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Chile se une al compromiso por terminar con la contaminación por plásticos hacia 2040 Sustentabilidad

Chile se une al compromiso por terminar con la contaminación por plásticos hacia 2040

Las negativas proyecciones de acumulación de millones de toneladas en ríos, lagos y mares y el compromiso por llevar a Chile hacia una Transición SocioEcológica Justa motivaron para que el país se sumara a la Coalición de Alta Ambición para Poner Fin a la Contaminación por Plásticos, impulsada por la Asamblea General de las Naciones Unidas.


Si el consumo de continúa igual, dicen los expertos de la OCDE, en 2060 el mundo acumulará 348 millones de toneladas de plásticos en ríos y lagos y 145 millones de toneladas en el mar.

Esta alarmante proyección y el compromiso por guiar hacia una Transición SocioEcológica Justa fue lo que motivó a Chile para integrarse a la Coalición de Alta Ambición para Poner Fin a la Contaminación por Plásticos, impulsada por la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Esta iniciativa que busca acabar la contaminación por plásticos en 2040, se inició tras la aprobación de la histórica resolución para iniciar las negociaciones de un instrumento internacional jurídicamente vinculante para poner fin a la contaminación por plásticos, desarrollada en la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, en marzo de 2022.

La necesidad de establecer acciones concretas para reducir el consumo de plásticos es menester. Según las estimaciones de la OCDE, el consumo de plásticos se disparará en las próximas décadas, aumentando de 460 millones de toneladas en 2019 a 1.231 millones de toneladas a 2060. Los principales sectores económicos responsables de este aumento son los empaques, vehículos y la construcción, con dos tercios del uso total.

Sobre esto, la ministra del Medio Ambiente, Maísa Rojas, recalcó el compromiso de Chile con la implementación de medidas para enfrentar el desafío de la contaminación por plásticos. Prueba de ello es la creación de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP) y la Ley de Plásticos de Un Solo Uso.

“Con diferentes socios, esperamos desarrollar un nuevo instrumento internacional legalmente vinculante para enfrentar este desafío a través de una economía circular y con una perspectiva científica e inclusiva. Esperamos que esto nos permita alcanzar nuestros objetivos de protección ambiental de largo plazo, incluyendo garantizar el derecho humano a un medio ambiente limpio, sano y sostenible y la promoción de una transición socioecológica justa”, expresó la secretaria de Estado.

Todos los plásticos están compuestos por químicos, desde los polímeros básicos a los aditivos y químicos de procesamiento. Se han identificado cerca de 10 mil químicos asociados a la manufactura de plásticos a través de un amplio rango de aplicaciones y sobre 2.400 de estos químicos son potencialmente peligrosos para la salud humana y el medio ambiente.

Sobre el 75% de todos los residuos plásticos se encuentran en rellenos sanitarios o en el medio ambiente desde 1950. Menos de un 10% de estos residuos son reciclados. De acuerdo con la OCDE, la mitad de todos los residuos plásticos se destinarán en rellenos sanitarios para su disposición final y la contaminación se duplicará con la situación actual.

El sector privado está llamando a metas y estándares a través del ciclo de vida de plásticos para crear reglas parejas para el desarrollo de modelos de negocios circulares y hacer que la economía circular funcione en la práctica y a escala.

La Coalición de Alta Ambición ha propuesto tres metas estratégicas y siete entregables claves para el éxito en las negociaciones del nuevo instrumento internacional jurídicamente vinculante. 

Metas estratégicas globales

Los objetivos son:  limitar el consumo y producción de plásticos a niveles sostenibles, permitir una economía circular de los plásticos para proteger el medio ambiente y la salud humana y alcanzar una gestión sostenible de plásticos y de reciclaje de residuos plásticos.

En esta línea se espera:

– Eliminar los plásticos problemáticos, incluyendo prohibiciones y restricciones.

– Desarrollar criterios globales de sostenibilidad y estándares para los plásticos

– Establecer líneas de base globales y metas de sostenibilidad a través del ciclo de vida de los plásticos

– Asegurar la transparencia en la cadena de valor de plásticos, incluyendo composición material y química

– Establecer mecanismos para fortalecer los compromisos, metas y controles en el tiempo

– Implementar medidas de monitoreo y reporte en cada etapa del ciclo de vida de los plásticos

– Facilitar la asistencia técnica y financiera efectiva, evaluaciones científicas y socioeconómicas.

Con esta alianza, se espera que Chile pueda avanzar considerablemente en los desafíos medioambientales y mitigar el cambio climático en el país.

El proyecto es liderado por Ruanda y Noruega, en conjunto con Canadá, Perú, Alemania, Senegal, Georgia, Corea, Reino Unido, Portugal, Dinamarca, Finlandia, Suecia, Costa Rica, Islandia y Ecuador. Ahora, Chile también forma parte de ella.

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