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“Este es un libro no para estudiosos ni académicos sino para lectores, lectores salvajes de Bolaño”

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Álvaro Mera
Por : Álvaro Mera Abogado. Colaborador Cita de libros de El Mostrador
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“‘¿Qué hay detrás de la ventana?’ surge como una aventura, a partir de unas cervezas en el Paseo Bulnes y se transforma en un proyecto que sale adelante a partir de mucha porfía”, comentan los autores para Cita de Libros.


Este libro -artefacto, una obra coral- ideada por los autores y académicos chilenos Rodrigo Carvacho Alfaro y Nibaldo Acero, recopila relatos, poemas, canciones, videos, performances de distintos artistas y escritores de Chile y el mundo en un homenaje a Roberto Bolaño. 

Cita de Libros conversa con sus autores que coeditaron este libro junto con la Editorial del Fondo de Cultura Económica (EfE-Chile) y Editorial Puntángeles de la Universidad de Playa Ancha.   

Dentro de los textos de este libro, y a partir del texto de Mónica Muñoz, se hace una dramatización en su lanzamiento en la ciudad de Constitución, la que dirige Julio Pincheira.

Rodrigo Carvacho señala que eso fue notable, cómo a partir del libro se generan nuevas instancias de creación artística como dicha lectura dramatizada y señala  que también en el libro hay poemas, canciones, videoarte, códigos QR y que esta lectura dramatizada en Constitución es muy bella y es un estímulo para generar arte y esperamos que continúe haciendo esta ruta. 

 Nibaldo Acero, el otro autor, comenta que, a diferencia de un estudio literario –  académico que deja fuera lo lúdico y lo pasional, él se vinculó a Bolaño a partir de un relato llamado “Encuentro con Enrique Lihn”, en el libro  “Putas Asesinas”, que encontró en una biblioteca pública de Isla de Maipo y que le abrió a múltiples lecturas, de un autor inclasificable, no habiéndolo conocido en persona, aunque  después viajó y conoció a otras personas cercanas a Bolaño como Jorge Herralde, su editor español. 

Mientras que Carvacho Alfaro, comenta que llegó a  Bolaño por “Los Detectives Salvajes”, como lector, no como  lectura académica ni de análisis sino por disfrutar de su obra en un país donde “nadie quiere quedar mal con nadie”, sintiendo un vínculo más cercano por Bolaño, quien no dudaba en decir las cosas por su nombre y quien además pasó un tiempo de su infancia en Quilpué –criado y malcriado como Carvacho- en esa tierra de la Quinta Región. 

Nibaldo Acero piensa que esta generación más joven que lee, está mucho más familiarizada con las nuevas tecnologías como los códigos QR y por eso es más fácil que se puedan acercar a este libro y a Bolaño, como así ha ocurrido en las aulas universitarias donde él hace clases y donde se ha difundido el libro entre jóvenes que incluso no han leído a Roberto Bolaño. 

 

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