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Entrevista en La Mesa de El Mostrador TV

Nicolás Grau, el cerebro económico del Frente Amplio y cuco de los empresarios: “Efectivamente queremos ser como Corea… Corea del Sur”

por 11 diciembre, 2017

El doctorado en economía por la Universidad de Pennsylvania quiere quitar el miedo que la derecha le tiene al movimiento. Dice que solo quieren sacar al mercado de la educación, salud y pensiones, algo que es la norma en la gran mayoría de los países OCDE, y explica que el impuesto a los “súper ricos” no es nada radical, pero tiene mala fama. En una extensa entrevista, Grau admite que la izquierda no ha encontrado una alternativa viable al capitalismo, detalla por qué quieren cambiar el modelo y señala no estar muy optimista de que Guillier termine adoptando partes del programa económico del FA.
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La frase del titular no la va a encontrar en la entrevista en cámara, pero fue comenzó la conversación previa ante la pregunta de “cómo respondes a los que dicen que, si el Frente Amplio llega a La Moneda –o a formar parte de un Gobierno de Alejandro Guillier–, Chile va derecho a convertirse en Venezuela o Corea”.

“Efectivamente, queremos ser como Corea... pero Corea del Sur”, fue como respondió Nicolás Grau, cerebro económico del Frente Amplio (FA) y un nombre que genera pánico en ciertos círculos de la derecha económica.

La campaña presidencial entra en la recta final esta semana y nadie se atreve a dar proyecciones. Lo que sÍ está claro es que, para que Alejandro Guillier sea el próximo Presidente de Chile, tiene que seducir a una parte importante del Fa, que es lo que tanto preocupa al empresariado.

Hace dos semanas fue el propio presidente de la Sofofa, Bernardo Larraín Matte, quien dijo que, si Guillier “abraza las propuestas del Frente Amplio, se alejará de un Chile moderno”.

Bueno, precisamente para despejar esos temores, es que invitamos al académico de la Universidad de Chile a La Mesa de El Mostrador Mercados.

Fue una entrevista más larga de lo normal para el programa, casi el doble de duración. No era el plan original, pero la conversación agarró vuelo y el tiempo voló.

El doctor en economía de la Universidad de Pennsylvania quiere quitar el miedo que la derecha le tiene al movimiento. Dice que solo quieren sacar al mercado de la educación, salud y pensiones, algo que es la norma en la gran mayoría de los países OCDE y explica que el impuesto a los “súper ricos” no es nada radical, pero tiene mala fama.

El economista tiene pedigrí concertacionista. Es hijo de Paulina Veloso, ex titular de la Secretaría General de Gobierno en el primer mandato de Michelle Bachelet y militante PS. Fue presidente de FECH en 2006 y formó parte del Consejo Asesor Presidencial para la Calidad de la Educación.

Al hablar con él y leer sus posturas, uno fácilmente podría catalogarlas como cercanas a una socialdemocracia europea. Reconoce que no le gusta el mercado, pero admite que la izquierda no ha encontrado una alternativa viable al capitalismo.

Señala que el modelo productivo que tienen en mente para Chile no es radical ni tampoco muy original. “Lo que estamos proponiendo no es muy creativo, es un popurrí de cosas que se aplican en otras partes. Triplicar la inversión en innovación ni siquiera nos va a acercar al promedio de la OCDE, vamos a seguir lejos, por lo tanto, de lo que uno debe tomar conciencia acá es que, por lo menos en el tema de productividad, innovación, no lo estamos haciendo bien, estamos a años luz de hacerlo bien”, sostiene.

Acerca de la candidatura de Guillier, señala no ser optimista de que el senador termine adoptando partes del programa económico del FA, a la vez que es enfático en expresar que la alta concentración de riqueza en Chile “es un problema per se, sobre todo para la democracia”.

“Un ejemplo es que, si un gobierno quisiera subir los impuestos y un grupo pequeño concentra el grueso de la inversión y ese grupo te dice que, si le subes los impuestos, se lleva la inversión a otro lugar, finalmente lo que sucede es que todos tenemos que ceder a eso, subir menos los impuestos pese a lo que nos gustaría democráticamente, porque existe un grupo muy pequeño que concentra las decisiones de inversión, entonces, eso limita la democracia y hace que los intereses de ese grupo estén sobrerrepresentados”, plantea.

El diagnóstico

“Creo que es bastante justo decir que este diagnóstico se basa en hechos bastante objetivos, por tanto, no creo que la novedad del Frente Amplio esté en anunciar este diagnóstico, sino más bien en cómo se articula una salida de los problemas que nosotros identificamos”, explica Grau.

“Primero, Chile tiene un estancamiento de productividad –que está en el informe de la Comisión de Productividad–, sigue creciendo, pero a un nivel bastante menor”, detalla.

Lo segundo, agrega Grau, es que “Chile tiene una alta concentración del ingreso y también una concentración del poder económico, que son dos cuestiones distintas que se retroalimentan entre ellas. La concentración del poder económico hace reproducir la concentración del ingreso, aunque son dos cuestiones distintas", recalca.

"Y la tercera pata de nuestro diagnóstico es que el modelo económico chileno ha sido sumamente duro con el medioambiente y eso ha generado una tensión socioambiental que se expresa en que, por ejemplo, hay más de 100 conflictos socioambientales en Chile”, precisa.

Grau señala que el Frente Amplio está convencido de que “en un horizonte de mediano plazo podemos encontrar una senda de desarrollo que acompase una solución de estos tres problemas, de la concentración de poder, la productividad y los conflictos socioambientales, de una manera sinérgica, donde no haya que elegir uno por sobre el otro sino que sea posible una senda de desarrollo que avance en solucionar estos problemas”.

El economista afirma que el Frente Amplio tiene una estrategia para cambiar la matriz productiva, “algo que todos dicen, pero que pocos hacen, y además lo ponemos con un sesgo muy fuerte en descentralización”.

El impuesto a los súper ricos

Probablemente la parte del programa del Frente Amplio que más genera críticas en el sector privado es el impuesto a los súper ricos y “No+AFP”.

Grau defiende ambas posturas: “Respecto al impuesto al patrimonio, yo no diría que la evidencia señala que es un desastre”.

En tal sentido, subraya que, por lo que pasó en Francia, el impuesto al alto patrimonio se creo mala fama. “Estos impuestos, el problema que tuvieron en Francia –y yo creo que fue el error que se cometió allá–, es que tenía una base muy amplia, para mucha gente, y yo creo que este impuesto hay que focalizarlo en un grupo muy pequeño, por eso es que nosotros proponíamos el impuesto para patrimonios sobre 5 millones de dólares, que es el 0,7%”, puntualiza.

Y añade que parte de esa recaudación iría a financiar su plan de mejorar las pensiones en el corto plazo.

Cabe recordar que esa postura no es muy diferente a algo que propuso el gerente general de AFP Hábitat en este mismo programa hace unos meses. Cristián Rodríguez sugirió que el Estado podría mejorar el pilar solidario subiéndoles los impuestos a los de mayores recursos y no “castigando a la clase media” a través de asignar parte del aumento en cotización a un fondo de reparto, como propone el Gobierno de Michelle Bachelet.

Desigualdad

Grau insiste en que el corazón del problema del modelo chileno sigue siendo la desigualdad. Rechaza los estudios que afirman que viene disminuyendo en forma relevante y es taxativo en asegurar que “solo los países que tienen baja desigualdad son los que tienen mejor igualdad de oportunidades”.

En su opinión, hay un problema con cómo se estudia la desigualdad en Chile. Explica que en Chile "uno utiliza datos de Impuestos Internos, que son datos que en el debate de desigualdad se utilizan cada vez más, ¿por qué? Porque todas las encuestas de hogares, no solo la Casen, tienen muchos problemas para capturar el ingreso que se lleva el 1% o el 5% más rico. Entonces, el problema es que si uno deja fuera ese grupo, muestran que el porcentaje de ingresos que concentra ese 1% más rico va entre el 25% y el 34% y, si uno compara eso con países más igualitarios de la OCDE, está en torno al 10% y en otros países en general es bajo el 20%”.

Ante la pregunta sobre si lo importante es la oportunidad y no el resultado, Grau responde que la idea “de que uno puede tener un país con mucha desigualdad de resultados, pero a su vez con mucha igualdad de oportunidades, es algo que no existe en los datos”.

“¿Importa que el grupo de más altos ingresos tenga mucho si la mayoría igual tiene una calidad de vida razonable? Yo creo que importa, porque la concentración de riqueza en el 1% no solo es concentración de ingresos sino que es concentración de poder, y esas sociedades tienen el problema de que sus democracias no suelen ser necesariamente representativas”, expresa.

Para ver o escuchar la entrevista completa, haga clic en la imagen de portada o entre directamente a El Mostrador TV.

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