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Pasajes del reciente libro sobre el personaje

Privatizaciones, influencia y negocios: el estilo al límite de Julio Ponce Lerou

por 29 abril, 2015

Privatizaciones, influencia y negocios: el estilo al límite de Julio Ponce Lerou
El ex yerno de Pinochet y ex presidente de SQM se ha convertido en una de las figuras públicas más apuntadas del último tiempo. El periodista Manuel Salazar, en su libro Todo sobre Julio Ponce Lerou, muestra la ascendente carrera empresarial que logró forjar a partir de la privatización, en plena dictadura, de las empresas agroforestales y cómo accedió a Soquimich a partir de la influencia sembrada en los múltiples puestos estatales que logró tener. Acá recogemos los mejores pasajes del libro, donde se demuestra cómo Ponce Lerou aportó a la fortuna de importantes familias, como Angelini o Matte, al mismo tiempo que utilizaba su red de operadores en Corfo y Conaf para acceder a millonarios créditos y negocios.
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Ingeniero Forestal, hijo de Alicia Lerou y Julio Ponce Zamora, quien llegó a ser de los mayores accionistas de SQM, hermano de Lucía y dos varones, Gustavo y Eugenio, a quienes involucró desde temprano en sus negocios. Julio César Ponce Lerou, ha sido un hombre fuerte en los negocios. El empresario tuvo una infancia estricta, alejada de su familia en La Calera, como estudiante interno del Internado Nacional Barros Arana, desde donde comienza a forjar un ávido carácter que luego lo llevaría al éxito en los negocios.

Ponce Lerou estudió un año en medicina en la Universidad de Concepción, pero terminó finalmente cursando la carrera de Ingeniería Forestal en la Universidad de Chile. En ese lugar conoció a Daniel Contesse, hermano de quien se convertiría en su mano derecha, Patricio Contesse, ex gerente general de Soquimich, con quien empezó a forjar carrera cuando asumió como director de la Conaf en 1974.

Ex gerente general de Corfo, ex director ejecutivo de Conaf, ex director de Soquimich, ex director de Enami, ex vicepresidente de Endesa, ex presidente de la Compañía de Teléfonos, ex presidente de Celulosa Constitución, ex presidente de la Sociedad Complejo Forestal y Maderero Panguipulli, fueron los cargos más importantes que ostentó al interior del Estado gracias a su ex suegro, el general Augusto Pinochet. Desde allí tuvo que impulsar la política económica de privatización que adoptó la dictadura y donde por medio de una hábil y oscura administración logró adquirir predios, créditos y amistades que le permitirían lograr su fortuna.

Desde la Conaf, según relata Manuel Salazar, fue justamente donde Ponce Lerou comenzó las jugadas que lo llevarían a tener su holgada fortuna, a través de una política agresiva de privatización y fomento de la industria forestal en Chile. Luego de estar en Panamá “retornó a Chile (1974) y su suegro, el general Pinochet lo nombró director de la Corporación Nacional Forestal, Conaf, cargo que asumió en julio de 1974, manteniéndose en él hasta diciembre de 1979, cuando fue remplazado por Jaime Contesse González".

“Ponce asumió la presidencia de Celulosa Constitución, Celco, y de Celulosa Arauco, la dirección ejecutiva de Inforsa y la jefatura de Industrias Forestales Corfo. Hacia finales de 1975 se dio tiempo para presidir el complejo Forestal y Maderero Panguipulli, uno de los predios más ricos en reservas forestales del país. Tuvo a cargo el traspaso a privados de las tres empresas forestales que estaban en manos estatales: las ya mencionadas Corfo, Arauco e Inforsa. Las dos primeras pasaron a manos del grupo económico que dirigía Manuel Cruzat Infante y que, luego de la quiebra de ese conglomerado, quedaron en manos del grupo Angelini”. Inforsa, en cambio “fue vendida al grupo dirigido por el empresario Javier Vial en 32 millones de dólares, de los cuales sólo canceló ocho”.

“Conaf tenía a su cargo los predios expropiados por la Corporación de la Reforma Agraria (CORA), que había que privatizar. Ponce creó el DL701, que bonificaba la plantación forestal y consiguió que la masa silvícola creciera un millón de hectáreas en solo un lustro, siendo esa la base de la multiplicación de la riqueza de grupos forestales como los Angelini y los Matte”.

El DL701 impulsado por Ponce Lerou autorizó a la Conaf para “enajenar las tierras que habían sido objeto de la contrareforma agraria, muchas de las cuales estaban ocupadas por comunidades mapuches o campesinas. Este decreto actuó bonificando el 75% de los costos de plantación, manejo y administración, además de eliminar la tributación”.

“Ponce asumió la presidencia de Celulosa Constitución, Celco, y de Celulosa Arauco, la dirección ejecutiva de Inforsa y la jefatura de Industrias Forestales Corfo. Hacia finales de 1975 se dio tiempo para presidir el complejo Forestal y Maderero Panguipulli, uno de los predios más ricos en reservas forestales del país. Tuvo a cargo el traspaso a privados de las tres empresas forestales que estaban en manos estatales: las ya mencionadas Corfo, Arauco e Inforsa. Las dos primeras pasaron a manos del grupo económico que dirigía Manuel Cruzat Infante y que, luego de la quiebra de ese conglomerado, quedaron en manos del grupo Angelini”. Inforsa, en cambio “fue vendida al grupo dirigido por el empresario Javier Vial en 32 millones de dólares, de los cuales sólo canceló ocho”.

“En 1980, poco después de dejar la Conaf Ponce formó la Sociedad Ganadera y Forestal Martell Ltda, en asociación con Javier Vargas Nielo, gerente agropecuario del Complejo Panguipulli, entidad que Ponce había presidido. Esta sociedad llegará a disponer, entre otros, de los fundos ‘Tres Palos’, ‘El Caulle’, ‘El Manzano’ y ‘Hoyería’.

“Para entonces, Ponce tenía en sus manos la presidencia de la Compañía de Teléfonos y de la Industria Nacional Azucarera (Iansa), además de integrar el directorio de la Empresa Nacional de Minería”, (ENAMI). En 1981 compró a Eustaqui Proboste los fundos “El Palfi” y “Río Bonito”, de 1820 hectáreas, en 18 millones de pesos. De ellos solo pagó 3 millones. ¿ Y el resto del dinero? Una hábil e intrincada maroma jurídica, permitió a Ponce eludir el pago del resto de la deuda.

“Un protagonista clave de la operación fue el compadre de Ponce, el ingeniero Carlos Stutz, quien era, a la fecha de la compra, ejecutivo de Soquimich y de la Compañía de Teléfonos. La escritura completa fue redactada por el abogado y fiscal de Conaf, Armando Gutiérrez. El presidente de las tres instituciones estatales era precisamente Julio Ponce”.

Caso especial fue el Complejo Compañía Forestal Maderera Panguipulli, que pasó a ser posteriormente la Compañía Forestal Maderera Panguipilli en manos de Corfo. El Complejo estaba dividido en cinco áreas, controladas por un consejo directivo con dos administradores asignados por el Gobierno y dos por los trabajadores. Luego del golpe la evaluación del complejo quedó a cargo del coronel René López García, quien tras una minuciosa investigación consideró que el complejo era un gran aporte económico para la región y sugirió que el Estado siguiera haciéndose cargo de su administración.

portada Ponce Lerou

Pese a las indicaciones del coronel López, “la dictadura decidió pasar los fundos a la Conaf, instancia que pasó a depender de Corfo. Bajo esa figura legal el 95% de las tierras quedaron en manos de Corfo y el 5% restante a cargo de Sacor, Sociedad Agrícola Filial de Corfo, creada en 1964. Todo bajo el control de Julio Ponce Lerou”. Finalmente, de la privatización del complejo lograron acceder a grandes fundos connotados empresarios del país, entre ellos Jürgen Paulmann, la familia Luksic y Wolf Von Appen.

La venta de estos predios, sumados a los que fue consiguiendo personalmente Ponce Lerou, le trajo como consecuencia su primer conflicto legal público. En esa ocasión el empresario mostró su fuerte carácter confrontando a Ricardo Claro Valdés, Alfonso Podlech Michaud y la joven periodista del Diario 24 horas de Temuco Vivianne Schnitzer. Ponce Lerou los sindicó como los autores de una circular que se fue pasando de mano en mano al interior de los círculos de poder donde se indicaba que la fortuna que había alcanzado habría sido gracias a los negocios que auspició como director de las empresas estatales que había dirigido desde 1974. Ponce Lerou en una maniobra inteligente acusó a los empresarios y la periodista de estar haciendo una jugada política en contra de su suegro, el general Pinochet. Producto de esa acusación los empresarios se querellaron contra Ponce.

A raíz del escándalo Ponce Lerou dejó la dirección de Corfo y con la ayuda del control de la dictadura logró presionar y dejar sin efecto las medidas que el juez Carlos Botacci dictaminaba en su contra. Utilizó escuchas telefónicas ilegales para confrontar a Claro, Podlesh y Schnitzer. Cuando el juez pidió la detención de Ponce Lerou la policía de investigaciones a cargo de la acción no hizo nada, relata Salazar.

La relevancia de Ponce en Soquimich se dio hacia finales de la década de los 70, la empresa tenía grandes pérdidas y la dictadura decidió prepararla para su privatización. En ese marco Ponce Lerou condujo la empresa y en 1982 con su equipo “capturaron nuevamente el mercado de fertilizantes chileno bajando los precios; una vez que libraron de la competencia subieron los precios y mantuvieron sus clientes a través de arreglos financieros”.

“El 18 de marzo de 1983, Soquimich fue inscrita como sociedad anónima abierta en la Superintendencia de Valores y Seguros (…) Hasta entonces Corfo tenía el 99,99 % de sus acciones y Endesa. Aquel año, el último en que estuvo Ponce Lerou a la cabeza del directorio de Soquimich en representación del Estado, fue vendido el 1,3% de la empresa. Julio Ponce tuvo que renunciar a la Corfo y desaparecer de la escena pública luego del escándalo ocasionado por la circulación de un opúsculo que lo acusaba de haberse enriquecido de manera ilícita.

“La Compañía Exportadora de Minas 'Cemin' adquirió el 0,82% de las acciones. También apareció como accionista Julio Ponce Zamora, padre del presidente del directorio de Soquimich”.

“El 29 de Julio de 1983, siendo aún miembro del directorio de Soquimich, Julio Ponce Lerou –como gerente general de la empresa Kochi S.A., una familia del holding japonés Kowa– adquirió 670 mil acciones de Soquimich a 325,95 pesos casa, el precio más bajo que tuvieron esos papeles a la fecha”.

Posterior a esa transacción, “Soquimich informó a la Bolsa de Comercio que tres personas relacionadas con la sociedad han procedido a efectuar algunas transacciones. La compra se realizó entre los días 25 y 28 de agosto y pagaron por cada acción de la empresa 380 pesos. Los adquirentes eran: Eugenio Ponce Lerou, gerente de ventas, Óscar Commentz Hulaud, gerente de finanzas, y Hugo Naritelli Hilmer, gerente técnico y de desarrollo”.

Julio Ponce Lerou en su calidad de gerente de empresas Corfo, propuso la venta del 30% de las acciones de Soquimich a través de la Bolsa de Comercio. En ese momento la empresa enfrentaba un proceso de negociación colectiva con sus trabajadores. Para calmar la situación crearon la Sociedad Pampa Calichera en noviembre de 1986. La base de las acciones eran de los ejecutivos y trabajadores de Soquimich. Finalmente Ponce junto al resto de los ejecutivos lograron presionar a las trabajadores y comprar los acciones, logrando controlar a través de la sociedad la empresa Soquimich.

Posteriormente, una vez en democracia, Soquimich ha vivido una incesante batalla por el control de la empresa: “El 23 de abril de 1993 se realizó una muy agitada y prolongada junta de accionistas donde se aprobó el aumento de capital en US$150 millones, parte del cual sería colocado en los mercados internacionales (…). En esa ocasión las AFP Provida, Summa, Santa María y Bansander, Previpán, Cuprum, Qualitas y El Libertador se opusieron tenaz, pero infructuosamente a la iniciativa. Antes del debate, fue renovado el directorio. Resultaron electos Julio Ponce Lerou, Patricio de Solminihac, Juan José Hurtado y Juan Raussmuss. En tanto ingresaron a la mesa el ex ministro de Hacienda de la dictadura militar, Hernán Büchi, Yarán Ariav y Víctor Rehner”.

“El 24 de octubre de 2001 ocurrió un hecho que sacudió los cimientos del imperio que había construido Julio Ponce Lerou (…) Las AFP vendieron sus acciones en Soquimich a la canadiense Potash Corporation Saskatchewan, PCS, en una operación que bordeó los US$130 millones y que permitiría al comprador de los títulos amenazar y disputar el control de la compañía al ex yerno de Pinochet. El asesor legal del PCS en Chile fue el estudio Claro y Cía”. Desde ese momento Julio Ponce Lerou comenzó una fuerte competencia y campaña para ganar la pelea por el control de SQM. Finalmente, en el 26 de abril de 2002, Julio Ponce Lerou logró hacerse de la mayoría del directorio de SQM. Esta pelea se mantuvo por años, e incluso en 2008 “algunos observadores del rubro de la minería no metálica creen que la aparente disputa por el dominio de SQM oculta en verdad un acuerdo para avanzar hacia el control total del mercado, en particular del cada vez más atractivo Litio”.

“A fines de marzo de 2012 la SVS, a petición de las AFP, accionistas minoritarias de SQM, inició una investigación sobre Oro Blanco y sus filiales”, las denominadas empresas Cascadas que controladas por Julio Ponce Lerou le permitían tener las riendas de SQM. “El 6 de septiembre de 2013 a través del reservado 333, el superintendente de Valores y Seguros, Fernando Coloma, notificó a los cuatro principales ejecutivos de las Cascadas –Julio Ponce, Roberto Guzmán Lyon, Aldo Motta y Patricio Contesse Fica– de los cargos acumulados en su contra. El documento que les envió a cada uno de ellos tenía más de 300 páginas y en ellas se fundamentaban las acusaciones por cometer varias infracciones a las leyes de Marcado de Valores y Sociedades Anónimas”. De esta forma comenzó el denominado Caso Cascadas.

El último episodio que terminaría por involucrar a Julio Ponce Lerou tuvo lugar cuando en enero de 2015, en medio del estallido del Caso Penta, “comenzaron a surgir boletas de servicios ideológicamente falsas y cuyos pagos sirvieron para financiar campañas políticas. La mayor sorpresa, sin embargo, fue el descubrimiento de boletas emitidas a SQM, en lo que comenzó a denominarse la arista Soquimich del caso Penta”.

“Una querella del Servicio de Impuestos Internos, SII, afirmó que la minería no metálica pagó a la cuñada del ex secretario de Minería durante el gobierno de Piñera, Pablo Wagner, $7,5 millones luego que esta enviara una boleta bajo el concepto de asesorías financieras, el 21 de julio de 2009, momento en que se desarrollaba la campaña para senadores y diputados y en las que participaron Joaquín Lavín y Ernesto Silva”, así comenzó el último de los escándalos que terminaría por desatar la salida de Julio Ponce Lerou al directorio de SQM, tras 28 años.

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