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Persecutores critican maniobra

Filtraciones: Jorge Abbott golpea la mesa con papel lustre

por 18 octubre, 2016

Filtraciones: Jorge Abbott golpea la mesa con papel lustre
En medio de la crisis del Ministerio Público y tras perder frente a Emiliano Arias, quien salió sobreseído del sumario que instruyó el líder de la Fiscalía Nacional por asegurar que la Ley de Pesca se tramitó bajo corrupción, ahora el jefe del organismo arremete anunciando indagar las filtraciones en diversas investigaciones vinculadas a políticos: el caso Corpesca y la causa contra el ex ministro de Bachelet, Jorge Insunza. Una medida que para algunos persecutores regionales es “un error de estrategia que recalca los malos consejos de su círculo de hierro” y, sobre todo, constituye “un golpe a la mesa para demostrar una autoridad que hoy no tiene”.
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El sábado pasado el Ministerio Público cumplió 17 años de historia, hecho que fue celebrado este lunes con la asistencia de diversas e importantes autoridades, que saludaron y compartieron con Jorge Abbott, el tercer Fiscal Nacional de la institución, que en su primer año en el cargo ha debido enfrentar diversas crisis, entre las que se cuentan la rebelión de algunos fiscales regionales, un frente a frente con el fiscal Emiliano Arias, el discurso pasivo ante las investigaciones vinculadas a políticos y la inestabilidad en su equipo de confianza. Todo, como parte del escenario que vive el máximo persecutor el país. Pero los malos momentos “no son solo por culpa del resto, también los protagoniza él con sus decisiones”, afirma un alto funcionario de la Fiscalía Nacional en calle General Mackenna.

Un planteamiento que concuerda con la visión de algunos fiscales regionales luego de la última determinación importante que adoptó Jorge Abbott: indagar filtraciones en los casos Corpesca e Insunza, decisión que tomó la máxima autoridad del Ministerio Público a principios de octubre. Respecto al ex ministro de Bachelet, Jorge Insunza –investigado por recibir pagos de mineras mientras era diputado–, su abogado, Carlos Mora, había enviado una queja formal a Abbott ya que, según el defensor, se dio a conocer por un medio de comunicación parte de la declaración de Insunza antes de que se cumpliesen los 40 días de reserva que tenía dicho testimonio.

La investigación de filtraciones no ha sido bien recibida por los fiscales que, por un lado, creen que Jorge Abbott realiza estas acciones para validarse ante los cuestionamientos de su gestión, una especie de “golpe a la mesa para demostrar una autoridad que no tiene” y, por otro, para ponerle un alto a esta “rebelión de los fiscales”. “Así como les da tanto énfasis a las filtraciones, que está en todo su derecho a investigar, le podría dar énfasis a la persecución de los delitos que hay en juego, de los financiamientos irregulares de empresas. Parece que importa que los fiscales se sienten en el banquillo de los acusados, cuando ni siquiera están los imputados sentados”, afirma un Fiscal Regional metropolitano.

En el caso de las filtraciones de Corpesca, Abbott decidió dar luz verde a una indagatoria tras la sugerencia del fiscal Centro Norte, Andrés Montes. Resolución del Fiscal Nacional que se dio el 7 de octubre, mismo día en que se conoció que Emiliano Arias, Fiscal Regional de O’Higgins y a quien Abbott sacó del caso Corpesca y le abrió un sumario por decir que la Ley de Pesca era corrupta, había sido absuelto de cargos administrativos.

“Fue como perder sin dignidad. Si el Fiscal Nacional pidió sumario contra Arias y sale absuelto, para qué abrir indagatoria por filtraciones. Parece que le importó más saber quién filtra que quién comete delito, son palos de ciego que está dando. Ahora deja la puerta abierta para que cualquiera se queje y abran causa por filtración”, asegura un funcionario del Ministerio Público.

¿Filtra qué?

La investigación de filtraciones no ha sido bien recibida por los fiscales que, por un lado, creen que Jorge Abbott realiza estas acciones para validarse ante los cuestionamientos de su gestión, una especie de “golpe a la mesa para demostrar una autoridad que no tiene” y, por otro, para ponerle un alto a esta “rebelión de los fiscales”. “Así como les da tanto énfasis a las filtraciones, que está en todo su derecho a investigar, le podría dar énfasis a la persecución de los delitos que hay en juego, de los financiamientos irregulares de empresas. Parece que importa que los fiscales se sienten en el banquillo de los acusados, cuando ni siquiera están los imputados sentados”, afirma un Fiscal Regional metropolitano.

Para otro persecutor regional, es un mal síntoma el investigar filtraciones y darle mayor publicidad, ya que eso es coincidir con la demanda de los políticos, cuando son ellos los que salen a la luz pública investigados por casos de boletas truchas. “Son excesos que solo avivan la vieja técnica de atacar al investigador para sacarlo del caso. Ahí ves lo que ocurre con Carlos Gajardo o con Emiliano Arias, por ejemplo. Y solo se da con tal magnitud en causas donde hay políticos involucrados”, plantea un persecutor.

Consultado por El Mostrador, el Fiscal Nacional, Jorge Abbott, le resta importancia a las críticas a dicha determinación. A su parecer, se está ejerciendo una norma legal ante denuncias concretas de eventuales filtraciones de diligencias. “Se investiga porque puede ser constitutivo de delito que los funcionarios públicos entreguen información de investigaciones reservadas. Los fiscales tienen que entregar información en la audiencia pública, ahí corresponde que se produzca la publicidad de las investigaciones del Ministerio Público, pero no a través de filtraciones que se hacen a través de los medios”, asegura.

La máxima autoridad de la Fiscalía le baja el perfil a su decisión de poner en marcha estas indagatorias cuando se le plantea cómo deben percibir los persecutores tales investigaciones. “Las filtraciones no vienen en lo fundamental del Ministerio Público sino que fundamentalmente de las partes, porque está demostrado que, cada vez que entregamos copias, a los pocos minutos está en todos los medios la información que acabamos de entregar a los intervinientes”, afirma Abbott.

En la Asociación de Fiscales no le dan mayor importancia al resultado de estas indagatorias y al peso que tienen en estos casos. El presidente del gremio, Claudio Uribe, asegura que estas investigaciones “no agitan las aguas, ya que las causas por filtraciones no se avizora que puedan llegar a alguna parte. El efecto práctico de decretar estas investigaciones es bastante bajo. Más que fijarse en filtraciones, deberían fijarse más en controles internos”.

El Consejo y las confianzas

En el Hotel Diego de Almeida en Copiapó, la mesa con forma de U estaba lista. En la parte principal, estaba Jorge Abbott junto a sus mujeres de confianza a cada lado. Marta Herrera a su izquierda y Francisca Werth a su derecha. El consejo general de fiscales comenzaba así el martes 4 de octubre y el Fiscal Nacional inició la sesión abordando “lo que ocurría”, ya que le causaba impresión que el Ministerio Público siempre actuara como “si no pasara nada”. Era el tema del sumario de Emiliano Arias, pero de forma genérica. El cómo se expresan los fiscales y la cautela que hay que tener. No se refirió en detalle al hecho, puesto que el propio Arias estaba presente y a la espera de lo que su investigador, Andrés Montes –también en el Consejo– resolvería esa misma semana.

Abbott dejó la palabra abierta para que los fiscales opinaran de este tipo de situaciones. Solo algunos lo hicieron. Arias no, pero para algunos persecutores este fue un momento donde el Fiscal Nacional arriesgo aún más su posición. “Fue terco. Puso el tema de Arias de forma genérica con Emiliano ahí presente. Creo que Abbott esperó que se reconociera por parte de Emiliano Arias algo de forma genérica ahí delante de todos y perdió”, señala uno de los asistentes a la instancia.

Esa misma semana vino la absolución de Arias en el sumario administrativo y las confianzas, tanto con él como con varios persecutores, se quebraron. “Hoy las confianzas están rotas dentro del Ministerio Público, especialmente con la Fiscalía Nacional, a la que se ve como ajena a los fiscales. Él (Abbott) no sabe para dónde va la institución. La percepción para varios (fiscales) regionales es que se está transformando en un hombre ajeno a la Fiscalía. Tiene una política más de la Defensoría que del Ministerio Público. Al final del día somos unos bananeros más. Estamos degradando esta institución”, afirma molesto un persecutor regional.

El presidente de la Asociación de Fiscales, Claudio Uribe, afirma que el episodio Arias terminó con el camino menos malo para la institución. “El sobreseimiento fue una decisión para evitar un conflicto mayor. El Fiscal Nacional asume la derrota y sigue adelante. Que es lo que hay que hacer en estos casos. Era mucho más peligroso que sancionaran a Arias, porque se podía volver a judicializar este asunto. Fue la salida menos mala para el Fiscal Nacional”, asegura.

Desde el círculo cercano al jefe del Ministerio Público salen a defenderlo y aseveran que “los que se quejan de estas acciones, tanto de plantear el problema de frente en el Consejo o las investigaciones de filtraciones o porque nombra a alguien en el Ministerio Público, están del lado opuesto a la Fiscalía. Quieren ver caer a una persona republicana y que respeta a la institución, no que la utiliza para sus fines personales. Esta crisis puede que tenga algo de efecto por acciones a nivel comunicacional del Fiscal Nacional, pero esta crisis es levantada también por algunos fiscales que quieren estar en el lugar de don Jorge”, afirma un funcionario del tercer piso de la Fiscalía Nacional.

El cumpleaños más difícil

Para la celebración del cumpleaños del Ministerio Público este lunes, estaban todos invitados. La Mandataria Michelle Bachelet; el presidente de la Corte Suprema, Hugo Dolmestch; los antecesores de Jorge Abbott; los representantes del Congreso, la Contraloría, las policías, el Consejo de Defensa del Estado y varias personalidades más. El GAM fue el recinto escogido para celebrar. Aunque algunos piensan que la institución no está para grandes celebraciones, porque –dicen– “pasamos de una crisis a otra por no ser duros con los políticos. A nivel interno hay pelea de fiscales y la visión que existe hacia fuera es que parecemos una Defensoría más que Fiscalía”, sostiene un alto funcionario de la institución que desde el sector izquierdo, cercano al micrófono principal, escucha cómo se le da la palabra a su jefe, Jorge Abbott Charme.

El aniversario se da en un contexto de crisis al interior del Ministerio Público, que vive uno de sus momentos más cruciales. Consultado por El Mostrador, el Fiscal Nacional cree que, pese a las diferencias y sobre todo los problemas generados con las investigaciones de financiamiento irregular, la institución está firme y madura. “Yo creo que la Fiscalía ha madurado, es una institución robusta. Uno va a otros países y ve el estado actual de los ministerios públicos y se da cuenta de que hemos avanzado mucho en tan poco tiempo. Las investigaciones políticas hacen de algún modo disimular o no hacer ostensible el resto de las actividades del Ministerio Público. La institución está funcionando bien y no existen los problemas que aparecen en los medios. La Fiscalía es mucho más que las cuatro o cinco investigaciones sobre las platas políticas, es muchísimo más que eso”, recalca.

Tras los discursos, abrazos y fotos protocolares, en el equipo de confianza del Fiscal Nacional saben que no han sido buenos meses, pero se convencen de que deben salir a flote. “Creo que, pese a los difíciles momentos y pocos cambios que hemos podido hacer, no es tan grave la denominada crisis de la que todos hablan, aunque algunos al interior quieren que esto dure años”, opina una funcionaria de confianza de Abbott.

En la ceremonia el mapa es claro. Por un lado, la directora ejecutiva nacional del Ministerio Público y segunda a cargo de la institución, Francisca Werth, conversa con la gerenta de la división de estudios y ex asesora de Jorge Burgos, Nelly Salvo; por otro lado, está Marta Herrera, la histórica mujer fuerte de la Fiscalía que sonríe a los funcionarios que va saludando.

Los fiscales regionales también van apareciendo tras el discurso. Manuel Guerra, del caso Penta, conversa con algunos funcionarios y saluda al ministro de Defensa, José Antonio Gómez. Andrés Montes es entrevistado por el caso del padrón electoral, mientras el fiscal a cargo de SQM, Pablo Gómez, comienza a caminar por el salón mirando al resto. Emiliano Arias, ex fiscal de Corpesca, protagonista de la última crisis de la Fiscalía que llegó incluso hasta los tribunales, está solo. Salvo cuando minutos antes estuvo al lado de Sabas Chahuán, su ex jefe, escuchando a su actual mandamás.

El panorama en la celebración es particular. Tal como el contexto del Ministerio Público. La Presidenta Bachelet dijo en su discurso que la Fiscalía aún no cumple la mayoría de edad y eso, según varios de los asistentes, se nota “en que quien lleva el bate para pegarle a la piñata, lleva un bate liviano. Aunque no vaya a ser que cambie de bate y todos le aleguen”.

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