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De atrás no pica el indio

por 12 diciembre, 2020

De atrás no pica el indio
Final del partido y la visita se lleva el triunfo dejando a Colo Colo colista. Sí, colista, como nunca lo había vivido en sus 95 años de exitosa historia. No por nada, los albos jamás han descendido, pero ese fantasma hoy más que nunca está presente y es real. Las matemáticas y cálculos son por ahora la única tabla de salvación para los de Macul. Del juego ni hablar, porque si bien pueden lograr algunos puntos, la realidad muestra que es un equipo que perdió fuerza, fuego, credibilidad y confianza. Sin faltarle el respeto a ningún equipo o a quienes han superado con sus méritos a los blancos, ir al Monumental este 2020 ha sido un dolor de cabeza permanente para los locales. Otrora, todos los equipos ni siquiera soñaban con un empate en la cancha de Pedreros. Colo Colo casi siempre pasaba por arriba. Y cuando estaba complicado, picaba desde atrás. Hoy no pasa eso y ni siquiera se avizoran señales de poder hacerlo.
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"De atrás pica el indio". Frase mítica en la década de los ochenta, cuando Colo Colo lograba dar vuelta partidos que parecían imposibles o eran muy complejos, atacando hacia al arco norte en los segundos tiempos. Esa frase se acuñó como parte de la leyenda alba. Hoy prácticamente no sucede aquello. Otros tiempos y otros planteles. Muchos históricos ya lo señalan hace rato. Se perdió el amor a la camiseta (otra frase cliché del fútbol).

El pasado martes, los albos recibían en una verdadera final a Deportes La Serena. De ganar, igualaban a los granates en la lucha por no descender. Estaba con tres amigos (hinchas colocolinos), listos para ver el juego. Pensé que la mejor forma de poder plasmar ese sentimiento que tiene el fanático es viendo y observando sus reacciones.

De partida y a muchos les debe pasar, sienten no solo preocupación por el momento del Cacique, sino que también decepción por todo lo que ha sucedido a nivel dirigencial y futbolístico este 2020. La salida de Mario Salas, un tibio interinato de Gualberto Jara y la llegada del supuesto “salvador”, como es Gustavo Quinteros, tenían a Eduardo, Elías y Ramón totalmente esperanzados en que su equipo consiguiera los tres puntos y comenzar el anhelado resurgimiento.

Pasaban los minutos y los rostros de estos tres hinchas aumentaban en tensión y lamentos. ¡Cómo no podemos dar tres pases seguidos! ¿Qué les pasa a estos h...? A medida que el reloj avanzaba, la decepción pasó a rabia y en algunos momentos a una desesperación crítica, queriendo incluso apagar el televisor y no saber más. Y así como les pasó a estos tres amigos, inevitablemente uno se traslada al hogar de millones de colocolinos sintiendo lo mismo.

La opción real de descender existe y pareciera que nadie en el Monumental le ha tomado el peso a esto. Partiendo por la dirigencia y todas las malas decisiones que han tomado y luego han debido revertir. Un plantel que se acostumbró a pelear arriba y que no tiene las herramientas para darse cuenta que la radiografía es otra y absolutamente distinta.

Final del partido y la visita se lleva el triunfo dejando a Colo Colo colista. Sí, colista, como nunca lo había vivido en sus 95 años de exitosa historia. No por nada, los albos jamás han descendido, pero ese fantasma hoy más que nunca está presente y es real. Las matemáticas y cálculos son por ahora la única tabla de salvación para los de Macul. Del juego ni hablar, porque si bien pueden lograr algunos puntos, la realidad muestra que es un equipo que perdió fuerza, fuego, credibilidad y confianza.

Sin faltarle el respeto a ningún equipo o a quienes han superado con sus méritos a los blancos, ir al Monumental este 2020 ha sido un dolor de cabeza permanente para los locales. Otrora, todos los equipos ni siquiera soñaban con un empate en la cancha de Pedreros. Colo Colo casi siempre pasaba por arriba. Y cuando estaba complicado, picaba desde atrás. Hoy no pasa eso y ni siquiera se avizoran señales de poder hacerlo.

La opción real de descender existe y pareciera que nadie en el Monumental le ha tomado el peso a esto. Partiendo por la dirigencia y todas las malas decisiones que han tomado y luego han debido revertir. Un plantel que se acostumbró a pelear arriba y que no tiene las herramientas para darse cuenta que la radiografía es otra y absolutamente distinta. Los técnicos que han pasado y ven cómo no encuentra soluciones dentro y fuera de la cancha para recuperar a este plantel.

La situación es grave y crítica. Los equipos que estaban en la discusión con los albos, primero se reforzaron (trajeron jugadores para escapar de ahí). Han ganado partidos y suman confianza y créditos para despegarse del pantano. ¿Qué hizo Colo Colo? Como dijo Gustavo Quinteros, incorporó piezas. Hay una gran diferencia entre refuerzos e incorporaciones. Con eso queda claro para dónde apuntala la dirigencia popular. Medidas parches, desesperadas y sin planificación concreta y real.

Hoy, Colo Colo visita a Unión Española y sabe que ya no puede perder más puntos. Pero más allá de una victoria que pudiese conseguir, la crisis está abierta y desatada en el conjunto popular. El panorama no es auspicioso y solo en un par de fechas más se podrá saber si Colo Colo respira y olvida este 2020 horrible o cargará con la cruz de descender por primera vez en su vida.

Pero, necesita picar de atrás, como era en los ochenta.

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