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PAÍS

La DC se saca la espina

por 23 noviembre, 2018

La DC se saca la espina
La jugada de la falange con La Moneda en el marco del caso Catrillanca fue un verdadero balde de agua fría para la oposición, pero en la tienda de la flecha roja afirmaron que en cierta medida la apuesta responde a una factura guardada hace un tiempo a sus ex socios, por no haber sido tomados en cuenta en las últimas interpelaciones que se han realizado, en las cuales no les dejaron más opción que acatar.
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Es en los momentos complejos o decisivos cuando se sabe de qué lado se inclina la balanza. Algo así fue lo que pasó el martes 20, cuando pasadas las 15:00 horas, en las bancadas de la oposición, algunos se enteraron que la DC había decidido no solo no honrar su palabra, sino además correr por cuenta propia con una alianza bajo cuerda con La Moneda. Esa tarde anunciaron, sin acuerdo de sus pares, una acusación constitucional –que después no se concretó obviamente– contra el entonces intendente de la Araucanía, Luis Mayol, lo que dio al Gobierno la justificación que necesitaba para sacar a la autoridad regional  sin asumir ninguna responsabilidad política por el crimen de Camilo Catrillanca.

En la DC públicamente niegan que existiera una negociación tras bambalinas con el Gobierno para allanarles el camino, pero en reserva confiesan que la carta que se jugaron esta semana, si bien es riesgosa, por ahora les permite sacar cuentas. "Somos culpables de todo lo que se nos acusa", se lamentó en estos días un influyente democratacristiano, quien mira con preocupación el efecto que esto puede traer en las relaciones futuras de la oposición.

Es que ese martes la DC pidió postergar una reunión fijada originalmente a las 13:00 horas en el Congreso y trasladarla a las 17 horas. La instancia había sido convocada para que todas las bancadas de oposición, en su conjunto, afinaran los detalles de los pasos que seguirían para presionar a la administración piñerista por la muerte del joven comunero a manos del Comando Jungla.

Eso nunca sucedió ni tampoco la reunión, ya que entremedio los diputados DC anunciaron, ante las cámaras de televisión, la acusación contra Mayol. De ahí en más, se instaló el enojo transversal en la oposición contra la falange, el cual –confesaron ayer– optaron por tragarse, apostando a objetivos mayores que requieren de la unidad de todas las fuerzas políticas que no son parte del Gobierno de Piñera.

Solo un grupo muy cerrado de la DC sabe cómo se fraguó el acuerdo con La Moneda. Tienen guardado bajo siete llaves, confesaron en el partido, quién fue entre los suyos el interlocutor clave con el que el Gobierno negoció, como también tienen resguardo sobre los contenidos de los compromisos adquiridos.

La primera lectura que se hizo con el anuncio DC de acusar constitucionalmente a Mayol fue que habían puesto contra la pared al Gobierno, ya que solo unas horas después se hizo oficial la renuncia del intendente. Pero la parte de la historia que pocos conocían es que ese movimiento de la falange se comenzó a fraguar el lunes, en horas de la mañana, en el Congreso, específicamente en los pasillos de su sede en Santiago.

Solo un grupo muy cerrado de la DC sabe cómo se fraguó el acuerdo con La Moneda. Tienen guardado bajo siete llaves, confesaron en el partido, quién fue entre los suyos el interlocutor clave con el que el Gobierno negoció, como también tienen resguardo sobre los contenidos de los compromisos adquiridos.

Ese día el ministro del Interior, Andrés Chadwick, y el subsecretario Rodrigo Ubilla, llegaron hasta la sede legislativa pasadas las 14 horas para dar respuestas ante las comisiones unidas de Derechos Humanos y Seguridad Ciudadana por los hechos en torno a la muerte de Catrillanca. Diversas fuentes consultadas coincidieron en que fue durante aquella instancia en que el subsecretario de la Segpres, Claudio Alvarado, hizo puente con la DC para intentar la operación de salvataje, dado que la adminisgtración piñerista se encontraba con la soga al cuello.

Se sabe que uno de los argumentos que se puso sobre la mesa fue que desde el Ejecutivo se pidió a la DC hacer “un gesto republicano” y neutralizar al resto de la oposición que, entonces, buscaba la forma de llegar a Chadwick.

Existen varias versiones de los hechos. La primera es que el timonel DC, Fuad Chahin, no habría estado al tanto de la decisión y, desde la bancada, uno de los diputados explicó que eso fue para "no enredar" la toma de decisiones. La otra es que, si bien el consejo nacional del lunes 19 de noviembre mayoritariamente se inclinó por insistir en la ruta de pedir la renuncia a Mayol y a Chadwick, lo cierto es que la mesa directiva nunca estuvo totalmente convencida ni dispuesta a enfrentarse abiertamente al ministro del Interior, ambigüedad que abrió el espacio para que la bancada negociara con La Moneda.

La factura

En la oposición la jugada fue un balde de agua fría, pero en la DC confiesan que se “sacaron la espina” enterrada hace rato por el trato que habrían recibido de sus ex socios en las últimas interpelaciones, en las que –acusan– nunca fueron tomados en cuenta y no le quedó otra que acatar lo que resolvían los demás partidos, porque, explicaron en la tienda, “nos sumábamos o quedábamos del lado del Gobierno”.

Otra de las explicaciones es que, al no existir unanimidad para ir en busca de Chadwick, evitaron llegar a un escenario donde los iban a dividir y debilitarlos.

Sea cual sea la explicación, en la DC dicen que la jugada resultó ser un Win-Win, es decir, generó ganancia para ambos lados, ellos y La Moneda, un entendimiento que no surgió esta semana, sino que viene gestándose y consolidándose desde hace un tiempo, especialmente en proyectos de vital importancia para el Gobierno de Sebastián Piñera, como Aula Segura y el Presupuesto.

Hace unos meses, la DC emplazó por semanas a La Moneda por la decisión de poner en la Subsecretaría de Salud a Luis Castillo, vinculado con la muerte del ex Presidente Eduardo Frei Montalva. Durante días pidieron a Piñera que lo sacara del cargo, señalaron que se trataba de un tema ético de fondo, pero, si bien no se resolvió desistir, ha sido evidente cómo hace un tiempo el asunto salió de la agenda de la falange.

No solo eso, semana a semana, sectores DC se han ido no solo acercando, sino también entendiendo, trabajando y apoyando a la administración piñerista, lo que para no pocos en la oposición ha sido una forma de la falange de meterse por la ventana a La Moneda.

Por ejemplo, figuras del llamado partido del orden, de la otrora Concertación, como la ex ministra Mariana Aylwin –que si bien ya no es militante sí es un guiño al sector–, que estuvo mano a mano con el Ejecutivo en rol de líder el plan “Todos al Aula”, lo mismo que el ex ministro Alejandro Foxley, a través de la mesa de acuerdo Desarrollo Integral. Ese es un mundo que le acomoda y agrada al Presidente Piñera, un modelo que siempre ha querido emular: el de la política de los consensos de los años 90, con la falange como protagonista.

No solo eso. No ha sido casual que este miércoles el ex ministro del Interior de la administración bacheletista, Jorge Burgos, saliera en algunos medios de comunicación respaldando el manejo de Chadwick durante la crisis gatillada por el crimen de Catrillanca. "Lo ha hecho bien", sentenció, algo que ni en la derecha creen que sea así.

No fue el único en hacer guiños a Palacio. A los minutos de conocerse el nombre de Jorge Atton como sucesor de Mayol en la intendencia de La Araucanía, el timonel DC salió raudo en Twitter a aplaudir la designación.

Pasó casi inadvertido, pero en estos días Iris Boeninger, hija del emblemático ex ministro DC, fue nombrada embajadora en Uruguay.

En la DC consideran que no es una mala señal el acercamiento que experimentan con el Gobierno y confiesan que, sobre el tema de Castillo, puede esperar.

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