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Vacío de poder: discurso improvisado muestra al Presidente Piñera sin margen ante la grave crisis social PAÍS

Vacío de poder: discurso improvisado muestra al Presidente Piñera sin margen ante la grave crisis social

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Piñera habló en La Moneda después de una jornada de Huelga General convocada por la Mesa de Unidad Social que contó con multitudinarias marchas en distintas ciudades del país, pero que con el correr de las horas derivó en graves hechos de violencia en distintos puntos del país, que incluyeron ataques a cuarteles militares. El Presidente volvió de improviso a Palacio, se reunió de emergencia con el ministro de Defensa Alberto Espina, lo que hacía presagiar que vendrían anuncios para contener la crisis que va en su cuarta semana. Sin embargo, su discurso ante la nación profundizó las dudas sobre el control de la crisis. La figura presidencial se concentró en plantear tres “grandes acuerdos”: por la paz, que definió como prioritario; por la justicia; y por una Nueva Constitución que no contempla la Asamblea Constituyente, demandada por la oposición en forma unánime.


Un martes difícil vivió nuevamente el país, y en medio de este clima el Presidente Sebastián Piñera se dirigió al país, en un contexto de mucha especulación sobre si decretaría nuevamente estado de emergencia o incluso de sitio. En el discurso, sin embargo, mostró improvisación, lo que sembró más dudas que certezas para contener la grave crisis social que atraviesa el país.

Pasadas las 22:30 horas, flanqueado solo por el ministro del Interior Gonzalo Blumel y la vocera Karla Rubilar, el Mandatario dio un mensaje, en el que solo ofreció tres grandes acuerdos: por la paz, por la justicia y por una Nueva Constitución “dentro del marco de nuestra institucionalidad” con plebiscito ratificatorio, pero sin la figura de la Asamblea Constituyente que la oposición le exigió horas antes en una inédita declaración conjunta.

El Presidente habló después de una jornada de Huelga General convocada por la Mesa de Unidad Social que contó con multitudinarias marchas en distintas ciudades del país. Sin embargo, la masividad de la protesta dio paso a una serie de escenas de caos, porque con el correr de las horas se registraron hechos de violencia en distintos puntos del país, con ataques a instalaciones públicas y privadas, saqueos, ataques a instalaciones militares como el Cuartel Nº 2 de la Escuela de Ingenieros Militares San Antonio  y otro incendio de una iglesia, como el registrado en la Veracruz del Barrio Lastarria.

Pasadas las 20 horas, Piñera decidió volver de improviso a La Moneda, donde no se le veía desde el viernes, porque ayer se reunió en privado, en su residencia, con los expresidentes Eduardo Frei y Ricardo Lagos Escobar y telefoneó a Michelle Bachelet, quizás en busca de consejo en medio de sus difíciles días.

En Palacio, se reunió de emergencia con el ministro de Defensa Alberto Espina, quien llegó momentos antes, y los titulares de Interior, Gonzalo Blumel y de Gobierno, Karla Rubilar, por lo que se esperaba algún anuncio de parte del Ejecutivo. El nivel de expectación era tal que incluso se especulaba con la vuelta de un estado de excepción, ahora en esta cuarta semana de estallido.

Pero no hubo anuncios. “Hoy hemos vivido una nueva jornada de violencia y destrucción”, partió diciendo el Presidente, para luego concentrarse en dar un mensaje a todas las fuerzas políticas.

“Hoy es tiempo de unidad, tiempos de grandeza, por eso tenemos que hacernos el firme propósito de que esta situación tiene que terminar ahora”, dijo el Presidente en La Moneda.

Acto seguido, Piñera pidió dejar de lado “las pequeñeces y miserias” y planteó los tres “grandes acuerdos”: por la paz, que fijó como prioritario; por la justicia; y por una Nueva Constitución.

Sin embargo, esta fórmula no es muy distinta a la planteada el domingo pasado, porque habló que debe ser “dentro del marco de nuestra institucionalidad”. Añadió la alternativa del plebiscito ratificatorio “para que los ciudadanos tengan la última palabra”. Sobre la Asamblea Constituyente, que exige la oposición -desde el DC hasta el Frente Amplio- no hubo palabras.

Piñera también se concentró en temas de seguridad. “Hemos decidido abrir la posibilidad de integración de carabineros y PDI a todas las personas que hayan tenido retiro reciente y servicio destacado. Pero eso no es suficiente”, dijo, para reforzar la dotación policial, fatigada después de casi un mes de movilizaciones. De paso, anunció querellas por Ley de Seguridad del Estado contra aquellas personas que hayan “incitado, promovido o ejecutado” actos de violencia.

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