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Deuda Local: es prudente bajar las velas y que se calme la marea

por 24 octubre, 2018

Deuda Local: es prudente bajar las velas y que se calme la marea
Es importante no perder las esperanzas, porque el mercado tiende a sobrerreaccionar, después de cada tormenta sale el sol y será relevante encontrar el momento preciso para configurar un portafolio de cara al 2019.
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Durante los últimos meses del año los inversionistas comenzamos a mirar con recelo el comportamiento de las tasas locales, sobre todo las denominadas en UF. Esto porque, durante este periodo, en los últimos seis años las tasas han mostrado un comportamiento estacional asociado mayoritariamente a los bajos IPC de fin de año. En términos simples, los inversionistas salían a vender posiciones en UF una vez conocido el IPC de septiembre, que históricamente tiene altos registros, evitaban los meses de baja inflación, como noviembre y diciembre, y volvían a retomar posiciones en marzo.

Pero el escenario actual es distinto, ya que el IPC que se espera para octubre está en torno a 0,3% y para noviembre sobre 0,2%. Solo el mes de diciembre podría recordar algo de la estacionalidad del pasado, ya que el registro que se espera es bajo, en torno al 0%.

Entonces, una pregunta natural, a la luz del comportamiento alcista que han mostrado las tasas es: ¿qué más está afectando el mercado de deuda de mediano y largo plazo? Parte de las respuestas a estas preguntas están en:

1. El proceso de alza de tasas que inició el Banco Central, y qué tan agresivo sea dependerá de los datos de actividad que conozcamos en los próximos meses. El ente rector ha puesto una nota de cautela respecto a los siguientes movimientos. Esto podría traer un alivio en la trayectoria alcista de tasas, sobre todo en los plazos más acotados y en pesos.

2. La decisión de la Fed de elevar la tasa de interés de referencia y que podría llevarla por sobre la neutralidad, ha generado un alza de las tasas de largo plazo. Situación que debiese mantenerse en la medida que la economía americana mantiene un dinamismo por sobre su potencial y la Fed se mantiene en el curso de alzas de tasas que ha trazado. En la medida que las tasas suben, a nivel internacional tiende a generarse un efecto contagio al resto de las tasas del mundo y es difícil escapar de esta trayectoria. Probablemente es este el factor que más ha primado en el alza de las tasas locales y que en el corto plazo podría tener un mayor protagonismo.

Durante el año el mercado de deuda local de mediano y largo plazo ha sido muy benigno en términos de riesgo retorno –con desempeños entre un 3% - 4% en pesos (dependiendo de la composición de la cartera en términos de moneda: UF, pesos y duración)–. Sin embargo, en los últimos días esta clase de activo ha enfrentado una marea más turbulenta con correcciones a la baja entre 0,5% - 0,9%, asociados al alza de tasas tanto en plazos medianos como largos.

Frente a este escenario de mayor volatilidad, ¿qué podemos hacer?: ser prudente mientras se esclarecen ciertos elementos que permitan configurar una tesis de inversión con mayor convicción, bajar las velas y mantenerse en instrumentos de deuda de duraciones bajas tanto en UF como en pesos.

Al mismo tiempo es importante no perder las esperanzas, porque el mercado tiende a sobrerreaccionar, después de cada tormenta sale el sol y será relevante encontrar el momento preciso para configurar un portafolio de cara al 2019.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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