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MERCADOS

Corfo: solo un mero espectador ante la polémica por el litio entre Tianqui y SQM

por 17 octubre, 2018

Corfo: solo un mero espectador ante la polémica por el litio entre Tianqui y SQM
Para la estatal, las mitigaciones que propuso la Fiscalía Nacional Económica ante la entrada de la empresa china a Soquimich son suficientes. Más allá de cualquier perjuicio en la competencia en la industria del litio, para su vicepresidente ejecutivo, Sebastián Sichel, "hay voladores de luces" en esta discusión que tienen que ver con intereses particulares de accionistas como Julio Ponce. Para su antecesor, Eduardo Bitran, la solución de la FNE no cumple con remediar el principal "daño" de la operación: el interlocking.
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La Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) fue el primer actor en alumbrar el potencial perjuicio que generaría, en materia de competencia, la entrada de la china Tianqi en la propiedad de SQM. Parecía lógico que el ente estatal a cargo de supervisar esta industria y propender al desarrollo de la misma fuera el principal oponente a que la concentración de mercado generara consecuencias nocivas para el mercado y, de paso, nos volviera a despojar de la posibilidad de tener mayores capacidades de supervisión de este mercado, clave en el desarrollo de la minería no metálica.

Pero desde eso mucha agua ha corrido bajo el puente. Todo se remonta a los últimos días de Eduardo Bitran a la cabeza de la Corporación, cuando a través de una denuncia que presentó la estatal a la Fiscalía Nacional Económica (FNE), esta expuso que "la vinculación propietaria entre Tianqi y SQM cambiaría de manera determinante y de largo plazo la estructura competitiva del mercado".

Iba de salida, pero, pese a ello y en medio del aterrizaje de su sucesor, Sebastián Sichel, quien además debió inhabilitarse en asuntos relativos a la industria por conflictos de interés, señalaba que, según expresó en el escrito que presentó ante la FNE, "de no tomarse medida alguna por la autoridad de libre competencia, el resultado de esta vinculación estructural entre Tianqi y SQM implicará que firmas que controlan alrededor de un 70% del mercado mundial de extracción y comercialización de litio, tengan potentes aptitud e incentivos tanto para abusar del poder de mercado que ostentarían, como para, y especialmente, incurrir en ilícitos coordinados. Todo ello, de acuerdo con lo que ha expuesto la propia FNE en un estudio que publicó sobre las participaciones minoritarias y el interlocking".

Bitran dejó la entidad sin que, en ese minuto, su denuncia tuviera demasiado eco. El tiempo pasó y, con ello, se confirmaron las sospechas que el ex titular de la Corfo había deslizado. La china Tianqi se haría del 24% de Nutrien en SQM, la firma controlada por Julio Ponce Lerou. Tras esto, la historia es conocida: la FNE decidió hacer eco de la denuncia, pero, entremedio, anunció un acuerdo extrajudicial con los chinos que fue aprobado recientemente por el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) y les despejó la pista a los chinos.

El grito en el cielo lo puso, a través de sus asesores, que abrieron frentes en el mismo TDLC y también en el Tribunal Constitucional (TC). Los asesores legales de Nutrien y Tianqi salieron inmediatamente a advertir sobre los enormes perjuicios que para el millonario trato implican las acciones.

Pero hay voces que se han echado de menos en el debate, al menos hace un tiempo. Por un lado, los parlamentarios, activos disidentes del regreso de Ponce Lerou como asesor a SQM y que incluso respaldaron a Bitran y han abogado por que el Estado chileno recupere el litio, han estado más bien ausentes de esta parte del debate, por cierto clave, pues lleva a los chinos a una posición de dominio en la industria. Solo el senador Manuel José Ossandón ha mantenido una comunicación más activa en la materia. También lo ha hecho la diputada Marcela Hernando.

Las miras se dirigen ahora a la Corfo que, tras la primera arremetida de Bitran, hoy muestra una óptica totalmente opuesta. De tener un rol activo en la disputa, ha pasado a ser una mera espectadora de la batalla legal que por estos días tiene Julio Ponce, principal accionista de SQM, con Tianqi y Nutrien, con el fin de evitar que la china sea su socia, argumentando que los términos que aprobó la FNE resultarían insuficientes para paliar cualquier conflicto de interés por parte de los chinos.

Pero para la Corfo esas medidas que revisten los riesgos de concentración ya advertidos, parecen suficientes. Así lo dejó en claro Sebastián Sichel –sucesor de Bitran en la vicepresidencia ejecutiva de la entidad–, quien afirmó que en esta disputa, más allá de cualquier perjuicio a la competencia en el mercado del litio, lo que hay son intereses de accionistas particulares.

El Mostrador Mercados envió varias preguntas a Sichel para conocer su opinión tras la ratificación que hizo el TDLC del acuerdo que antes habían alcanzado la FNE y Tianqi. Sin embargo, desde la estatal prefirieron no referirse más al asunto, remitiéndose a lo que el vicepresidente de Corfo ya había dicho en una entrevista en CNN.

Bitrán dijo a El Mostrador Mercados que el acuerdo que alcanzó la FNE no es suficiente, recordando la línea argumental que planteó Corfo en su denuncia a SQM, para lo cual se arroparon con FerradaNehme, uno de los bufetes más conocidos del país en materia de libre competencia. A juicio del ex vicepresidente de Corfo, es positivo que la FNE reconozca como efectiva la amenaza del interlocking, es decir, participaciones cruzadas en empresas que compiten en un mismo mercado: "El problema es que el remedio que propusieron es inefectivo, porque es por un plazo determinado. La empresa puede seguir nominando directores con criterios de murallas chinas en materia de información, lo cual no es posible cuando el principal negocio de la empresa es el litio. La solución de la FNE y aprobada por el TDLC no cumple con remediar el principal daño. Por lo tanto, Corfo sin duda debe acatar los fallos de autoridades responsables, pero debió haber participado más del proceso".

Más allá de esas declaraciones, hasta ahora la Corfo no se ha hecho parte de la disputa en el TC, cuyos alegatos están previstos para el 22 de octubre, lo cual se explica porque para la entidad ya son suficientes las mitigaciones que a nivel de gobierno corporativo propuso Tianqi y aceptó la FNE. "Nos parecen suficientes las barreras que pone la Fiscalía y entendemos que el TDLC, el tribunal competente, así también lo consideró. Nos parece hoy que el rol principal es fiscalizar que estas barreras no se rompan ni que se trasladen. Entendemos como organismo del Estado que ellos (TDLC y FNE) son los especialistas", planteó Sichel en esa entrevista televisiva.

"Ha habido voladores de luces en cuanto a lo que ha hecho la Fiscalía y el TDLC. Entendemos que son los especialistas en libre competencia en Chile y, siendo una institución del Estado, entregamos las competencias que nos corresponde por ley a las instituciones que les corresponden fiscalizar (...). No somos para nada indiferentes de las medidas que ha tomado la FNE y que ha aprobado el TDLC. Entendemos que las instituciones competentes, que son ellas, han puesto una barrera que puede permitir que haya fallas o errores de coordinación de competencia que puedan afectar los mercados. Esperaremos y seremos los principales denunciantes cuando se rompan estas barreras en una compra minoritaria, en el entendido que lo que hace la Fiscalía es algo inédito en el mundo, como es controlar la competencia desde una compra minoritaria", agregó el vicepresidente de Corfo.

Sin hacer mención a que las mitigaciones que aprobó la FNE responden a un plazo de solo seis años, dejando libre a Tianqi de cualquier obligación que mitigue o minimice potenciales conflictos de interés, Sichel ahondó en la idea de que esta disputa no tiene que ver con el litio. "Lo que no vamos a hacer es meternos en los problemas de los negocios de Ponce Lerou, el cómo le gustaría o no que sea esta compra para afectar o no el valor de sus acciones. Es lo que ha logrado instalar con estos recursos judiciales. Con alguien con quien no nos gusta relacionarnos como institución, no nos vamos a meter en esa discusión. El tribunal sabe más que nadie las medidas de control. Opinar de esto, cuando fuimos denunciantes, nos parece que lo correcto es aceptar las decisiones que toma el tribunal (...). Hay muchos voladeros de luces en esta discusión, respecto de si es problema de competencia o intereses particulares de accionistas. Yo creo que es lo segundo".

Otras autoridades de Gobierno también han optado por el mutismo ante esta operación, remitiéndose al respeto a la institucionalidad que supone aceptar la resolución del TDLC.

El contraste

Bitrán dijo a El Mostrador Mercados que el acuerdo que alcanzó la FNE no es suficiente, recordando la línea argumental que planteó Corfo en su denuncia a SQM, para lo cual se arroparon con FerradaNehme, uno de los bufetes más conocidos del país en materia de libre competencia. A juicio del ex vicepresidente de Corfo, es positivo que la FNE reconozca como efectiva la amenaza del interlocking, es decir, participaciones cruzadas en empresas que compiten en un mismo mercado: "El problema es que el remedio que propusieron es inefectivo, porque es por un plazo determinado. La empresa puede seguir nominando directores con criterios de murallas chinas en materia de información, lo cual no es posible cuando el principal negocio de la empresa es el litio. La solución de la FNE y aprobada por el TDLC no cumple con remediar el principal daño. Por lo tanto, Corfo sin duda debe acatar los fallos de autoridades responsables, pero debió haber participado más del proceso".

Agregó que "da lo mismo la nacionalidad de esta empresa. Pero cuando controla el principal yacimiento de Asia, tiene como socio a Albemarle en Talison (Australia) y consta además que hay un acuerdo de repartición de mercados entre Tianqi y Albemarle, al tomar una posición en SQM significativa, pudiendo elegir tres directores, se está generando una situación de interlocking que hoy representa el 70% del mercado (...). Si se consideran los planes de expansión de esas tres empresas, pueden llegar al 80% del mercado mundial del litio, considerando una proyección sobre la base de los anuncios que han hecho estas tres compañías para el año 2022".

"Mi opinión, como ciudadano, preocupado del interés general y no de Ponce Lerou, es que es contrario al interés público el que se genere un interlocking con una concentración tan alta en el mercado y con una participación de un actor que tendría un rol fundamental de generar distorsiones a la libre competencia y que puede afectar los intereses de largo plazo para Chile", reafirmó Bitran.

Consultado respecto a la posición de Corfo para renovar los contratos de arriendo con SQM, esta vez con capitales chinos en su propiedad –siendo China el principal socio comercial de Chile–, dijo que eventualmente puede ser un factor que afecte el poder negociador de la estatal. "Es un factor que hará complejo el proceso, pero supongo que las leyes hay que hacerlas cumplir. Este es un bien público y todo lo que hizo la Corfo fue restablecer su derecho de poder relicitar este activo, con la facultad de decidir libremente el destino de este activo. El contrato (con SQM) tal como estaba anteriormente no lo permitía, porque había un serie de derechos en manos de las cascadas (agua y otros), lo cual hacía muy difícil una relicitación. Hoy es posible definir el futuro de este activo. No debería verse afectado".

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