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Partidos políticos al debe: las cuatro mujeres que le han dado un paraguas de unidad a la oposición PAÍS

Partidos políticos al debe: las cuatro mujeres que le han dado un paraguas de unidad a la oposición

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No ha pasado inadvertido el esfuerzo que han realizado Carmen Frei (DC), Beatriz Sánchez (Frente Amplio) y las diputadas Carmen Hertz (PC) y Maya Fernández (PS). Cada una es emblemática en su propio mundo, representan las diferentes culturas políticas que imperan en la hoy fragmentada oposición, pero, a pesar de sus diferencias y de las disputas públicas de sus colectividades, han tratado de marcar la pauta de la unidad. Esquivan cuestionar con dureza a las dirigencias de sus propios partidos, pero todas sí lamentan la falta de unidad para enfrentar el plebiscito del 25 de octubre, más aún cuando –explicaron– es tanto o más relevante la elección de delegados constituyentes de abril, porque es ahí donde se juega la verdadera correlación de fuerzas con el Rechazo y, por ende, el tipo de Constitución que se elaborará.


La fragmentación y la priorización de las agendas individuales por sobre las colectivas, las desconfianzas instaladas y la pugna permanente entre las diferentes culturas, han llevado a que la oposición –desde la DC hasta el Frente Amplio– haya tenido escasos momentos de unidad, de un actuar conjunto. Pese a que todos y cada uno coinciden en que el plebiscito del 25 de octubre es la elección más importante de los últimos 30 años, que todos están por la opción del Apruebo a una nueva Constitución y que esta sea definida en una Convención Constituyente, finalmente los partidos jamás se pusieron de acuerdo para enfrentar este referéndum y cada «oposición» creó su propio comando, cada una tendrá escasos minutos en la franja y, por estos días, cada una difunde sus propios mensajes de campaña.

Nada nuevo bajo el sol, porque esa ha sido la tónica de la oposición desde que perdió el poder en las presidenciales de fines del 2017 y Sebastián Piñera volvió a La Moneda junto a la derecha. Es más, en conversaciones en privado los dirigentes, parlamentarios y asesores del sector han reconocido sin tapujos, más de una vez, que en más de dos años y medio, han sido incapaces de capitalizar el déficit de la gestión del Gobierno, los errores feroces que ha cometido La Moneda en materia política, económica y social y que, a pesar de la alta desaprobación del Mandatario, a ojos ciudadanos las encuestas arrojan un vacío de liderazgos, así como de contenidos que permitan al mundo opositor ser visto como una alternativa.

Quizás por eso es que no ha pasado inadvertido el esfuerzo y trabajo que han realizado cuatro figuras de la oposición, que han tratado de generar un «paraguas de unidad» en torno al Apruebo y la Convención Constituyente. Cada una es emblemática en su propio mundo y cada una representa una de las culturas políticas de la hoy fragmentada oposición: Carmen Frei (DC), Beatriz Sánchez (Frente Amplio) y las diputadas Carmen Hertz (PC) y Maya Fernández (PS).

Al conversar con ellas, todas reconocen eso, que tienen distintas militancias, diferencias políticas, incluso abanderados presidenciales distintos, ya que Sánchez es una opción para el FA y Hertz apoya abiertamente la opción del alcalde de Recoleta, Daniel Jadue. Sin embargo y, a pesar de eso, llevan tiempo trabajando juntas para el plebiscito. El 26 de julio sacaron un video, llamado «Unidas por el Apruebo», en que las cuatro explican que este momento exige unidad, que se requiere un compromiso real para lograr que haya una nueva Constitución, que es necesario dejar atrás la discusión pequeña y que se requieren todas las manos, todas las voluntades.

[cita tipo=»destaque»]»Me hubiera encantado un comando único. Esto no está ganado, porque queda después del 25 de octubre la elección de constituyentes, el proceso que viene posplebiscito es muy difícil y no podemos dejarlo a la deriva, porque puede darse que la derecha tenga más constituyentes que la oposición si es que vamos divididos», advirtió Maya Fernández. Tras reconocer que un problema histórico de una parte de la oposición es que «siempre tenemos esa disputa de quién es más de izquierda», cuestionó lo que ha pasado con los partidos estos días: “No es el momento de discutir primarias o candidaturas presidenciales, es el momento del plebiscito y una nueva Constitución. No se entiende una dirigencia de partido peleando ahora por las presidenciales. No es el momento de la identidad propia, sino de la identidad colectiva».[/cita]

No se quedaron ahí. Tienen un grupo de WhatsApp, se coordinan, lanzan ideas, hacen reuniones de Zoom con distintas organizaciones civiles y sociales, muchas de regiones, con todas las que quieran escucharlas y las inviten, incluso preparan información para que sea distribuida a distintas comunidades del país, para que la adapten a sus propias realidades y se difunda la importancia de la opción Apruebo y de la Convención Constituyente.

«Las Carmen tienen muy viva en su memoria la historia de las ‘Mujeres por la vida’ en dictadura y es así como surge el #UnidasPorelAPRUEBO, con la idea de que se transformara en una especie de marca, que ‘volara’ y que otras y otros se apropiaran de ella. Y así ha sucedido, ha sido muy bonito», explicó a El Mostrador Beatriz Sánchez

De hecho, anoche sacaron un segundo video que –explicaron– representa una nueva etapa, porque las cuatro pasan a un segundo plano y, si bien aparecen, lo hacen mezcladas con diferentes mujeres, de distintas generaciones, muchas anónimas, además de dirigentas sociales y estudiantiles, de ollas comunes y de regiones. La idea –agregaron– es sumar gente, la mayor posible para amplificar la red de trabajo y explicar la importancia de tener una nueva Constitución, dadas las complejidades de llevar adelante una campaña electoral en plena pandemia.

«Somos mujeres que sabemos la importancia histórica del plebiscito (…). Nos damos cuenta que este es un tema prioritario, que, más allá de las diferencias, tenemos muchas cosas en común, más allá de la militancia de cada una, la identidad partidaria quedó en segundo plano, porque esto es prioridad”, recalcó la diputada Fernández a El Mostrador. En tanto, la diputada Hertz puso el acento en que “la oposición tiene el deber ineludible de unirse, en conexión con la ciudadanía. Esa unidad no se hace por decreto, se genera en el territorio, en las ollas comunes, en las organizaciones sociales, ahí sí hay una unidad fuerte, que no se ve en las cúpulas de los partidos”.

En las reuniones por Zoom en las que ha participado Carmen Frei, su mensaje apunta a destacar el nivel de organización de las mujeres y en que sabe que se embarcó en «una misión titánica», pero como esta convencida de que «es posible ser rebelde a cualquier edad», ella no se quiere morir «sabiendo que el país no tiene futuro» y por eso está abocada 100% a trabajar para el Apruebo y la Convención Constituyente.

Frei tiene un tono cálido al hablar, una oratoria que convoca y motiva, quienes la escuchan confiesan que tiene esa capacidad de imprimir mística al discurso político: “Estamos viviendo un momento histórico, mi llamado constante y verdadero es a la unidad, porque ningún partido o movimiento tiene la verdad completa (…). Este es un momento de ser capaces, desde dentro de nuestras diferencias, de unirnos por un proyecto común y de envergadura».

«En Chile las mujeres se han movilizado en la pandemia por el posnatal de emergencia, el caso de Antonia Barra, de Ámbar, presionando a los poderes a mirar mejor. Las ollas comunes y los espacios solidarios en esta crisis son gestionados y levantados por mujeres. Todo esto no es casual (…). Creo que en momentos como estos, de crisis social, política y económica, de crisis humanitaria, las mujeres somos capaces de mirar más allá de nosotras mismas y nos resulta más fácil hacer comunidad”, agregó Sánchez.

El efecto político de lo que está haciendo este cuarteto no es menor en el tensionado y fragmentado escenario que vive la oposición. El analista y exsecretario general de la DC, Víctor Maldonado, afirmó que «lo que han hecho ellas es de la máxima importancia: han unido lo político con el sentido común y eso ha ayudado a que la división de los comandos pase a un segundo plano (…). Han sido la tabla de salvación de la sensatez”.

El director de la Facultad de Política y Gobierno de la Universidad Central, Marco Moreno, agregó que «los liderazgos encarnados por mujeres valoran mejor el trabajo colaborativo. La práctica política de Carmen Frei, Maya Fernández, Beatriz Sánchez y Carmen Hertz, está más en línea con formas de hacer política que desplazan la figura tradicional del liderazgo vertical –estereotipadamente asumido como masculino– hacia lógicas de mayor horizontalidad. Observamos en estos liderazgos lógicas de mayor horizontalidad, participativas, colaborativas».

Tecla equivocada

Hace dos días empezó formalmente la campaña para el plebiscito y cada partido de oposición cumplió con elaborar y difundir un video llamando a votar Apruebo el 25 de octubre. Sin embargo, las energías de todas las colectividades, desde la DC hasta el Frente Amplio, han estado desde hace semanas enfocadas en otra cosa: en la disputa presidencial de finales del próximo año y en la discusión pública de si deben llegar a ella con un abanderado único elegido en una primaria de toda la oposición o si cada fuerza política llega con su propia carta hasta la primera vuelta de noviembre del 2021.

Los presidentes de partido, todos, se han enfrascado en esta discusión. El timonel del PPD, Heraldo Muñoz, recibió críticas esta semana porque dijo en Radio Duna que «no veo la posibilidad de una gran primaria de toda la oposición, porque percibo que hay diferencias importantes entre lo que plantean algunos y lo que nosotros planteamos como Convergencia Progresista (…). El PPD tendrá su candidato o una candidata presidencial propia, que lo definiremos a través de algún mecanismo democrático, transparente. Luego, quisiéramos tener una primaria en la centroizquierda”.

Nadie se quedó callado y salieron todos sus pares a responderle. El timonel del PR, Carlos Maldonado, dijo que en su colectividad “somos partidarios de que los énfasis y el liderazgo del proyecto de centroizquierda sean definidos en una gran primaria”. El presidente de la DC, Fuad Chahin, agregó que “para la elección presidencial hay que aprender tanto de las lecciones de 2017 como 2013, creo que llegar tan divididos a primera vuelta es un tremendo error”. Mientras que su símil del PS, Álvaro Elizalde, recalcó que “se requiere la unidad de todas las fuerzas progresistas. Las primarias son un muy buen mecanismo para definir liderazgos”.

En la oposición explicaron que bastante de esta pelea pública tiene su razón de ser en el nerviosismo que genera en las cúpulas de los partidos el hecho de que el alcalde Jadue (PC) sea el único que, desde hace un par de meses, aparece en las encuestas como competitivo ante la carta de la derecha, el jefe comunal de Las Condes, Joaquín Lavín (UDI).

En esta pelea, el Frente Amplio tampoco ha estado ausente. De hecho, hace quince días se filtró un documento en que esta coalición resolvió llegar a la primera vuelta presidencial del próximo año con un candidato propio, con lo que desechó la opción de cualquier entendimiento en esta área con el resto de la oposición. Pero, además, porque una decisión así contamina y tensiona las conversaciones formales que llevan adelante los partidos con miras a la negociación de pactos electorales para los comicios de abril de gobernadores regionales –cuyo plazo de inscripción vence el 30 de septiembre– y de alcaldes, que también coincidirán con la de delegados constituyentes si gana el Apruebo y la opción de la Convención Constituyente. Fue tal el impacto que eso generó, incluso al interior del FA –porque hay sectores que han mantenido el diálogo abierto con los partidos de centroizquierda–, que días después públicamente la coalición dejó sin efecto ese acuerdo.

A Marco Moreno no le extrañó para nada esta pelea de la oposición. “La lógica que los mueve está marcada por la dinámica de que o están en el Gobierno o esperando gobernar, y eso explica, en gran parte, que en vez de concentrarse en el actual proceso constituyente –plebiscito de entrada, elección de constituyentes, discutir ideas y propuestas para una nueva Constitución–, estén pensando y priorizando su accionar en clave de las elecciones presidenciales y sus apuestas tácticas y estratégicas en ese proceso (…). Esto contribuye a acrecentar la crisis de representación y legitimidad que hoy los golpea», explicó.

Una mirada igual de crítica expuso Víctor Maldonado, quien sentenció que en este proceso plebiscitario efectivamente los partidos de la oposición «no han estado a la altura, porque están haciendo cosas erróneas, pelean por las presidenciales cuando no es el momento. No se trata de no preocuparse de esos temas, hay que hacerlo, ya que hay plazos que cumplir, pero el error es aparecer peleando por estos temas y además privilegiarlos, cuando lo importante es el plebiscito”.

Para Maldonado, eso pasa porque, además de la consabida crisis de los partidos y de la política, en la oposición atraviesan un problema anexo: “Nunca habían tenido tan baja calidad los dirigentes políticos y en forma simultánea, por eso los partidos están muy frágiles y cada sector de la oposición está cometiendo errores».

El analista y director de «Tú Influyes», Axel Callís, explicó que el clivaje que impera hoy entre los partidos de oposición se da «entre los que tienen cultura de mayoría y los que no», entre los que entienden que hay que ceder y el purismo. «Entre los dirigentes de los partidos hay una resistencia feroz a dejar de lado la agenda individual en pos de lo colectivo, hay además una desconfianza entre las colectividades pero también generacional, una resistencia de lo viejo ante lo nuevo y viceversa. Es complicado», sostuvo.

Al debe

Las cuatro esquivan cuestionar con dureza a las dirigencias de sus propios partidos y sectores, pero todas sí lamentan la falta de unidad que ha imperado en la oposición para enfrentar el plebiscito, más aún cuando –explicaron– es tanto o más relevante la elección de delegados constituyentes de abril, porque es ahí donde se juega la verdadera correlación de fuerzas con el Rechazo, dado el quórum de 2/3 que se estableció en el acuerdo del 15 de noviembre para aprobar los puntos que deberá tener la nueva Constitución.

«Me hubiera encantado un comando único. Esto no está ganado, porque queda después del 25 de octubre la elección de constituyentes, el proceso que viene posplebiscito es muy difícil y no podemos dejarlo a la deriva, porque puede darse que la derecha tenga más constituyentes que la oposición si es que vamos divididos», advirtió Maya Fernández.

Tras reconocer que un problema histórico de una parte de la oposición es que «siempre tenemos esa disputa de quién es más de izquierda», cuestionó lo que ha pasado con los partidos estos días: “No es el momento de discutir primarias o candidaturas presidenciales, es el momento del plebiscito y una nueva Constitución. No se entiende una dirigencia de partido peleando ahora por las presidenciales. No es el momento de la identidad propia, sino de la identidad colectiva».

Carmen Hertz insistió en que la elección de los delegados constituyentes «es clave” y que, a pesar de eso, «lamentablemente hay mezquindades en los partidos. Lo que veo son expresiones de mucha mezquindad en los dirigentes políticos, en las figuras políticas (…). Las transformaciones se hacen con unidad política». La diputada PC añadió que las cuatro han tratado de dar una señal de unidad y que «el tema presidencial se puso en la mesa cuando no era el momento”.

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