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Premios Nobel reparan en la brecha cognitiva con la IA que genera la educación tal como la conocemos hoy CULTURA|CIENCIA Crédito: Koji Fukurawa

Premios Nobel reparan en la brecha cognitiva con la IA que genera la educación tal como la conocemos hoy

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Este sábado se realizó, por primera vez en Latinoamérica, el «Nobel Prize Dialogue», encuentro internacional que reunió a cuatro premios Nobel junto a destacados expertos y expertas de distintas disciplinas científicas y de la educación. La instancia, llamada «Futuro del Aprendizaje», permitió el intercambio de ideas y proyecciones sobre el futuro del sistema educativo, acercando trascendentales reflexiones dirigidas especialmente a las generaciones más jóvenes, quienes producto de la educación anclada al siglo XX no están preparadas para superar la brecha cognitiva que genera el aceleramiento de los descubrimientos científicos.


En el marco del Congreso Futuro 2019, el diálogo de premios Nobel puso sobre la mesa de discusión el futuro de la educación, analizando el rol de los educadores y estudiantes como vínculo crucial en la definición de la sociedad que se quiere construir.

La apertura del encuentro estuvo a cargo del director de la Fundación Nobel, Lars Heikensten, quien reconoció durante su discurso a los poetas y Nobel de Literatura, Gabriela Mistral y Pablo Neruda. Durante la bienvenida, Heikensten describió un escenario mundial donde «los hechos sobre el cambio climático se están negando» y  «los valores de paz están siendo amenazados».

Por esta razón, expertas y expertos del mundo científico, político, cultural, interactuaron con el público, abordando temáticas como «el valor de aprender y  las consecuencias de la tecnología sobre el aprendizaje del futuro».

La utilidad del conocimiento inútil

El Nobel de Física (2012) Serge Haroche abrió la jornada con la interrogante «¿Por qué hacemos ciencia?», reflexionando que la ciencia está «para satisfacer nuestra curiosidad, para disipar ilusiones, prejuicios y revelar las verdades más profundas».

Haroche explica que la ciencia «es universal y une a las culturas», advirtiendo los peligros de subestimar el conocimiento científico, especialmente, aquel que en un principio se considera «inútil». «Newton, Galileo, Maxwell y Einstein, no sabían para qué serían útiles sus descubrimientos, sin embargo, generaron innovaciones que cambiaron nuestra vida».

¿Cuánto conocimiento nos podemos permitir?

Analizando cómo Latinoamérica, región con menos recursos económicos en relación con otros países desarrollados, puede afrontar los costos económicos de la inversión en ciencia. El panel estaba conformado por el Nobel de Medicina y Fisiología (2011) Bruce Beutler; la economista y educadora Alejandra Mizala; el Nobel de Física (2016) Michael Kosterlitz; y fue moderado por Ana María Raad, magíster en Antropología y Desarrollo Social.

Ante la interrogante, la educadora Alejandra Mizala planteó que «las personas con mejor situación económica, tienen mejores empleos y una mejor educación», detectando un acceso desigual en el sistema educativo, el cual debería ser «una herramienta para igualar oportunidades», por lo que «debemos entregar una educación de calidad para todos”.

También se abordó la importancia de invertir en las áreas correctas del conocimiento, con la finalidad de obtener mejores resultados. En este sentido, los expositores mencionaron la necesidad de fomentar el pensamiento crítico para poder diferenciar hechos falsos de los verdaderos; la creatividad, el trabajo en equipo y la empatía.

El inmunólogo y genetista Bruce Beutler reconoció la importancia del desarrollo de capacidades comunicativas,  ya que «las personas que pueden hacer mejores contribuciones son las más elocuentes verbalmente, fundamental para comunicar ideas científicas y ayudar a que el campo crezca». Finalmente, el físico estadounidense Michael Kosterlitz declaró que los educadores «enfrentan un amplio rango de capacidades en los estudiantes, donde solo algunos son capaces de lidiar con el conocimiento avanzado, por tanto, si uno trata de enseñar a todo el mundo de la misma manera, la mitad no comprenderá».

Pilotos de la educación universitaria 

El astrofísico Brian Schmidt analizó el rol de la universidad y referenció el sistema educativo propuesto por Wilhelm von Humboldt, fundador de la Universidad de Berlín, quien postulaba la importancia de la «interacción general entre la comprensión teórica y la voluntad práctica», formando de manera integral «las potencialidades del ser humano, no solo desde la razón y transmisión de saber, sino que también desde el juicio, el sentimiento, la experiencia e imaginación».

Durante la ponencia, Schmidt fue crítico con la lógica capitalista en torno a la situación financiera de las investigaciones científicas, afirmando que «los gobiernos interfieren en el valor de la investigación, por ejemplo, no invierten en astronomía porque no contribuye a la economía». Además, considera que la educación universitaria «debería obligar a los estudiantes a estudiar  las problemáticas que enfrenta la sociedad», tales como los conflictos medioambientales, «temas en los que la política no está dispuesta a financiar».

Visiones sobre la educación del futuro

En la jornada de la tarde, se presentó el panel compuesto por el Nobel de Física Serge Haroche; Mario Waissbluth, fundador y coordinador nacional de Educación 2020; y la académica estadounidense Cathy Davidson.

El físico Haroche destacó la importancia de educar a niñas y niños, quienes deben ser capaces de «filtrar la información de Internet e identificar lo verdaderamente útil de una plataforma que no podemos controlar».  En este contexto, la educadora Cathy Davidson expresó que «parte del proceso de construir una educación útil es la exploración, estimulando a los niños a ser más despiertos, creativos y capaces de hacer preguntas sin miedo».

Finalmente, Haroche destacó la importancia de la relación estudiante-profesor, invitando a las generaciones estudiantiles a tomar un rol activo, mientras que a las y los docentes «hay que capacitarlos, motivarlos y darles un buen pago, porque es una actividad muy compleja y especializada».

El Nobel Prize Dialogue cerró con las palabras del presidente de la Fundación de Encuentros del Futuro, Daniel Fernández, quien destacó la «necesidad de reconfigurar el concepto de educación, y entenderlo finalmente, como el proceso que nos hace conscientes del mundo, para anticipar y superar la brecha cognitiva ligada al desarrollo de la tecnología e inteligencia artificial».

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