viernes, 29 de mayo de 2020 Actualizado a las 05:44

MERCADOS|BLOOMBERG

Francia enseña que el temor a impuesto al carbono es infundado

por 5 febrero, 2020

Francia enseña que el temor a impuesto al carbono es infundado

Crédito: Archivo

Al analizar 15 años de datos de 8.000 fabricantes franceses, economistas de la OCDE hallaron que cuando los costos de energía aumentan 10%, las emisiones disminuyen 9%. El hallazgo es de crucial importancia para Gobiernos preocupados por los costos políticos de las políticas climáticas.
  • Compartir
  • Twittear
  • Compartir
  • Imprimir
  • Enviar por mail
  • Rectificar

La historia industrial reciente de Francia podría servir de lección para Gobiernos que equilibran cambio climático y exigencias económicas: los impuestos al carbono pueden reducir las emisiones de efecto invernadero y no son tan malos para el empleo.

Al analizar 15 años de datos de 8.000 fabricantes franceses, economistas de la OCDE hallaron que cuando los costos de energía aumentan 10%, las emisiones disminuyen 9%. Es de crucial importancia para Gobiernos preocupados por los costos políticos de las políticas climáticas. Incluso si los impuestos al carbono causan pérdidas de empleo en empresas individuales, no hay pérdida neta de empleo en el sector.

 

Los hallazgos podrían alentar a formuladores de políticas que luchan por equilibrar las crecientes exigencias de ciudadanos ante el cambio climático con las advertencias de que los impuestos punitivos y la regulación perjudicarán el empleo y el crecimiento. En la Unión Europea, que tiene una ambiciosa meta de neutralidad de carbono, algunos legisladores quieren mayor análisis del impacto económico de dicha meta.

Las tensiones también fueron significativas en el Foro Económico Mundial el mes pasado. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó a los que advirtieron sobre una crisis climática como “profetas de la fatalidad”, mientras que la canciller alemana, Angela Merkel, lo describió como una “cuestión de supervivencia”.

Hay pocas dudas de que las medidas dramáticas pueden ser difíciles de vender, y las consecuencias de la pérdida de empleos o los precios más altos pueden llevar a un retroceso político.

El presidente francés, Emmanuel Macron, lo sabe muy bien y ha pagado el precio por saldar mal. Su aumento de 2018 al impuesto al combustible provocó las protestas de los chalecos amarillos por el costo de la vida, lo que finalmente lo obligó a retroceder e implementar recortes de impuestos de miles de millones de euros para restaurar la calma.

Según el documento de la OCDE, el impuesto al carbono actual sobre la industria francesa en 45 euros por tonelada de CO2 significaba que las emisiones de 2018 fueron 5% más bajas en comparación con un escenario sin impuestos. El efecto neto en el empleo es mucho menor e incluso puede ser positivo en torno al 0,8%, dijo Damien Dussaux, autor principal del documento de la OCDE.

Según simulaciones, un aumento adicional del impuesto al carbono a 86 euros por tonelada reduciría las emisiones de carbono en 8,7%.

“El análisis muestra que el aumento de los precios de la energía desencadena una reasignación de la producción y los trabajadores de empresas intensivas en energía a eficientes en energía”, dijo Dussaux.

Aun así, advirtió que los Gobiernos deberían estar mejor preparados para ayudar a los trabajadores, especialmente porque los efectos perjudiciales en el mercado laboral no se distribuyen de manera uniforme.

“Estos costos de transición generalmente están altamente localizados en regiones especializadas en actividades contaminantes; también pueden traducirse en efectos regionales potencialmente significativos y, por lo tanto, en costos políticos”, dijo Dussaux.

Más información sobre El Mostrador

Videos

Noticias

Blogs y Opinión

Columnas
Cartas al Director
Cartas al Director

Noticias del día

TV