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PAÍS

El efecto Guevara que causa estragos en la oposición

por 4 febrero, 2020

El efecto Guevara que causa estragos en la oposición
La acusación contra el intendente de la Región Metropolitana pasó de ser un dolor de cabeza para el Gobierno a un verdadero problema para la oposición. La posible ausencia de los senadores socialistas José Miguel Insulza y Rabindranath Quinteros, además de Felipe Harboe (PPD), sacó ronchas al interior de la antigua Nueva Mayoría y del Frente Amplio, en donde advierten que la caída de la acusación, que estaba prácticamente asegurada, podría poner en riesgo todo el trabajo para el 2020, marcado por el plebiscito del 26 de abril, además de las elecciones municipales y constituyentes de fines de año.
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Este martes se vive una jornada clave para el Gobierno. El intendente de la Región Metropolitana, Felipe Guevara, enfrentará la votación en el Senado de la acusación constitucional en su contra. A pesar del complejo momento, en La Moneda se vieron rostros de alivio durante la tarde de este lunes, ya que las intensas negociaciones lideradas por el subsecretario de Desarrollo Regional, Claudio Alvarado, habrían rendido sus frutos y resquebrajado el acuerdo al que había llegado la oposición en la Cámara de Diputados sobre el tema.

La Moneda tuvo que desplegar esfuerzos "extremos" para la defensa del intendente, porque Guevara no despierta gran empatía entre sus propios compañeros de coalición, es más, en parte importante de Chile Vamos es visto como un mero "fusible" para el Gobierno. Pero el complicado momento que vive la administración de Sebastián Piñera no daría espacio para recibir otro golpe político más y, por lo mismo, la noticia respecto a que algunos senadores de oposición se restarían de la votación de hoy en la Sala del Senado, causó bastante alivio en el oficialismo.

Los senadores Felipe Harboe (PPD) y José Miguel Insulza (PS) anunciaron durante el fin de semana su ausencia del hemiciclo, lo que dejaría a la oposición con solo 21 de los 22 votos que se necesitan para aprobar la acusación en contra de Guevara. Además, el senador Rabindranath Quinteros (PS) también estaría ausente por una visita a Taltal. Así, si bien el senador independiente Carlos Bianchi respaldaría la acusación en contra del exalcalde RN de Lo Barnechea, no se alcanzaría el quorum necesario si Quinteros no llega a la votación.

Las explicaciones de los parlamentarios que se ausentarán van desde viajes programados con un mes de anticipación, compromisos en el extranjero y el pareo con senadores del oficialismo, que técnicamente no tienen ningún efecto en el caso de las acusaciones constitucionales, ya que la mayoría en la votación se aplica sobre la base de senadores y senadoras en ejercicio, no los asistentes en la Sala.

En el Congreso aseguraron que hay una “razón mayor”, que estuvo mediada por las negociaciones y “fuertes presiones desde el Gobierno. Desde Palacio habrían tenido línea directa con el núcleo más duro de la antigua Concertación, con el cual se habría consensuado una “tregua en el Congreso”, con el objetivo de “conciliar un mayor entendimiento” y evitar emplazamientos como el realizado por el Frente Amplio durante la semana pasada.

El panorama trasladó la tensión por la acusación hacia el seno de la oposición. A pesar de que en la antigua Nueva Mayoría temían que la discusión en el Senado fuera más difícil que en la Cámara, uno de sus diputados reconoció que “al menos esperábamos que los senadores asumieran el rechazo, no opciones y tintes a medias”.

En el Frente Amplio y los partidos de la otrora Nueva Mayoría advirtieron que, si la acusación se cae en estas condiciones, marca “un punto de no retorno para el trabajo en conjunto”, que esta es una “prueba de confianza” y que, de ser rota, puede terminar cualquier conversación bilateral que se esté manteniendo entre los partidos.

Pese a las razones entregadas por los senadores del PS y el PPD, al interior de sus bancadas reconocieron que hay factores más “políticos y de peso” para ausentarse de la votación de hoy. En el caso del senador Harboe, todos apuntaron en el Congreso a que el parlamentario nunca estuvo de acuerdo con la acusación, no por nada en una entrevista el fin de semana en La Tercera señaló que el Congreso no era un “buzón de acusaciones”. A eso, se sumarían las negociaciones con vistas a la reforma a Carabineros que anunció junto a una serie de centros de pensamiento, durante la semana pasada, tema en que habría acercamientos con La Moneda.

En el caso de Insulza, miembros de su bancada en el PS resaltaron que el senador habría quedado “golpeado” tras su votación a favor de la acusación contra Andrés Chadwick, que esa fue la máxima “señal” que dará y que, por lo mismo, en el partido saben que “no se le puede exigir más”. También el exsecretario general de la OEA habría manifestado “en una primera instancia” sus resquemores respecto al fondo técnico de la acusación.

En el Congreso aseguraron que hay una “razón mayor”, que estuvo mediada por las negociaciones y “fuertes presiones desde el Gobierno. Desde Palacio habrían tenido línea directa con el núcleo más duro de la antigua Concertación, con el cual se habría consensuado una “tregua en el Congreso”, con el objetivo de “conciliar un mayor entendimiento” y evitar emplazamientos como el realizado por el Frente Amplio durante la semana pasada.

Tras la muerte de Jorge Mora, el hincha de Colo Colo que murió atropellado por un camión de Carabineros luego de un partido en el Estadio Monumental, los diputados del FA emplazaron públicamente al ministro del Interior, Gonzalo Blumel, para sacar de sus funciones al general director de Carabineros, Mario Rozas, de lo contrario presentarían una acusación constitucional contra él para que asumiera la responsabilidad política por el abuso policial. Una actitud que, según miembros de la antigua Concertación “no es aceptable, no le hace bien al ambiente de diálogo que se necesita en nuestro país”. Pero lo cierto es que la molestia por la forma en la que habría operado el frenteamplismo se habría extendido a otros sectores de la oposición, en donde ven con distancia “la virulencia de los comentarios de los diputados" de dicho conglomerado.

Según consignaron en el Gobierno, la aprobación de la acusación contra Guevara sería “darles un gusto a los sectores más extremos”, razón por la que esperan que los senadores “entren en razón” y rechacen la acusación contra el intendente.

Quiebre en la oposición

La realidad es que al interior de la oposición el clima está tenso, más aún en la Cámara de Diputados. En la antigua Nueva Mayoría no se explican cómo un compromiso entre partidos pueda ser bajado “por secretaría” y que “no es posible que se prioricen las vacaciones personales por sobre lo que ocurre en el país”.

El diputado de Convergencia Social, Diego Ibáñez, apuntó que, si los senadores no asisten a la votación, “el Partido Socialista y la oposición colocan en juego sus convicciones democráticas”. El parlamentario –que fue uno de los encargados de argumentar la acusación ante el Senado ayer– destacó que “sería aberrante que, en un contexto de violación de los Derechos Humanos y de injusticia, por parte de este Gobierno que tiene los niveles más bajos de aprobación, ellos se ausenten por cualquier motivo”.

La diputada de la Federación Regionalista Verde Social, Alejandra Sepúlveda, afirmó que “sería complicado para la ciudadanía y la oposición que ellos no estuvieran al momento de la votación. Yo espero que la oposición actúe más unida, que haya consistencia en lo que ocurrió en la Cámara de Diputados, en donde había un convencimiento”.

Respecto a cómo afectará a la interna de la oposición si se llega a rechazar la acusación contra Guevara, la diputada puntualizó que “no quiero emitir juicios antes”, pero que espera que en el Congreso “podamos dar una respuesta de quién es el responsable político de lo que ha ocurrido este último mes, quién desde el punto de vista constitucional tiene la responsabilidad”.

Sepúlveda agregó que hoy el Congreso debe ejercer el control político ante las violaciones de los DDHH que se han observado: “Debo apelar a la responsabilidad de los senadores y senadoras, estamos en un minuto en donde el país nos exige otro nivel de responsabilidad, responderle no solo a la Cámara y al Senado, sino que a todos los chilenos y chilenas”.

El otro exponente a nombre de la Cámara ante el Senado fue el diputado socialista Jaime Naranjo, quien emplazó a los senadores y senadoras de su partido a mantener la postura en la Cámara de Diputados, a dejar a un lado “la mirada pequeña de oposición de si puedo ganar esto u otro” y asumir “el momento histórico que nos ha tocado vivir a todas las autoridades. Cada uno será responsable con su voto, tendrán que darles una explicación a las familias, los que perdieron la visión, nadie se puede lavar las manos y el país va a estar atento”.

Consultados respecto a si el rechazo a esta acusación podría traer consigo una arremetida contra Blumel, tanto Naranjo como Sepúlveda afirmaron estar concentrados en la actual acusación y que no hay seguridad de las medidas que se puedan tomar en el futuro. Pero desde el Frente Amplio reiteraron que el ultimátum contra el ministro del Interior se mantiene “mientras siga Rozas, el intendente Guevara no es una moneda de cambio, aquí los responsables deben asumir las consecuencias de sus políticas”.

En el resto de la oposición trataron de poner paños fríos sobre el resultado de hoy y pusieron el foco en que el Senado opera “con sus fórmulas propias” y que en ningún momento estuvo asegurada la acusación. Saben que una derrota será “una mala señal para la gente” y que podría haber consecuencias que no ayudarían “al Congreso en medio del desprestigio que nos azota”.

La votación de la acusación constitucional contra el intendente Guevara está programa para las 10:00 hrs. y, además de las ausencias de Insulza, Harboe y Quinteros, podría sumarse la de la senadora Ximena Rincón, según consignó La Tercera, ya que la parlamentaria tenía programado un viaje. “Si la senadora Rincón no llega, ya no hay posibilidad de repuntar la votación”, afirmaron en la Cámara Alta.

El fracaso de esta acusación podría complicar el trabajo en conjunto para un 2020 marcado por el plebiscito del 26 de abril, además de las elecciones municipales y constitucionales de fines de año. “Es una prueba de confianza para todos, definir de qué lado se va a estar”, recalcaron desde la otrora Nueva Mayoría.

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