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Un año tras la explosión de Beirut: padres exigen justicia por la muerte de su hija

por 4 agosto, 2021

DW
Hace un año se produjo una violenta explosión en Beirut: 200 personas murieron, pero aún se desconoce quiénes fueron los responsables. Una familia lucha para que se sepa la verdad de lo ocurrido.
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Paul Naggear y Tracy Awad-Naggear pensaron que ellos y su hija Alexandra, de tres años, estaban a salvo en su hogar, pero el 4 de agosto de 2020 una violenta explosion rompió los cristales de las ventanas de su apartamento en el distrito de Gemmayzeh, cerca del puerto de Beirut. Unos días después, la pequeña falleció en el hospital. Fue una de las víctimas más jóvenes entre los más de 200 muertos. Miles de personas resultaron heridas, 300.000 perdieron sus hogares. Las 2.750 toneladas de nitrato de amonio, almacenadas en el puerto de Beirut desde 2013, provocaron una de las mayores explosiones no nucleares del mundo.

Sin confianza en el poder judicial

"Como era de esperar, no estamos bien", dijo Tracy Awad-Naggear en una videoentrevista. "Vivimos en un país donde todo es oscuro. No hay justicia. No funciona nada", afirmó.

Muchos libaneses le han dado la espalda al país desde la explosión, pero los Naggear no pudieron ni quisieron irse. La pareja tuvo claro desde el principio que no podían confiar en el sistema judicial libanés para averiguar quién fue el responsable de la explosión y del almacenamiento de nitrato de amonio y, por lo tanto, de la muerte de su hija.

"Es importante que sepamos la verdad. Sé que no nos devolverán a Lexou ni disminuirá nuestro dolor, pero incluso si tarda diez años, tengo tiempo", dijo Tracy Awad-Naggear. Quiere ver a los responsables entre rejas. "No quiero que otras familias, niños, maridos, esposas también experimenten algo así", lamentó. "Quiero recuperar este país que estos criminales nos quitaron", afirmó. "No solo me quitaron a mi hija, sino también mi tierra, mi casa, mi vida", añadió.

Una investigación independiente

Junto con otros sobrevivientes y familiares, así como con organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales, los Naggear luchan por obtener justicia y por la aclaración de lo ocurrido. Human Rights Watch, en nombre de todos los involucrados y afectados, pidió en una carta al Consejo de Derechos Humanos de la ONU "una comisión de investigación internacional, independiente e imparcial". "Pedimos que apoyen esta iniciativa mediante la aprobación de una resolución en el Consejo de Derechos Humanos", se expone en la carta. Para lograrlo, algún país tendría que presentarla a dicho organismo, sin embargo eso aún no ha sucedido.

La élite obstaculiza el esclarecimiento

De hecho, políticos libaneses anunciaron que descubrirían quién fue el responsable de la explosion, pero casi 365 días después, aún no ha pasado nada. Al contrario, los políticos están tratando de evitar el esclarecimiento legal de la explosión. Cuando el primer juez, Fadi Sawan, quiso convocar a políticos de alto rango como el exprimer ministro Hassan Diab, fue destituido de su cargo. El juez Tarek Bitar está ahora a cargo del caso. Con él como juez, al menos habrá un pequeño movimiento en el caso, afirmó Tracy Awad-Naggear.

Pero también hay piedras en su camino. Recientemente, el ministro del Interior, Mohamed Fehmi, incluso se negó a permitir que Abbas Ibrahim, el jefe de la Autoridad General de Seguridad, fuera interrogado por el juez de instrucción Bitar, informó Diana Menhem, directora de la organización libanesa "Kulluna Irada" en Beirut, financiada por libaneses dentro y fuera del país. Además, los parlamentarios también intentaron evitar que algunos políticos fueran interrogados. Entretanto, está claro que políticos de alto rango, como el presidente Michel Aoun, fueron informados sobre el nitrato de amonio y los peligros que acarreaba. Pero la clase política quiere protegerse y ocultar todas las pruebas posibles en relación con la explosión, criticó Menhem.

El país se encuentra en una crisis económica debido a la mala gestión y la corrupción: la moneda ha perdido el 90 por ciento de su valor, lo que ha provocado una hiperinflación y una escasez de combustible, medicinas y otros bienes esenciales. Casi no hay electricidad y el número de infecciones por COVID-19 está aumentando nuevamente. Unicef critica que el suministro de agua podría colapsar pronto debido a la falta de combustible y repuestos. Además: Líbano no ha tenido un gobierno efectivo durante un año.

Lucha contra la corrupción

El hecho de que los Naggear no hayan abandonado el país, también les ha traído algunos éxitos importantes en su lucha. Por ejemplo, el ingeniero Paul Naggear forma parte, desde hace poco, de la Asociación Profesional de Ingenieros y Arquitectos, que juega un papel importante en la reconstrucción de Beirut: "Esto nos da la oportunidad de detener la corrupción, porque tenemos que aprobar todos los proyectos de infraestructura en Beirut", sentenció Paul Naggear.

Las elecciones parlamentarias previstas para 2022 son esenciales, afirmó Diana Menhem: solo si las fuerzas de la oposición recibieran suficientes votos, entonces se podría hacer más para aclarar lo sucedido con la explosión.

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