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Las posibilidades y barreras actuales del tratamiento personalizado como sistema de salud Salud

Las posibilidades y barreras actuales del tratamiento personalizado como sistema de salud

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Sofía Roblero Valenzuela
Por : Sofía Roblero Valenzuela Estudiante de periodismo UC
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Con el coronavirus ha sido cada vez más necesario el diálogo internacional con respecto a lo que es realmente esta nueva enfermedad y qué efectos tiene en quienes la padecen. Este intercambio de información refleja en cierta medida lo que algunos especialistas quieren implementar con la medicina personalizada. Un sistema que promete ser más sustentable y sostenible con el tiempo, pero que requiere una gran inversión inmediata. ¿Cuáles son sus verdaderas barreras?


La pandemia actual ha fortalecido el diálogo internacional en temas de salud. Esto permite poder hacer intercambios de información y datos sobre el virus, y trabajar en conjunto en la formación de un conocimiento más desarrollado para combatirlo. Esto es algo que, para algunos especialistas, debe mantenerse en el mundo post Covid-19, principalmente para avanzar hacia los tratamientos personalizados.

Se ha escuchado harto en los últimos años sobre la posibilidad de cambiar el paradigma de la medicina como la conocemos, por una que se centre en el paciente y en entregarle una atención más personalizada, de esta forma, tratarlo según sus circunstancias, su historia médica, su estilo de vida, su información familiar, etc. Esto implicaría guiar la inversión hacia tecnologías que permitan realizar esto y a estudios clínicos que puedan reunir toda la data.

Pero, ¿qué tan factible es hoy en día la medicina personalizada? Efectivamente algunos se mantienen reticentes hacia esta forma de medicina, ya que la ven inalcanzable hoy en día. Además, justifican que los gastos podrían ser inabarcables para los gobiernos. Por otro lado, otros ven con desconfianza la necesidad de entregar tanta información personal, lo que invade en cierta medida la privacidad del paciente, especialmente frente a la propuesta de fichas técnicas personales.

Sin embargo, son muchos los enfoques que se dirigen ya a este tipo de paradigma médico. Edward Abrahams, presidente de la Coalición de Medicina Personalizada (PMC), se dedica a investigar y promover información sobre la medicina personalizada. Para él, esto no es tan lejano como muchos creen, para demostrar esto, utilizó el ejemplo de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) en Estados Unidos:

“En el 2005, un 5% de las drogas aprobadas por la FDA eran de medicina personalizada. Ahora al 2018 llegamos ya al 42%, y sabemos que esto está creciendo. El mensaje a las farmacéuticas es que se olviden de que una talla les sirve a todos, no es así, no hay una sola droga que le sirva a todo el mundo. Hay que buscar cuáles son las que van a funcionar y para qué pacientes van a hacerlo”, indicó en la cuarta jornada del ciclo de conversaciones organizado por Roche y la Universidad Católica.

Dentro de los beneficios que se les adjudican a los tratamientos dirigidos. La capacidad de prevención y diagnóstico, tratamientos más eficaces y ahorro de costos al finalizar estos, tener un sistema de prestación de salud más costo-efectiva, invertir en mejores -y más específicos- estudios clínicos, mejorar los medicamentos y drogas existentes, para reducir los efectos adversos de estos. Todo esto permitiría hacer más justos los sistemas de salud, entregar mejor atención y dar mayor sobrevida a los pacientes.

A pesar de esto, las barreras para llevar esto en su totalidad son hartas. Los expertos que promueven la medicina personalizada no pierden las esperanzas, aseguran que es un enfoque que se debe ir tomando de a poco y con el trabajo colaborativo de todos los actores de salud, además de los gobiernos, los mismos pacientes y la ciudadanía. Son muchos los esfuerzos que se requieren.

“Acá [en Chile] la medicina personalizada requiere una gobernanza especial -una voluntad política, una estrategia, una regulación en el país-. Requiere alertar a la población de que tiene esta oportunidad, y derecho tal vez, en lo público y privado. Pero requiere una infraestructura, centros capaces de manejar los tratamientos y las complicaciones que haya, hacer tests de laboratorio. Sobre todo, ver cómo dar una reivindicación de financiamiento y reembolso por parte de los prestadores”, afirmó Bruno Nervi, presidente Fundación Chilesincáncer, quien además es profesor asociado de la UC y director médico del Instituto de Cáncer de la misma institución. 

Necesidad de recopilar información

Ambos expertos concuerdan en que se ha avanzado un montón en este camino en estos años, sobre todo por medio de las nuevas tecnologías que han permitido más especificidad en los diagnósticos. El poder identificar las diferentes mutaciones de las enfermedades y ver el desarrollo de estas en los distintos pacientes -poner el foco en el paciente que tiene la enfermedad, y no en la enfermedad que tiene el paciente, en palabras de Abrahams-. Esto se ha logrado por ejemplo con el diagnóstico molecular y la genoterapia.

“Es una oportunidad que está en desarrollo, donde nosotros podemos utilizar la genoterapia, donde nosotros podemos ir buscando las rutas moleculares asociadas con una enfermedad. La medicina personalizada también en investigación sobre las drogas, nos permite darle un uso con un objetivo específico”, explicó el especialista de Estados Unidos. “También nosotros podemos aumentar la adherencia al tratamiento, porque muchas veces el paciente siente que no le está haciendo efecto o que los efectos colaterales son muy fuertes, dejan el tratamiento y se sienten peor (…). Reduce también los procedimientos de prueba, altamente invasivos y de alto riesgo”.

Una barrera para implementar este tratamiento es el poco conocimiento que se tiene sobre él, son pocos los expertos en medicina personalizada, y muchas veces se intenta implementar, sin solicitarles ayuda o capacitación. Por ende, una de las barreras sería la educación de la comunidad médica con respecto a cómo realizar esta metodología. Sumado a esto, aseguran que este conocimiento significa también tener la evidencia necesaria para mostrar a los pacientes y a las autoridades su efectividad, de otra manera nunca se dará el paso requerido para su implementación.

El director médico del Instituto de Cáncer UC, puso como ejemplo el caso de la Ley Nacional del Cáncer promulgada en agosto en Chile. Debido a que se formará una comisión encargada de asesorar al Ministerio de Salud con respecto a las medidas que se tomen sobre la temática. Además de esto se generará un registro y una red a nivel nacional, lo cual permitirá llevar a cabo un trabajo mucho más coordinado en todo el país y poder entregar más oportunidades a personas que hoy no tienen mayor acceso. 

“Ahora que se va a implementar el Plan Nacional de Cáncer, nos puede permitir tener información sobre cómo analizar, ver los pacientes y los tratamientos que les damos. Seremos capaces de ver cuánto sirven o pueden mejorar la medicina personalizada, pero también tenemos que medirlo. Tenemos que tener un marco regulatorio y tenemos que permitir al sector público y privado trabajar juntos”, mencionó Bruno Nervi.

Necesidad de inversión

Otro de los obstáculos más grandes es el financiamiento. Se afirma que la medicina personalizada permitiría tener un sistema de salud más sostenible y ahorrar en tratamientos más complejos, debido a que al tener más información sobre los pacientes y sobre las formas en que se manifiestan las enfermedades, permitiría prevenirlas y evitar los avances de esta. Sin embargo, el problema se encuentra en la inversión para implementar estas herramientas. 

“Tenemos que invertir más acá y vamos a poder tener mejores resultados, porque la medicina personalizada puede cambiar el énfasis de la medicina, desde la reacción a la prevención. Esto es importante porque si podemos prevenir, obviamente vamos a poder hacer mucho más por el paciente, por el sistema de salud. Eso sí puede ser más aspiracional que una realidad, pero para allá queremos enfocarnos”, aseguró Edward Abrahams. 

“Si nosotros hacemos esto de forma exitosa, darle el medicamento correcto, la dosis correcta, a la persona correcta, podemos reducir los costos generales del cuidado a la salud. Porque sabemos que están explotando los presupuestos en este minuto, y lo están haciendo por ineficiencia en la entrega de los sistemas de salud”, agregó más adelante.

En el caso de cáncer en Chile, Bruno Nervi reafirmó que sería necesario realizar las preguntas de qué pasaría con la indicación en caso de ampliarse los estudios clínicos, “ya que esto no es financiable para todo el mundo privado, ni el mundo público, pero sin duda tenemos que aprender dónde tenemos que hacerlo”. Destaca los avances que se ha tenido en términos de financiamiento de estudios moleculares por parte de las Isapres:

“Sin embargo, en el sector público, para el 80% de la población, todavía hacer un estudio ampliado no va a condicionar un cambio de intervención, probablemente no tiene sentido como para proponerlo en este momento, pero claramente sí podemos escoger a qué pacientes tenemos que estudiar, es muy importante (…) porque puedes estudiar al resto de la familia y anticipar un cáncer”, aseguró.

La medicina personalizada hasta ahora ha funcionado de mejor manera en países con poblaciones más pequeñas o con sistemas nacionales de salud mejor posicionados, como Islandia e Inglaterra. Los avances en el área dependen mucho de cuánto decidan invertir los gobiernos en el desarrollo de las herramientas para llevar a cabo los avances en la materia, lo que va de la mano con educar al respecto. A eso se puede sumar la inversión de parte de privados y de particulares, por ejemplo, con el sistema de donaciones que se va a implementar con la Ley Nacional del Cáncer. 

¿Qué más se necesita?

Edward Abrahams forma parte de un grupo de expertos que se dedican a la temática, al ver desde dentro el panorama, afirmó que la ciencia es muy difícil, y todavía se tiene que investigar mucho más para conseguir la evidencia y la data necesaria, pero que esto se tiene que hacer por medio de la aplicación de tratamientos personalizados y la medición de sus resultados.

Finalmente, se necesita conseguir la confianza de los mismos pacientes, quienes deben sentir seguridad a la hora de entregar su información personal. Además, los trabajadores de salud deben atreverse a introducir esta nueva metodología. Los cambios nunca son fáciles, por eso los especialistas se están esforzando en mostrar que los beneficios serían para todos. 

“También diría que la situación del coronavirus está demostrando esto, porque debido a la seriedad de la situación, el establishment médico está tratando de hacer todos los cambios posibles, y yo espero que después de la pandemia todos estos cambios puedan seguir, se está compartiendo mucha información (…). Confío en que podamos desplegar datos para poder entender mejor cómo la medicina personalizada en el futuro va a poder funcionar, tal como se está haciendo en el Covid-19 hoy”, concluyó el presidente de FMC.

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