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La Moneda no aprende de sus errores: la pesadilla del tercer retiro y los fracasados esfuerzos del Gobierno por ordenar a Chile Vamos

por 24 marzo, 2021

La Moneda no aprende de sus errores: la pesadilla del tercer retiro y los fracasados esfuerzos del Gobierno por ordenar a Chile Vamos
En Palacio lo han atribuido en varias ocasiones a un problema de tipo comunicacional, pero también hay quienes aseguraron que son otros los factores que hacen imposible al Presidente, Sebastián Piñera, cuadrar a las huestes de su propia coalición detrás del rechazo absoluto al retiro del 10% de las AFP y defender su plan social anunciado el lunes. Estos pasan, explicaron, por la cuestionada insistencia del segundo piso –cuyo jefe es Cristián Larroulet– en focalizar las ayudas en momentos de crisis económica y cuarentena, lo que se suma a la poca credibilidad del Mandatario ante la opinión pública y al factor electoral, es decir, la necesidad de los diferentes candidatos de tomar distancia de una administración que no llega al 15% de apoyo.
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Los retiros de los fondos previsionales –desde el primero hasta el potencial tercero, que está en trámite– se han transformado, para este Gobierno, en claros ejemplos de cómo no se tiene que actuar ante un escenario político adverso. Desidia política, subestimar la idea –ya les pasó con el proyecto de 40 horas laborales– y reaccionar tarde, han sido lecciones no aprendidas por la administración de Sebastián Piñera y, por lo mismo, parte de las razones que explican por qué, nuevamente, La Moneda está tratando no solo de neutralizar el avance del proyecto en el Congreso “con soluciones parches de última hora”, sino que otra vez trata de alinear a sus propias huestes de Chile Vamos, sin mayores resultados.

Más allá de que el Gobierno ya advirtió que, de aprobarse la moción del tercer retiro, esta terminará en el TC –que el año pasado ya determinó que esta materia es potestad solo del Ejecutivo–, el nuevo presidente de la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputadas y Diputados, Marcos Ilabaca (PS), anunció que se fundirán las distintas mociones parlamentarias presentadas para un tercer retiro del 10% de los fondos de las AFP.

Desde el año pasado que el tema del retiro de fondos ha sido un completo y tremendo problema político para la administración de Piñera: el primer retiro provocó una grave crisis política para el Presidente, quien incluso se jugó su escuálido capital político sin éxito para detenerlo y, en el segundo, tuvo que asumir la derrota de no poder frenar el avance del proyecto, ingresando una iniciativa de ley al Congreso para bloquear la de los parlamentarios.  Ahora, con este eventual tercer retiro, desde La Moneda reconocieron que el dilema radica principalmente en entregar señales de gobernabilidad, control y gestión a su propio electorado, en un año plagado de comicios.

Previo a la cadena presidencial del lunes, un instructivo emanado desde la Secretaría de Comunicaciones (Secom) a todos los jefes de prensa de los diferentes ministerios, dictaminó el “despliegue” de autoridades en los diferentes medios de comunicación para defender los anuncios del Gobierno. Pero la orden no fue bien recibida por todos. Primero, porque pocos contaban con la información necesaria, por lo que no sabían a qué se iban a exponer; segundo –quizás el dato más revelador– por la creencia, dada la experiencia hasta ahora, de que un anuncio presidencial no necesariamente significaba una solución a los problemas.

Aunque tanto el vocero de Gobierno, Jamie Bellolio, como el ministro de Hacienda, Rodrigo Cerda, se esmeraron en negar que el paquete de medidas anunciadas en cadena nacional por el Primer Mandatario, el lunes en la noche, para ampliar la red social del Estado está estrechamente ligado al objetivo de hacer naufragar el tercer retiro, desde las filas de Chile Vamos recalcaron creer todo lo contrario.

Es más, para un número no menor de personeros de Palacio, el anuncio del Presidente Piñera tenía como fin principal intentar dejar satisfechos a su coalición, sus partidos y los dos candidatos que habían advertido de antemano, Mario Desbordes (RN) y Joaquín Lavín (UDI), que esperaban mejores medidas del Gobierno para enfrentar las nuevas cuarentenas aplicadas parea sortear la segunda ola de contagios de COVID-19. Mientras Desbordes planteó un bono de 500 mil pesos sin focalización, Lavín puso sobre la mesa la cuestionada propuesta del retiro de fondos del Seguro de Cesantía, una fórmula que es rotundamente rechazada desde La Moneda, aunque no puedan decirlo abiertamente.

No hay que olvidar que Lavín y Desbordes fueron claves para inclinar la balanza en las bancadas de Chile Vamos, a contrapelo de las instrucciones de La Moneda y de Piñera, a favor del primer retiro y que hoy, ambos como abanderados, ejercen una influencia no menor en los parlamentarios. En Palacio sabían que el Plan Social de Piñera –que implica U$ 6.000 millones adicionales– no dejaría contentos a todos, especialmente a los candidatos, pero pocos vieron venir que, al día siguiente de la cadena presidencial, Desbordes y Lavín sellarían públicamente una alianza estratégica, anunciando la elaboración de una nueva propuesta, que evidencia que el intento del Ejecutivo dejó disconforme a gran parte de su propia coalición.

En lo que no se equivocó La Moneda fue en la certeza de que no iban a lograr alinear a los abanderados presidenciales detrás la voluntad de Piñera. Cercanos a ambos candidatos explicaron que, más allá de estar efectivamente en descuerdo con la solución emanada desde Palacio, los dos están apostando al necesario desmarque de una administración que con muchas dificultades logra llegar al 15% de aprobación ciudadana: “Aliarse al Gobierno es caminar al precipicio”, sinceró un cercano asesor.

El problema de Sebastián Piñera es que no solo los abanderados se desmarcaron, sino también los parlamentarios de Chile Vamos, como los RN Frank Sauerbaum, Tomás Fuentes y Francisco Eguiguren. "No puede ser que, a pesar de la experiencia de 2020, se siga insistiendo en poner como requisito la merma económica en la entrega del Bono Clase Media",  criticó Sauerbaum.

Ayer, en Palacio comenzaron a revivir la pesadilla de los dos primeros retiros, al constatar el nulo efecto de sus gestiones para imponer agenda. Desde Chile Vamos afirmaron que, al margen de los objetivos que cualquier incumbente pudiese tener, considerando el “súper año electoral”, el mayor problema sigue siendo “la poca visión” de La Moneda ante casos tan extremos como una cuarentena en medio de una crisis social. Y eso –agregaron– es lo que juega en contra del Presidente para lograr ordenar a a su propia coalición, porque son los parlamentarios los que pagan los costos después: “Cómo le explicamos a nuestros electores –recalcaron– que no encajan en ninguna de las ayudas sociales del Gobierno, que rechazamos la única oportunidad que tienen para sobrevivir a esta etapa".

Recriminaciones internas

Previo a la cadena presidencial del lunes, un instructivo emanado desde la Secretaría de Comunicaciones (Secom) a todos los jefes de prensa de los diferentes ministerios, dictaminó el “despliegue” de autoridades en los diferentes medios de comunicación para defender los anuncios del Gobierno. Pero la orden no fue bien recibida por todos. Primero, porque pocos contaban con la información necesaria, por lo que no sabían a qué se iban a exponer; segundo –quizás el dato más revelador– por la creencia, dada la experiencia hasta ahora, de que un anuncio presidencial no necesariamente significaba una solución a los problemas.

De esta forma, y más allá que desde la Secom crean que el apoyo al tercer retiro y la desaprobación al Gobierno en materia de ayudas sociales se deben a un déficit comunicacional, la realidad es que hay otros en La Moneda que consideran que se debe al descrédito del Mandatario ante la opinión pública, razón por la cual –agregaron– ha sido incapaz de capitalizar incluso la buena gestión del proceso de vacunación.

A eso se suma –subrayaron– una mirada “intransigente” desde el segundo piso de Palacio, que no contribuye en nada a ordenar el escenario interno. Un punto que ya lo había advertido Desbordes el lunes 22 de marzo en Radio Cooperativa: “Piñera y Larroulet están reacios a la entrega de ayudas, pese a que hay recursos”.

En la derecha es transversal en estos días el convencimiento de que La Moneda nuevamente llegó tarde con su paquete de medidas para reforzar la red social. Un reclamo que está fundado –explicaron– en que recién el jueves pasado se le habría “puesto el acelerador” al tema en las varias citas que tuvieron los ministerios involucrados, como lo son Hacienda, Segpres, Trabajo y Desarrollo Social. Es decir, una vez más subestimaron un proyecto de gran notoriedad nacional, sumado esto a “la fe que se tendría el Ejecutivo en su propia gestión política”, la que en varias ocasiones “habría dado muestras de su flaqueza”.

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