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Desafíos para un desarrollo eficiente del almacenamiento Opinión

Desafíos para un desarrollo eficiente del almacenamiento

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Los sistemas de almacenamiento de energía son parte esencial de la transición energética, entre otras cosas, como infraestructura habilitante de la descarbonización de la matriz, además de brindar múltiples servicios que nos permitan contar con sistemas eléctricos bajos en emisiones, confiables, resilientes y sostenibles. Consideramos fundamental y urgente acelerar su inclusión eficiente, avanzando, entre otros aspectos, con las adecuaciones legislativas y regulatorias necesarias para dar las señales consistentes con ese fin.


La transformación de la matriz de generación eléctrica está avanzando a una velocidad sin precedentes hacia las renovables. Además de los casi 7.400 MW de capacidad instalada de generación hidroeléctrica, a la fecha las empresas generadoras han instalado 3.800 MW de generación eólica y 6.300 MW de generación solar. Todo este desarrollo responde a la abundancia, diversidad y excelente calidad de recursos renovables disponibles en el país, junto con su apertura económica, mercados competitivos y seguridad jurídica que sigue permitiendo atraer inversión en este tipo de infraestructura.

Esta profunda transformación no está exenta de desafíos, ya que para continuar garantizando una operación segura, resiliente y eficiente del sistema, se requiere de elementos adicionales al desarrollo de generación renovable. Para acomodar los crecientes volúmenes de generación a partir de fuentes solares y eólicas es necesario desarrollar infraestructura habilitante que permita, por una parte, transportar esta energía desde los centros de producción hasta los centros de consumo y, por otra, gestionar su variabilidad en el tiempo, lo que requiere la instalación de infraestructura de almacenamiento de energía, cuyo desarrollo responde principalmente al diseño y regulación de los mercados de energía, servicios complementarios y potencia, así como también a procesos de planificación en que se puedan identificar oportunidades para la instalación de almacenamiento operando como activo de transmisión.

A pesar de todos los posibles servicios que pueden entregar los dispositivos de almacenamiento, su incorporación a gran escala en los sistemas eléctricos de todo el mundo ha sido relativamente lenta producto de los costos relativos de estas tecnologías en comparación con otras alternativas, como el desarrollo de nueva infraestructura de generación o transmisión. Sin embargo, esta tendencia está cambiando, ya que –según datos de Bloomberg– a 2022 se observan reducciones de costos de casi un 90% respecto a los valores observados en 2010 para dispositivos como baterías de iones de litio, las cuales también jugarán un rol habilitante en la electrificación del sector transporte.

Un punto de partida para perfeccionar la actual regulación sectorial es la habilitación legal para la participación de sistemas autónomos de almacenamiento en los balances de energía y potencia, en línea con lo que se propone en el proyecto de ley aprobado por la Cámara de Diputados y en discusión en el Senado.

Los sistemas de almacenamiento de energía son parte esencial de la transición energética, entre otras cosas, como infraestructura habilitante de la descarbonización de la matriz, además de brindar múltiples servicios que nos permitan contar con sistemas eléctricos bajos en emisiones, confiables, resilientes y sostenibles. Consideramos fundamental y urgente acelerar su inclusión eficiente, avanzando, entre otros aspectos, con las adecuaciones legislativas y regulatorias necesarias para dar las señales consistentes con ese fin.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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