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Latinoamérica: un nuevo equilibrio ofrece oportunidades Opinión

Latinoamérica: un nuevo equilibrio ofrece oportunidades

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Claudia Torres
Por : Claudia Torres Gerente de Research y Selección de Activos Bci Asset Management
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En el último mes el índice MSCI Latin America ha caído cerca de un 10% en dólares y la deuda corporativa en dólares también ha sufrido los embates, cayendo un 2% medido a través del índice CEMBI Broad Latin America de JP Morgan. A su vez, las monedas tampoco han estado ajenas a estas turbulencias y en lo que va del año el peso argentino y el real brasileño son de las monedas más depreciadas a nivel mundial –contra el dólar– con caídas de 32% y 12%, respectivamente.


Es cierto que los últimos acontecimientos que han golpeado a la región no han sido del todo afortunados tanto a nivel económico como de desempeño de los mercados financieros.

En el último mes, el índice MSCI Latin America ha caído cerca de un 10% en dólares y la deuda corporativa en dólares también ha sufrido los embates, cayendo un 2% medido a través del índice CEMBI Broad Latin America de JP Morgan. A su vez, las monedas tampoco han estado ajenas a estas turbulencias y en lo que va del año el peso argentino y el real brasileño son de las monedas más depreciadas  a nivel mundial –contra el dólar– con caídas de 32% y 12%, respectivamente.

En un contexto en que nos estamos preparando para vivir en un mundo con tasas más altas y donde, poco a poco, la liquidez que inyectaron durante años los bancos centrales comienza a ser retirada, naciones con desequilibrios macroeconómicos como déficits en cuenta corriente y fiscales, altos niveles de deuda, bajo crecimiento e incertidumbre política serán las más sensibles a este nuevo equilibrio mundial. Por tanto, no es raro que Brasil, Argentina y en menor medida México están siendo golpeadas por la coyuntura actual.

Así, claramente el crecimiento de la región se está complicando, las expectativas iniciales de los inversionistas se centraban en un crecimiento para este año en torno a un 2,5% – 2,8%, situación que se ha puesto en jaque por la delicada situación económica de Argentina y Brasil. Hoy se espera que ese crecimiento se modere a un rango entre un 1,6% – 1,9%.

En el caso de Argentina, existe cierto consenso en que en los trimestres venideros la economía enfrentará una importante contracción de la mano de una alta inflación (25,5%), una tasa absolutamente contractiva (40%) y una fuerte depreciación de su moneda. Sin embargo, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional abre un espacio de tranquilidad, ya que le entregará un préstamo por 50 mil millones de dólares en un período de 36 meses. Parte del acuerdo implica bajar el déficit primario a 1,3% en 2019 y en equilibrio al 2020. Al mismo tiempo, se comprometen a dejar de intervenir el peso argentino, es decir, tener “libre flotabilidad”. Con lo anterior, se abre una oportunidad para que la economía continúe con las reformas necesarias que le devuelvan su sitio en el contexto financiero mundial.

En el caso de Brasil, la situación es más favorable, ya que si bien la nación es inviable desde un punto de vista fiscal en el largo plazo, la caída de la inflación y la tasa de política monetaria todavía deberían proveer de estímulo a la economía. Por otra parte, la moneda ha logrado ser contenida, pero sin duda la alta incertidumbre política que ronda el proceso eleccionario de octubre es un factor que ayuda a elevar la volatilidad y vulnerabilidad del mercado carioca.

Lo anterior, también es una oportunidad, pues una vez terminado el proceso eleccionario, se tendrá mayor claridad en no solo quién será el presidente, sino en las políticas económicas a seguir y la voluntad real de realizar la reforma a las pensiones, que es fundamental para estabilizar el nivel de deuda. Actualmente, el candidato que aparece como favorito en las encuestas, Jair Bolsonaro, ha señalado públicamente que está a favor de realizar una reforma a las pensiones aunque de manera más gradual que la que está en el Congreso actualmente.

A nivel corporativo, el crecimiento de utilidades (del índice MSCI Latin America) para la región durante el año 2018 se ha revisado al alza y ronda cerca del 20% de crecimiento, nivel que es elevado en comparación con el crecimiento corporativo a nivel global. Adicionalmente, el crecimiento para las ganancias para el próximo año se ha ido reduciendo, probablemente producto del escenario económico descrito anteriormente, pero sigue siendo elevado, cerca de un 10%. Así, las valorizaciones de las acciones –a nivel agregado– de la región han quedado transando por debajo del promedio histórico de los últimos cinco años (P/U 12m fwd=13) en un nivel de 12x su P/U 12m fwd. De esta forma, las valorizaciones más holgadas están en Brasil, México y Colombia.

Por tanto, desde el punto de vista de valorizaciones y, luego de las caídas, la región está ofreciendo un descuento, que podría ser atractivo para un inversionista que tenga “estómago” y “paciencia” para aguantar volatilidades que debieran ir despejándose una vez que tengamos claros los panoramas electorales, sobre todo en el caso de Brasil, y que se hayan internalizado los efectos de un mundo con tasas más altas.

Ahora, no nos podemos olvidar que la bolsa tiende a anticipar estos cambios y a capturar de forma anticipada las mayores certezas. Por lo tanto, aunque existe un “alto riesgo” para invertir en América Latina, los retornos potenciales también son atractivos y están disponibles para aquellos inversionistas con alta tolerancia al riesgo y que tengan un horizonte de inversión de mediano y largo plazo.

Claudia Torres

Gerente de Research y Selección de Activos Bci Asset Management

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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