Publicidad
Violencia de género digital: las niñas y adolescentes se encuentran tres veces más expuestas a vivir experiencias de vulneración sexual BRAGA Créditos: Foto de cottonbro en Pexels

Violencia de género digital: las niñas y adolescentes se encuentran tres veces más expuestas a vivir experiencias de vulneración sexual

Publicidad

En contexto de pandemia se ha aumentado considerablemente las horas que pasamos en el espacio virtual. Ante esta nueva forma de habitar y conectarnos es necesario construir espacios seguros y libre de violencia. Según datos levantados por Proyecto Aurora, el 73,8% de las mujeres consultadas señaló haber sufrido violencia en espacios digitales.


El espacio virtual se tomó nuestro día a día; nuestro trabajo, nuestra educación y nuestras relaciones, pero, lamentablemente, este mundo digital no está exento de violencia.

La violencia de género digital constituye distintos tipos de vulneraciones que sufren mujeres, niñas, adolescentes y la comunidad LGTBIQ+ a través de internet. El objetivo de esta esta violencia, usualmente, se basa en denostar, humillar, acosar y anular una voz del espacio virtual.

Esta situación afecta, mayormente, “a voces de disidencias y mujeres que pertenecen a colectivas, que son comunicadoras, que pertenecen al ámbito de la política o que utilizan estas plataformas para dar a conocer alguna situación específica”, precisa la directora de comunicaciones de ONG Amaranta, coordinadora del Proyecto Aurora y magíster en estudios de género, Karen Vergara Sánchez, a El Mostrador Braga.

El acceso a internet es cada vez mayor y transversal, lo cual ha significado que en este espacio se busque extender otros tipos de violencia presentes en la sociedad.

Este tipo de vulneración se ha visto incrementada en la pandemia. Sobre los motivos del aumento, Karen Vergara sostiene que lo principal, es que nos vimos obligadas a insertarnos en este mundo digital, donde “muchas mujeres se vieron arrojadas a tener que crearse cuentas en distintas plataformas, ya sea por trabajo, educación, contacto con otros familiares o personas de su entorno cercano y por lo mismo, se da un nuevo espacio para ejercer esta violencia”. Ante esto, explica la experta, hay que entender que el espacio digital en la actualidad también es un espacio de reunión y de comunidad, entonces parece lógico que también se busque vulnerar a las mujeres en este espacio.

La violencia de género, tanto física como psicológica, busca que “las mujeres se resten de todo espacio de toda compañía y de toda persona que las pueda ayudar a salir de esto”, señala la directora de comunicaciones de ONG Amaranta.

Por tanto, en el espacio virtual también se buscará que no puedan retomar el control de su vida y hacerlas sentir intimidadas en todo momento, es decir, la violencia se traslada a internet.

De acuerdo con información del estudio Violencia de Género en Internet levantado por la Fundación Datos Protegidos en 2018, “una primera aproximación para caracterizar el fenómeno de la violencia de género digital es simplemente extender las definiciones existentes sobre violencia de género al mundo digital”.

También es necesario precisar que, tanto mujeres como disidencias, se exponen de forma distinta a este tipo de violencia en comparación a los hombres, pues “los ataques hacia mujeres y comunidad LGTBIQ+ están condicionados por el género y atraviesan por una serie de denostaciones que apelan directamente a su condición de género, a su sexualidad y a su integridad como personas”, señala Vergara.

Desde el Proyecto Aurora, el cual es una iniciativa específica de ONG Amaranta y que busca inculcar estrategias de autodefensa digital a mujeres, se realizó una encuesta entre abril y junio de 2020 sobre violencia digital en Chile. El estudio consistió en reunir la experiencia de 531 mujeres (cis, trans, no binaries) para determinar cuán expuestas estaban a este tipo de violencia, caracterizar los ataques como también recoger sus estrategias de autodefensa y testimonios.

Del total de encuestadas, el 73,8% ha sufrido violencia en espacios digitales. Los ataques más reportados fueron la violencia verbal, donde 225 mujeres respondieron haberla padecido. Le sigue, hostigamiento y/o acoso (200 casos), envío de videos o fotografías de penes sin consentimiento (168 casos), difamación (83 casos), amenazas (80 casos) y pérdida de cuenta o acceso no consentido por parte de terceros (56 casos).

Situación niñas y adolescentes

En noviembre del año pasado, ONU Mujeres Chile realizó la presentación de los resultados de la encuesta Violencia digital: Experiencias virtuales de niñas y adolescentes en Chile, junto con las consultorías de ONG Amaranta y Fundación Datos Protegidos. La muestra se realizó a estudiantes de 12 a 18 años, los cuales, para la entrega de datos, fueron agrupados en dos rangos: 12 a 14 años y 15 a 18 años.

Dicho levantamiento, arrojó cifras preocupantes sobre violencia en internet y autoestima, donde el 22% de niñas y adolescentes entre 12 a 14 años señaló haber sufrido violencia digital, mientras que el 41% de adolescentes de 15 a 18 años señaló lo mismo. Por su parte, los niños y adolescentes consultados arrojaron 13% y 24%, respectivamente.

Respecto a la violencia sexual, el 35% de las niñas y adolescentes entre 12 a 14 años señaló haber recibido fotografías de genitales sin haberlas solicitado. Por su parte, el 51% del otro rango etario señaló lo mismo. En tanto, los niños y adolescentes el 3% del primer grupo señaló haberlas recibido y el 17% de adolescentes entre 15 y 18 respondió lo mismo.

El 32% del primer rango etario de niñas y adolescentes señaló que alguien le ha escrito para hacerle peticiones de tipo sexual o le ha pedido fotografías intimas sin ellas querer hacerlo. Para el segundo rango, la cifra aumenta al 47%. En el caso de niños y adolescentes, las cifras son 1% y 21%, para los respectivos rangos etarios.

Asimismo, el 13% de las encuestadas ha sufrido ciberacoso, mientras 8% de los encuestados también.

Sobre las sensaciones y/o emociones que atraviesan al enfrentarse a este tipo de situaciones; las niñas y adolescentes atraviesan, principalmente, tres sensaciones y/o emociones: rabia (47%), asco (47%) y tristeza (31%). En cambio, los encuestados, mayoritariamente, les dio risa (60%), no sintieron nada (30%) o sintieron rabia (24%).

Las conclusiones del estudio señalan que existe una relación sobre la construcción de la autoestima y las vivencias de violencia digital en niñas y adolescentes. Además, las niñas y adolescentes se encuentran tres veces más expuestas a vivir experiencias de violencia sexual.

Consecuencias en la vida personal

Ser víctima de este tipo de violencia, al igual que de otra índole, significa una afectación en la vida. Ante esto, Karen Vergara explica que “las personas, las mujeres y las disidencias que viven este tipo de violencia, usualmente, presentan síntomas a nivel emocional, también relacionado con la autoestima y la relación que tienen con su cuerpo”. Asimismo, se sienten vigiladas e inseguras y pueden enfrentar problemas psicológicos, de salud física y una sensación de aislamiento.

En relación con los problemas de salud física, desde ONG Amaranta notaron el aumento de migrañas, intento de autolesiones, sensación de amedrentamiento y/o acecho constante. Esta situación, “también puede desembocar en problemas de insomnio y otros síntomas como la hiper dependencia el dispositivo, esto quiere decir, estar todo el día pendiente de tus redes, viendo si alguien vuelve a subir algo contra ti o el hecho que te vayas de internet, que es precisamente lo que nosotros tratamos de evitar con todos los recursos y material que compartimos en proyecto Aurora y en ONG Amaranta”, señala la experta en género.

Identificar la violencia de género en Internet

Desde el Proyecto Aurora, con el fin de desnaturalizar este tipo de violencia, realizaron una publicación para identificar si una mujer está siendo víctima, pues “reconocer como tal, le permitirá tomar acciones, hablarlo con otras personas y pedir ayuda”, señalan.

La primera de las situaciones que presentan es el control a través de dispositivos móviles, donde alguien del entorno cercano, te manda mensajes de forma insistente a través de alguna aplicación de mensajería instantánea. Otra forma de violencia de género digital es que tu pareja o expareja te obligue a compartir tu ubicación o instale alguna aplicación para poder ejercer control.

Asimismo, otra forma de manifestación de violencia son los comentarios en redes sociales, foros o plataformas, los cuales denoten tu integridad, tanto física como psicológica. Del mismo modo, constituye vulneración la amenaza de divulgar fotografías íntimas sin tu consentimiento.

En suma, recibir fotografías de connotación sexual sin tu consentimiento y/o recibir fotografías o videos sexualmente agresivos como una forma de amedrentamiento también es violencia.

Publicar tu información personal en internet, divulgar rumores en redes sociales y acceder a tus cuentas es una forma de vulneración. Por último, si alguien te acosa por espacios digitales estás siendo víctima de violencia de género.

Publicidad

Tendencias