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Sistema de pensiones, una historia de nunca acabar

por 10 noviembre, 2020

Sistema de pensiones, una historia de nunca acabar
La diferencia de tasa de interés para el cálculo de las pensiones de retiro programado fue 1% menor en promedio que el valor correcto, con una disminución del monto de pensión en aproximadamente 10% por una década. Esto significó una retención indebida de fondos, cuyo valor superó los 1.000 millones de dólares, lo que en un país cuya pensión promedio de retiro programado apenas supera los 170.000 pesos mensuales, es muy grave. Esto se debe investigar y exigir la responsabilidad de los involucrados, como también ejecutar todas las acciones para evitar que vuelvan a manipular el mercado en perjuicio de los ciudadanos.
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Cuando parece que ya no habrá más sorpresas con el sistema de pensiones y su “regulador”, desgraciadamente basta con indagar un poco para seguir encontrando irregularidades que evidencian cómo se fue descomponiendo aceleradamente en la última década: parece ser una historia de nunca acabar.

El 11 de noviembre de 2016, la Superintendencia de Pensiones presentó un documento denominado “Modificaciones a la Tasa de Interés Técnica de Retiro Programado”, pretendiendo justificar uno de los mayores despropósitos que terminó perjudicando –por más de una década– a todos los pensionados bajo la modalidad de retiro programado, pero favoreciendo la contratación de rentas vitalicias.

El ente “regulador” insistió en que la Tasa de Interés Técnica de las pensiones en Retiro Programado (TITRP) mantuviera cierta alineación con la tasa de ventas de las Rentas Vitalicias (TRV) para, según esta entidad del Estado, “no distorsionar artificialmente la elección de modalidad de pensión de los afiliados”. Más aún, justificando que se buscaban condiciones “que permitieran disminuir la variabilidad de los recálculos y mantener una mayor alineación con la TRV (tasas de interés de las Rentas Vitalicias)”.

Ante el evidente desastre, se apresuraron a modificar la metodología de cálculo de la TITRP y entonces, el 3 de octubre de 2019, el superintendente de Pensiones emite la circular que retrotrae la metodología de cálculo al período previo de 2009, incluyendo nuevamente la proporción en la variabilidad de los fondos C, D y E. Aún con ello, la TITRP solo llegó a 2,27% para el período octubre/diciembre 2019, pero luego fue alejándose del destino de las rentas vitalicias y las tasas de cálculo del retiro programado se elevaron sistemáticamente en los meses siguientes: 2,92% para el período enero/marzo 2020; 3,50% para período abril/junio; y 4,32% para el período julio/septiembre. Mientras tanto, las tasas de rentas vitalicias seguían en una caída con promedio inferior al 2,0% e incluso con dos meses inferior al 1,0%.

Aunque se reconocía que “la TRV (tasa de interés de rentas vitalicias) debiera ser siempre menor que la TITRP (tasa de interés de retiro programado), dado que todos los elementos mencionados –riesgo lo asume el cotizante–implican una diferencia en ese sentido”, contrariamente en el documento se proponía una alineación de las tasas de interés para el cálculo de las pensiones de retiro programado y aproximarlas a la tasa de interés de las rentas vitalicias (donde las compañías de seguro asumen el riesgo). Simplemente, significó hacer menos competitivas las pensiones de retiro programado al reducirlas, favoreciendo con ello a las rentas vitalicias que ofrecen las compañías de seguros. Una manera muy cuestionable de regular el mercado.

Pero esto fue también la ratificación de lo que ya venía mutando desde enero de 2009, cuando se quitó la variabilidad de los fondos de pensión, y en las sucesivas circulares del “regulador” se incorporó una mayor proporción de renta fija, lo cual es propio de las inversiones de compañías de seguros para financiar rentas vitalicias. Coincidió también que ese mismo año las tasas de interés de las rentas vitalicias iniciaban una caída sostenida, siendo cada vez menos atractivas para los pensionados y, desde una rentabilidad equivalente al 3,97% anual en enero de 2009, bajaron a 1,75% en enero de 2019.

Finalmente, esta situación se hizo insostenible y en julio de 2019 “sonaron todas las alarmas”. El despropósito de calcular la tasa de interés de retiro programado (TITRP) excluyendo la variabilidad de los fondos y, con ello, crear una compensación al negocio de las rentas vitalicias, las terminaría por llevar en octubre 2019 a valores inferiores al 1,9%. Sería verdaderamente catastrófico para las pensiones y no tendrían cómo explicarlo, más aún si el promedio de rentabilidad anual del fondo D, donde estaba la mayoría de los afiliados, estuvo sobre en el 4,0% en la última década.

Ante el evidente desastre, se apresuraron a modificar la metodología de cálculo de la TITRP y entonces, el 3 de octubre de 2019, el superintendente de Pensiones emite la circular que retrotrae la metodología de cálculo al período previo de 2009, incluyendo nuevamente la proporción en la variabilidad de los fondos C, D y E. Aún con ello, la TITRP solo llegó a 2,27% para el período octubre/diciembre 2019, pero luego fue alejándose del destino de las rentas vitalicias y las tasas de cálculo del retiro programado se elevaron sistemáticamente en los meses siguientes: 2,92% para el período enero/marzo 2020; 3,50% para período abril/junio; y 4,32% para el período julio/septiembre. Mientras tanto, las tasas de rentas vitalicias seguían en una caída con promedio inferior al 2,0% e incluso con dos meses inferior al 1,0%.

Así se perjudicó a los pensionados durante una década. La diferencia de tasa de interés para el cálculo de las pensiones de retiro programado fue 1% menor en promedio que el valor correcto, con una disminución del monto de pensión en aproximadamente 10% por una década. Esto significó una retención indebida de fondos, cuyo valor superó los 1.000 millones de dólares, lo que en un país cuya pensión promedio de retiro programado apenas supera los 170.000 pesos mensuales, es muy grave. Esto se debe investigar y exigir la responsabilidad de los involucrados, como también ejecutar todas las acciones para evitar que vuelvan a manipular el mercado en perjuicio de los ciudadanos.

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