sábado, 31 de octubre de 2020 Actualizado a las 03:06

Opinión

Autor Imagen

La pelea chica por la asignatura de filosofía

por 2 marzo, 2018

La pelea chica por la asignatura de filosofía
Lamento que cada vez que el Consejo Nacional de Educación se pronuncia sobre filosofía, historia o ciencia se enciende el debate sobre una parcela del currículo, pero el currículo en su conjunto sigue quedando en la oscuridad. Lamento que estemos discutiendo sobre lo fundamental que es la filosofía, pero lo único que se propone sea el statu quo. Me gustaría que hubiera un debate sobre lo importante que es introducir la filosofía en los primeros ciclos de la educación básica, como sugiere Matthew Lipman, y que la asignatura como tal estuviera en el currículo a partir de 7° básico, pero lamentablemente nada de eso ocurre. Sin duda la pelea se quedó chica.
  • Compartir
  • Twittear
  • Compartir
  • Imprimir
  • Enviar por mail
  • Rectificar

Mucho revuelo han causado las observaciones del Consejo Nacional de Educación a la asignatura de filosofía. Lamentablemente, el debate ha caído tan bajo, que ya no se sabe muy bien de qué se está debatiendo. Un ejemplo claro es la columna de Jaime Retamal en este mismo medio, que al parecer no sabe de qué va el debate e insinúa que yo estaría “en contra” de la asignatura de filosofía.

Vamos por parte. En primer lugar, en lo que a mí respecta, creo que la asignatura de filosofía es fundamental. La filosofía, a diferencia de las ciencias, no se caracteriza por el objeto de su estudio, sino por el cómo. Ella es una forma de aproximarse a los asuntos radicalmente distinta. En la búsqueda por la verdad, el quehacer filosófico exige no solo el más alto rigor intelectual, sino también honestidad para poner a prueba todos los conocimientos que hemos adquirido y admitir la precaria condición epistemológica en que nos encontramos. La honestidad y el rigor intelectual son dos condiciones de posibilidad del diálogo intelectual y que lamentablemente no siempre se dan. La filosofía nos muestra un camino para pensar de forma radical nuestra existencia así como el mundo que nos rodea.

En ese sentido considero que la filosofía es necesaria para la formación de ciudadanos, pero fundamental para la formación humana. Es por esta razón que, en 2016, cuando el Ministerio de Educación comunicó que se eliminaría la asignatura de filosofía del currículo nacional, junto con un grupo de académicos salimos en defensa de esta “asignatura”. Además, en el Centro de Estudios Públicos organizamos el seminario “El rol de la filosofía en la educación escolar”, donde contamos con la participación de la directora de la unidad de currículo, para debatir sobre la importancia de la filosofía, y en mi blog de La Tercera (Voces) escribí una columna en contra de reemplazar filosofía por formación ciudadana, pero donde también propuse incorporar antes la asignatura de filosofía. Decir que estoy en contra de la asignatura de filosofía denota, entonces, no solo falta de comprensión lectora sino también ignorancia.

El punto que hice en mi columna, criticada pero no entendida por el profesor Retamal, es que en el último tiempo nos hemos pasado discutiendo sobre qué asignaturas deben o no deben ser obligatorias en 3° y 4° medios, pero no hemos discutido algo mucho más básico: qué esperamos de esos dos últimos años de educación escolar. Como lo he dicho públicamente, creo que la filosofía debería incorporarse de forma temprana al currículo para que nuestros niños desarrollen habilidades analíticas, hermenéuticas y críticas y, más importante aún, para incentivarles una actitud inquisitiva sobre nuestra propia vida y el mundo. Pero considero urgente repensar los últimos dos años de Enseñanza Media.

Lamento que cada vez que el Consejo Nacional de Educación se pronuncia sobre filosofía, historia o ciencia se enciende el debate sobre una parcela del currículo, pero el currículo en su conjunto sigue quedando en la oscuridad. Lamento que estemos discutiendo sobre lo fundamental que es la filosofía, pero lo único que se propone sea el statu quo. Me gustaría que hubiera un debate sobre lo importante que es introducir la filosofía en los primeros ciclos de la educación básica, como sugiere Matthew Lipman, y que la asignatura como tal estuviera en el currículo a partir de 7° básico, pero lamentablemente nada de eso ocurre. Sin duda la pelea se quedó chica.

Hoy el currículo para la especialización científica humanista contempla once asignaturas obligatorias, con dos o tres horas a la semana por asignatura. Los estudiantes tienen poca libertad para elegir las materias o áreas del conocimiento que más les interesa y las pocas horas de libre elección contempladas en el currículo no permiten a los estudiantes experimentar un estudio en profundidad sobre un determinado tema. ¿No sería bueno que nuestros jóvenes antes de elegir sus carreras gozaran de mayor libertad para elegir las asignaturas que más les interesan? ¿No les haría bien a nuestros jóvenes de 3° y 4° medios tener más libertades y con ello asumir más responsabilidades? ¿La capacidad de reflexión no se desarrolla mejor cuando uno se detiene en un asunto que cuando uno solo lo ve superficialmente? Sobre estas y otras preguntas no hemos debatido, y considero fundamental hacerlo, si de verdad queremos avanzar hacia un currículo que responda a los desafíos que nos depara el futuro.

¿Tiene esta discusión algo que ver con las objeciones del Consejo Nacional de Educación? No, no tiene nada que ver y eso es lo que lamento. Entiendo que el CNED no se ha manifestado en contra de la asignatura de filosofía, sino que tiene observaciones a los contenidos de la asignatura de filosofía propuesta por el Mineduc y a la incorporación de filosofía y ciencias naturales a la especialización técnico profesional. Para poder pronunciarse sobre los reparos a los contenidos se requiere primero conocer dichos contenidos, pero resulta que estos no son públicos. Sobre la objeción de incorporar filosofía a la formación técnico profesional (pues hoy dicha formación no contempla de forma obligatoria la asignatura de filosofía), sería importante primero conocer qué se está eliminando del currículo técnico profesional para incorporar la asignatura de filosofía. ¿Se puede desprender de aquí que el CNDE esté en contra de la filosofía? Lo dudo.

Lamento que cada vez que el Consejo Nacional de Educación se pronuncia sobre filosofía, historia o ciencia se enciende el debate sobre una parcela del currículo, pero el currículo en su conjunto sigue quedando en la oscuridad. Lamento que estemos discutiendo sobre lo fundamental que es la filosofía, pero lo único que se propone sea el statu quo. Me gustaría que hubiera un debate sobre lo importante que es introducir la filosofía en los primeros ciclos de la educación básica, como sugiere Matthew Lipman, y que la asignatura como tal estuviera en el currículo a partir de 7° básico, pero lamentablemente nada de eso ocurre. Sin duda la pelea se quedó chica.

Más información sobre El Mostrador

Videos

Noticias

Blogs y Opinión

Columnas
Cartas al Director
Cartas al Director

Noticias del día

TV