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Chile: El alumno flojo del Consejo de Derechos Humanos

por 3 octubre, 2009

En mayo, Chile pasó de alumno brillante ante la comunidad internacional a ser uno del montón. Fue reprobado en materia de ratificación de tratados internacionales, en la falta de una institucionalidad en derechos humanos, en la competencia de los tribunales militares, en los abusos policiales...
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Por Paula Salvo*

La semana pasada, el Estado de Chile finalizó su examen ante el Consejo de Derechos Humanos. En mayo de 2009, dimos la primera prueba que equivale a los exámenes de fin de año en el imaginario escolar, que nos permite saber si somos estudiantes aventajados, o si quedamos repitiendo. En esta etapa, un grupo de alumnos destacados rindió cuenta sobre los avances y desafíos en el cumplimiento de los estándares internacionales de protección de los derechos humanos; encabezado por el Ministro Secretario General de la Presidencia, José Antonio Viera Gallo.

En mayo, Chile pasó de alumno brillante ante la comunidad internacional a ser uno del montón. Fue reprobado en materia de ratificación de tratados internacionales, en la falta de una institucionalidad en derechos humanos, en la competencia de los tribunales militares, en los abusos policiales, en la criminalización de las demandas de los mapuches, en la discriminación existente contra indígenas, minorías sexuales, inmigrantes, presos y en el retraso en la adecuación de las normas internas en materia de derechos humanos de las mujeres.

Pese a ser del montón, rechazó las recomendaciones de dos países pioneros en materia de derechos humanos: Suecia, que señaló la necesidad de ajustar la legislación sobre aborto a las obligaciones de derechos humanos, y Finlandia, que recomendó revisar la legislación que penaliza la interrupción de un embarazo en cualquier circunstancia, y difundir públicamente información sobre planificación familiar y control de la fecundidad. Se trata de temas discutidos desde hace más de una década en el país, lo que da cuenta de las debilidades que tenemos para avanzar en derechos humanos.

En septiembre Chile fue examinado nuevamente sobre materias pendientes: la falta de ratificación de la Convención Internacional sobre Mercenarios (tema no menor, si consideramos que entre sus exportaciones no tradicionales Chile envía guardias de seguridad a países en conflicto); protección de la familia; la detención y deportación de periodistas y cineastas que informan sobre la situación de los mapuches, y la revisión de la legislación antiterrorista y su aplicación a reivindicaciones indígenas.

¡Llegó marzo! En este caso septiembre. Chile rindió nuevamente cuentas ante la comunidad internacional. En esta ocasión, el embajador Carlos Portales detalló los logros de Chile entre mayo y septiembre. Si tanto avanzamos en cuatro meses, qué explicación da el Estado para justificar la demora en determinadas materias. La ratificación del Estatuto de Roma estuvo pendiente por una década y de pronto, todas las resistencias desaparecen y no hay razones para no ratificar. Claramente, este alumno es un poco flojo y solo estudia cuando se le apura.

Lo grave es que una vez terminado este último examen, las mujeres perdieron la oportunidad de avanzar en el control sobre su sexualidad. Seguimos ausentes de tomar decisiones sobre la reproducción sin sufrir discriminación, coacción o violencia; se mantienen los obstáculos para decidir libre y responsablemente el número de hijos e hijas que se desea tener.

Chile sigue sin proteger a las familias constituidas fuera del matrimonio, no tenemos una legislación que regule las uniones de hecho, situación ausente de todo dramatismo en los países respetuosos de los derechos humanos. Las familias integradas por personas del mismo sexo siguen en el "lado oscuro del corazón": invisibles  y discriminadas, sin derechos.

A la luz de las prioridades señaladas por Chile, el proyecto de ley que permitiría la distribución de anticonceptivos de emergencia en la red de salud pública tardará un largo tiempo en debatirse en el Senado, tomando en cuenta que el Estado rechazó las recomendaciones sobre planificación familiar y control de la fecundidad, como si todo estuviera bien, a pesar de las niñas violadas que no acceden a la ‘píldora del día después'.

No cuesta tanto ser buen alumno, basta estudiar, no apurar la materia al último momento, no ser triunfalistas ni tampoco culpar al resto porque Chile no avanza.

*Paula Salvo Del Canto es abogada, Corporación Humanas.

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