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Analista argentina de DDHH: La deuda “es acceder a los archivos de inteligencia de las FFAA”

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La experta en archivos y DDHH, Vanina Agostini, integra desde el 2011 los equipos de Relevamiento y Análisis documental de la Dirección Nacional de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario del Ministerio de Defensa de Argentina. Por estos días visita nuestro país, para reflexionar en torno al aporte de los archivos en la investigación de crímenes de lesa humanidad, en el marco de la conmemoración del Día Internacional por las víctimas de desaparición forzada. En conversación con El Mostrador, cuenta cómo ha sido el trabajo desde el interior del Ministerio de Defensa, a partir del decreto presidencial del 2010 que mandató la desclasificación de documentos que han permitido la institucionalización de este trabajo y la reconstrucción de la memoria histórica en el país vecino.


Vanina Agostini, licenciada en Ciencias de la Comunicación comenta que durante “los últimos 13 años han trabajado en más de 170 presentaciones de informes para causas de todo el país”, documentos que han respaldado testimonios de las víctimas de la dictadura argentina y han permitido la ampliación de las causas judiciales.

“Por ejemplo, en los últimos juicios no solamente han imputado a las responsabilidades directas o aquellos identificados por las víctimas, sino que a toda la cadena de responsabilidades que hay en ese circuito. Y ahí nuestro rol es acompañar con la reglamentación o manuales que permiten ver de qué manera se articulaba un área con otra. Un camino un poco más complejo que con los años se pudo comenzar a reconstruir”, señaló.

Agostini agrega que una de las deudas “es poder acceder a los archivos de inteligencia de las FFAA”, ya que hasta ahora el trabajo ha sido sobre los archivos burocráticos administrativos y la producción cotidiana de documentación que ha permitido “recomponer estructuras, cadenas de responsabilidades y el funcionamiento interno de las fuerzas”.

La investigadora también enfatiza en la importancia de que las políticas de DDHH sean políticas de Estado que perduren en el tiempo. “Más allá de los gobiernos que van cambiando, haber sostenido nuestro trabajo estos 13 años sin duda demuestra que esa política del 2010 se fue institucionalizando”, indicó. Asimismo, alerta sobre la necesidad de proteger todo lo avanzado en materia de verdad y justicia en tiempos de polarización política, donde -a su juicio- no hablaría de “reconciliación, pero sí de impulsar un trabajo conjunto de democratización”.

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