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Dice que hay similitud con protestas en Aysén

Ministro Céspedes reconoce estancamiento de conversaciones en conflicto en Chiloé

por 14 mayo, 2016

Ministro Céspedes reconoce estancamiento de conversaciones en conflicto en Chiloé
“El foco de acciones del gobierno tiene que ser centrado en enfrentar la emergencia. Sabemos que hay otras demandas que han surgido, pero corresponden a una situación distinta. Nuestro llamado a todos los actores ha sido buscar caminos de diálogo que nos permitan eventualmente dar respuesta o sentarnos a trabajar respecto de dichas demandas”, señala el titular de la cartera de Economía y negociador del gobierno para lograr un acuerdo que zanje las protestas y bloqueos.
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El ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes, reconoció un estancamiento de las conversaciones para poder llegar a una solución en el conflicto en Chiloé, el que se extiende por 12 días, lamentando a su vez no haber logrado un acuerdo con las partes involucradas y estableciendo similitud con las protestas registradas en Aysén en 2012.

En entrevista con El Mercurio, Céspedes explica que como gobierno se ha estado con toda la voluntad de diálogo y de alcanzar un acuerdo, entendiendo de los parámetros para poder llevar adelante las soluciones.

El secretario de Estado insiste en que las negociaciones se han hecho en un marco de responsabilidad y que “tenemos que enfrentar la situación de aquellas familias afectadas por la marea roja, que son quienes han visto disminuidas directamente sus fuentes de ingreso”.

“El foco de acciones del gobierno tiene que ser centrado en enfrentar la emergencia. Sabemos que hay otras demandas que han surgido, pero corresponden a una situación distinta. Nuestro llamado a todos los actores ha sido buscar caminos de diálogo que nos permitan eventualmente dar respuesta o sentarnos a trabajar respecto de dichas demandas”, precisó.

Sobre las críticas al mal diagnóstico de la situación hecha por el obispo de Ancud, Céspedes dijo que todos tienen derecho a opinar, pero “nosotros siempre hemos entendido que acá existe una situación muy grave”.

En cuanto a una autocrítica por las negociaciones, el ministro se limitó a señalar que “lo que lamento es no haber podido llegar a un acuerdo, que no hayamos tenido ese espacio para poder haber logrado encontrar un punto de encuentro que nos hubiese permitido de alguna u otra forma desactivar esta situación antes o con mayor rapidez. Pero, al mismo tiempo, estamos mandatados para tratar de encontrar puntos de encuentro”.

Respecto a lo dicho por el CEO de Marine Harvest sobre que la compañía ha pagado los costos de la frustración hacia el gobierno y que la regulación para su sector es más deficitaria respecto de otros países, el secretario de Estado indicó que “las empresas de salmones en Chile, en materia de desarrollo y de innovación han estado bastante rezagadas respecto de lo que han hecho sus contrapartes en el resto del mundo (…) Como gobierno hemos dicho que estamos dispuestos a hacer todos aquellos ajustes que se requieren para mejorar la regulación, pero el sector también tiene que reconocer que no ha actuado en muchas ocasiones con toda esa visión de largo plazo que se requiere”.

Céspedes también sostiene que existe similitud entre lo que ocurre en Chiloé con las protestas de 2012 en Aysén, señalando que “hay sin lugar a dudas evoluciones que son de alguna u otra forma parecidas.

“En el caso de Aysén, fue en particular respecto de cuotas inicialmente en materia pesquera, y posteriormente se fue llevando adelante una serie de otras demandas por parte de distintos sectores sociales. Acá tenemos una situación distinta, en el sentido de que esto no es un problema de cuotas, sino de una afectación natural, una marea roja que ha afectado a un sector importante de los pescadores artesanales y, obviamente, en parte de este conflicto se han ido sumando otras problemáticas”, explicó.

Admite que a pesar que el gobierno ha entregado bonos, las protestas se intensifican y “hemos hecho un llamado a que esa situación se modere. Nos parece importante disminuir la afectación de aquellas personas que están sufriendo las consecuencias de los bloqueos (…) El pago del aporte solidario respondió a la necesidad de enfrentar o de ir en ayuda de las familias más necesitadas y lo dijimos claro: esperábamos que hubiese una respuesta por parte de los pescadores artesanales en términos de lo que son los bloqueos”.

El ministro también admite que es complejo negociar en un año electoral, mencionando que “lo que hemos tenido es una serie de demandas que van más allá de lo que es la afectación directa, y que responden en muchos casos a legítimos planteamientos por parte de los distintos actores de la región. En algunos casos hemos tenido planteamientos muy razonables por parte de los alcaldes, con actitudes colaborativas. En otros menos”.

“Estamos enfrentando una situación de emergencia, buscando rápidamente soluciones y acuerdos para enfrentar la situación y al mismo tiempo evitar que las familias que no están afectadas directamente por la marea roja no se vean afectadas por los bloqueos. Esa es la línea uno de nuestro accionar. Cuan rápido, con cuánto zigzagueo, usted lo menciona en su pregunta, es un tema de evaluación. Creemos que lo hemos hecho de una manera clara y transparente, mostrando desde un primer momento nuestra vocación de diálogo, de búsqueda de acuerdos, pero entendiendo que taníamos una situación urgente”, concluye.

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