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Son faros de luz Opinión

Son faros de luz

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Karen Rauch
Por : Karen Rauch Directora de Fundación Camiseteados.
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Creemos que en Chile nos falta dar más visibilidad a liderazgos que permitan a las personas inspirarse y crear círculos virtuosos de interacción social.


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La sociedad está declarando con fuerza que actualmente existen pocos buenos líderes, tenemos una tarea pendiente de visibilizar con más fuerza a los agentes de cambio de Chile, que como Fundación ya hemos encontrado de norte a sur de Chile y promovido a través de sus historias de éxito.

Entendemos que el liderazgo no debemos atribuirlo solo a quienes ostentan posiciones de poder, hemos comprobado en la práctica y en las comunidades que, cuando se destacan las historias de personas comunes, pero a la vez admirables por su espíritu de resiliencia, superación y trabajo empático y colaborativo con otros, estamos dando paso al desarrollo de conversaciones virtuosas y transformaciones concretas en el entorno, pero sobre todo poniendo en valor el liderazgo positivo. No es el buenismo por el buenismo, se trata de hacer y compromisos.

Creemos que en Chile nos falta dar más visibilidad a liderazgos que permitan a las personas inspirarse y crear círculos virtuosos de interacción social.

Esta es una de las principales conclusiones de la tercera versión del estudio de opinión pública realizado por Fundación Camiseteados e Ipsos Chile, donde un 69% de los encuestados cree que el país cuenta con liderazgos positivos, pero que estos son demasiado pocos, mientras que solo un 13% considera que hay suficientes, otro 13% declara que no existen y el resto no lo sabe.

En un mundo en constante cambio y múltiples desafíos, esta es una realidad a la que vale la pena darle una vuelta. La exclusión, las carencias, las brechas y la falta de oportunidades hoy son motivo de angustia para miles de chilenos, pero todo esto se vuelve más llevadero cuando actuamos en comunidad y cuando contamos con referentes que nos muestran que es posible otra manera de hacer las cosas.

Por esta misma razón, dentro del reporte, los emprendimientos sociales que ayudan a mejorar la calidad de vida de las personas y el entorno son la acción más destacada por quienes fueron entrevistados (36%). Es el emprendimiento social el que se pone en primer lugar.

Luego figuran las iniciativas en materia de salud (22%), apoyo a la educación (21%), capacitación laboral para vecinos y vecinas (19%) y cuidado medioambiental (18%). Se trata de actividades que comparten o tienen un propósito más allá del beneficio económico, centrándose en abordar problemas que nos afectan a todos y que, durante su gestión, crean un vínculo entre quienes las llevan a cabo y quienes se benefician de ellas, generando un sentido compartido de unión.

También, no sorprende cuando la ciudadanía exige más de sus autoridades, a quienes percibe alejadas de ese espíritu colaborativo. Los partidos políticos (51%) y el empresariado (36%) son las áreas prioritarias donde, según los chilenos, es necesario el surgimiento de líderes que influyan positivamente para construir un mejor país, seguidos por los dirigentes sociales (28%), científicos y académicos (21%), emprendedores y emprendedoras (19%).

Que los encuestados mencionen como prioridades la calidad de vida, la salud, la educación y el medio ambiente, nos habla de una clara conciencia de los dolores de hoy en día, y también del valor que tiene la comunidad a la hora de enfrentar los problemas unidos.

Por eso, queremos poner énfasis en que depende de todos nosotros pensar en soluciones disruptivas que pueden ser las más simples, pero a la vez revolucionarias para estos desafíos.

Es ahí donde queremos estar, visibilizando el cambio a través de la irrupción de nuevos liderazgos que nos iluminen el camino, porque son nuestros faros de luz para el futuro incierto que los desafíos nos deparan.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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