundo LGBTIQ+, y aunque el Movilh dio por superado el conflicto, “dejó una desconfianza en él como autoridad”, reconocen desde su propia bancada.

En su entorno, las declaraciones de Flores no fueron una sorpresa. Pese a que lo identifican como “quitadito de bulla”, su lado “de huaso de campo, bien macho”, es su principal cualidad, destaca un excolaborador. Perfil que lo ha llevado a ser considerado como uno de los parlamentarios más conservadores dentro de la falange.

Durante su periodo como presidente de la Cámara ha ido acumulando algunos opositores. Revivió la idea de trasladar el funcionamiento del Congreso a Santiago, con el fin de ahorrar más de $6 mil millones que se necesitan para financiar la ampliación del edificio en Valparaíso, además de terminar con los costos fiscales de viajes de parlamentarios y otras autoridades que asisten al Congreso. La idea trajo inmediatas críticas dentro de la ciudad de Valparaíso y los sectores regionalistas.

Además, el diputado ha tenido varios "desencuentros" con el prosecretario del Senado, Raúl Guzmán, el que habría presionado a la Cámara de Diputados para que devolviera los fondos entregados por el Senado que financiaron la ampliación de cupos parlamentarios. El hecho habría gatillado una pugna entre ambas autoridades, tanto así que Flores le recordó a Guzmán que la Cámara no era el "hermano chico" del Senado.

La llegada de Iván Flores a la presidencia de la Cámara fue compleja. No era el primer candidato de la DC para ocupar el cargo, tampoco la segunda opción, pero era el único que podía generar “algún consenso” y asegurar parte de los votos del Frente Amplio que se necesitaban para que la falange tuviera la presidencia.

Flores es un presidente "por accidente", porque en marzo la nominación de Gabriel Silber se vio abruptamente abortada luego que se filtrara un correo en que se aseguraba que el parlamentario había maltratado a su esposa, lo que fue desmentido por ambos. Silber dio un paso al costado y quien lo seguía en la fila era Pablo Lorenzini, una apuesta totalmente vetada por los sectores más progresistas de la oposición. Entonces, solo quedaba Flores, una carta “menos controvertida” y que representaba el espíritu “de centro” establecido por la actual directiva de la Democracia Cristiana, destacan desde la Cámara Baja.

Varios recuerdan el tropezado debut de Flores al mando de la Cámara, el que le costó una ola de críticas que hasta pedían su renuncia. Tras haber asumido, el diputado viajó hasta Qatar para participar en la 140° Asamblea de la Unión Interparlamentaria (UIP), la que se desarrolló entre el 3 y 10 de abril. Pero el parlamentario interrumpió su asistencia para trasladarse a Roma, en donde se reunió con el Papa Francisco, cambio de planes que no había sido autorizado por la Cámara de Diputados, por lo que el viaje fue tildado de "personal".

Flores aseguró que “fue un error administrativo”, mientras sus detractores pedían su renuncia. Pero el diputado “campirano” optó por bajarle el perfil al hecho y, alejándose de las cámaras, decidió bajarse de la gira por Asia, a la que había sido invitado por el Presidente Sebastián Piñera.

Para quienes han compartido trabajo parlamentario con Flores, el diputado tiene “un perfil viajero” y parte importante de su carrera en la Cámara se ha sustentado en su trabajo en el exterior. Es más, ha sido parte de 14 grupos interparlamentarios, que van desde Corea, Palestina y Venezuela.

En clave falangista

Su arribo a la presidencia de la Cámara ha resultado clave dentro de los intentos por rearmar el “ajedrez de la DC”, destacan desde la falange. Su llegada fue acompañada de "caballería pesada" del partido, ya que contrató como jefe de gabinete al secretario general de la DC, Gonzalo Duarte.

Llegó a militar en la falange con la ola de retornados en el año 87, bajo el patrocinio del histórico dirigente de los chascones, Gabriel Valdés. Aunque no se le identifica con un sector en específico de la colectividad dirigida por Fuad Chahin, en los últimos años se le ha visto cercano al mundo colorín.

Sus compañeros de partido aseguran que Flores tiene “poco de chascón”, lo consideran un político “tradicional” y “conservador”, que no tiene “hambre de poder”. Tampoco lo ven como un liderazgo interno en la bancada, aunque su cargo es visto con buenos ojos, ya que podría propiciar una posible carrera como senador, en un territorio como Los Ríos, donde manda el Partido Socialista.

Su nombramiento es bien visto por el oficialismo y por el mismo Gobierno. En Palacio confiaban en que su llegada podría “mejorar las relaciones” con la jungla política que hay en la Cámara de Diputados, más si se comparaba con el liderazgo de la diputada Maya Fernández (PS).

La socialista también es un fantasma que le “hace sombra a Flores”, destacan desde la bancada de oposición. La popularidad de Fernández quedó en evidencia tras la ovación que recibió cuando tuvo que reemplazarlo momentáneamente para iniciar la sesión, un hecho que habría quedado clavado en la retina del equipo de la diputada.

Flores señaló a El Mostrador que su mandato es distinto al de Maya Fernández y que debe conducir para “darles garantías desde el Frente Amplio hasta la UDI”.

“Los DC tenemos un mandato que lo da la Junta Nacional, que además yo comparto. Nosotros somos de oposición constructiva, que tiene que decir que aquellos proyectos que son malos se desechan, los que son medios se arreglan y los que son buenos se ajustan, por eso somos un organismo de fiscalización de los actos de Gobierno”.

Agrega que no se siente “ni conservador, ni más o menos cercano al Gobierno. Nosotros somos oposición, los proyectos malos los vamos a echar para abajo y los proyectos buenos, si sirven a Chile, en buena hora”.

En Los Ríos, Flores es reconocido como un representante tradicional, que mantiene “buenas migas con todos los sectores, desde el PS hasta la derecha”. Pero en su partido, la Democracia Cristiana, su figura no es destacada como una gran dirigencia. Apuntan que él “tiene su negocio propio y choca con los sectores más progresistas”, quienes cuestionan su posición moderada a la hora de negociar con el Gobierno.

De campo, sureño y conservador en lo valórico

Iván Flores es “un hombre de campo, de esos bien sureños”, destaca un diputado de la zona. Toda su carrera política la ha hecho en Los Ríos, principalmente en Valdivia. Fue gobernador de la zona durante el Gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle y concejal de dicha comuna. En el año 2007 fue nombrado delegado presidencial por Michelle Bachelet, para crear la Región de Los Ríos, de la cual fue intendente. Ganó las elecciones parlamentarias del año 2013 y fue confirmado en 2017, en una difícil elección, en la que casi pierde el cupo ante el Frente Amplio.

No es fácil identificarlo con un grupo de amigos en el Congreso, pero tiene algunos parlamentarios cercanos o con los que ha mantenido un trabajo constante. La diputada Marcela Hernando (PR) ha sido su compañera de banco en la testera. "Siempre nos hemos sentado súper cerca, desde el principio hicimos buenas migas, porque ambos fuimos intendentes y tenemos una mirada bien regionalista”, destaca.

También tendría una buena relación con los diputados Gabriel Silber (DC), Tucapel Jiménez (PPD) y la senadora Yasna Provoste (DC). A pesar de que algunos lo han señalado como “cercano” al diputado Gabriel Boric, el parlamentario del Frente Amplio destaca que “nos conocemos y tenemos una relación de mutuo respeto en la diferencia, pero no somos cercanos”.

La verdadera debilidad de Flores son los animales. Es veterinario y tiene un campo en donde cría animales, adora a sus caballos y sacar a pasear a sus perros. “Es un campesino, más chute que otra cosa, pirulo”, recalca la diputada Hernando. Siempre anda de punta en blanco y la combinación de colores y tela entre su corbata y pañuelo en la solapa “nunca falla, eso es bien de huaso”, destaca un compañero de militancia.

El presidente de la Cámara de Diputados es reconocido por su postura conservadora en temas valóricos. Un momento complejo en su carrera lo vivió en medio de la tramitación del proyecto de aborto en tres causales. El diputado rechazó una de las iniciativas estrella de Michelle Bachelet, de su propio Gobierno, y destacó que “una mujer violada no está en libertad de pensar libremente”, lo que despertó las críticas entre sus propias compañeras de bancada y coalición, además de las mujeres de la Democracia Cristiana que hicieron llegar su molestia a la directiva falangista. En el año 2017 reiteró su postura y señaló que el feto “es una persona con estatus y sujeto de derecho”.

Tras su elección como mandamás de la Cámara de Diputados, las organizaciones feministas y pro aborto recordaron sus declaraciones, lo que reabrió el flanco de cuestionamientos a su conservadurismo. Pero Flores asegura que no se siente “para nada conservador, me siento parte de una visión de mundo, pero no me coloca para nada en una posición conservadora”. Sin embargo, ante la legalización de la marihuana también dio polémicas declaraciones. En 2015, por ejemplo, expresó que “la discusión sobre el aborto, la discusión sobre la cannabis, son discusiones de segundo plano respecto de lo que las chilenas y chilenos necesitan hoy en día”.

El mundo de la vivienda y el agro han sido sus principales focos de atención, tanto en su trabajo parlamentario como en el no político. Hasta el año 2004 fue jefe provincial del Serviu de Valdivia, mismo año en que asumió como gerente general de la Sociedad Desarrollo Urbano Valdivia Ltda., empresa encargada de planificar y ejecutar proyectos de desarrollo urbano, que es administrada por el Serviu y cuyos directivos son nombrados por el Servicio y la Municipalidad de Valdivia.

En su distrito reconocen que parte importante de su apoyo en la región y su "colchón" de votos, proviene de los Comités de Vivienda y espacios de representación vecinal. Es más, sus visitas a las comunas siempre están copadas de reuniones con representantes de juntas de vecinos, pequeños agricultores y productores de leche.

En su trabajo parlamentario se ha destacado por estar en las comisiones ligadas al mundo de la agronomía y la seguridad ciudadana. Fue parte e impulsor de la Comisión Investigadora de la Colusión de la Leche. Desde el mundo político de Valdivia destacan que Flores tiene fuertes conexiones con la industria de la leche local, la que además representa parte importante de los ingresos para la región, entre cuyas empresas se cuenta Colun.

Acotado peso local

La Democracia Cristiana no tiene un gran peso en la Región de Los Ríos, y es el Partido Socialista, de la mano del senador Alfonso de Urresti, el que domina la geografía política del territorio.

A lo largo de los años la falange ha ido perdiendo poder al interior de la región. Tiene una participación de un 10% del padrón de militantes y se han descolgado cerca de 400 adherentes, destaca la concejala DC Cecilia Agüero. En la última elección, el diputado Flores logró “a rasguños” su escaño en el Congreso. Bajó de 29 mil a 13 mil votos y entró último en la lista parlamentaria.

La figura del diputado no es destacada como una gran dirigencia en la zona, al menos a nivel de partido. Es reconocido como un representante tradicional, que mantiene “buenas migas con todos los sectores, desde el PS hasta la derecha”, puntualiza un exmilitante de la falange en la zona. Apuntan que él “tiene su negocio propio y choca con los sectores más progresistas”, quienes cuestionan su posición moderada a la hora de negociar con el Gobierno.

Su designación causó alegría en otros sectores de la zona, porque “puede visibilizar más los problemas de la región”, detalla la concejala Agüero. En la zona se recuerda la celebración que hizo Flores al ser electo como presidente de la Cámara. Mencionan que "fue todo un evento" y que el diputado habría llegado con una dotación “exagerada” de guardias y Carabineros.

Cecilia Agüero destaca que el parlamentario mantiene cierta desconexión con otros temas que afectan a la región. Recuerda que, aunque se le ha invitado a reunirse con vecinos y organizaciones sociales que están preocupados por temas medioambientales y los humedales, “no ha llegado”, a pesar de que se ha comprometido a asistir.

En lo que sí coinciden todos los sectores de la zona es en que el diputado Iván Flores “juega más o menos solo”, ya que no ha podido consolidar relaciones con las autoridades locales. También subrayan que muchas veces ha accedido a cargos por “situaciones circunstanciales”, al igual como le ocurrió con la presidencia de la Cámara, un puesto que nunca estuvo en sus planes. De hecho, en su carrera, no aspira a ascender a otras posiciones de poder, según ha confesado el mismo parlamentario: "No se me sube ningún humo, ni se me sube a la cabeza ningún cargo, yo no he buscado ningún cargo”.

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