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Etiquetado de advertencia a alimentos que contienen edulcorantes: ¿Es una medida correcta? Salud

Etiquetado de advertencia a alimentos que contienen edulcorantes: ¿Es una medida correcta?

La investigación “Consumo de edulcorantes no calóricos en lactantes, preescolares y adolescentes de ingreso medio-bajo después de la implementación de la Ley 20.606” evidencia que es una buena propuesta.


Los edulcorantes dan sabor dulce a los alimentos. Pueden ser calóricos (como el azúcar de mesa) o no calóricos (comúnmente conocidos como endulzantes de mesa). Los edulcorantes no calóricos son aditivos con alto poder endulzante. Su uso se ha masificado en la última década, en reemplazo de los azúcares, los que se han asociado a múltiples problemas de salud.

Sin embargo, el consumo masivo de edulcorantes no calóricos también ha despertado la preocupación de la autoridad sanitaria y de algunos/as expertos/as nacionales e internacionales. A continuación, conoce cuatro argumentos que explican por qué añadir una leyenda de advertencia -junto a los ya conocidos octógonos ‘alto en’- en los alimentos que contienen edulcorantes no calóricos va en la dirección correcta, según la evidencia:

1. Los edulcorantes no calóricos se usan ampliamente en alimentos envasados y son consumidos de forma masiva por la población

En el 2020, el 23% de los alimentos envasados del mercado tenían al menos un edulcorante no calórico como parte de su listado de ingredientes. La presencia de estos aditivos era de 44% entre los alimentos de categorías dulces. Sucralosa fue el edulcorante no calórico más frecuente, mientras que la sacarina fue el menos utilizado. La presencia de estos aditivos en los alimentos es mayor a lo reportada en otros países, situación que sucedía también antes de la implementación de los sellos ‘Alto en azúcares’.

2. El consumo de edulcorantes no calóricos es muy frecuente en etapas críticas del desarrollo como la gestación, en lactantes, preescolares y adolescentes

Sobre el 90% de niños y niñas entre 5 y 7 años consumieron algún edulcorante no calórico, ya sea como parte de un alimento o añadido al momento del consumo, de acuerdo a nuestras encuestas de consumo de alimentos del día anterior (2). La frecuencia de consumo es menor en otros grupos, como embarazadas, niños de 3 años y en adolescentes, pero en todos supera el 70%. Entre lactantes de 12 meses, el consumo de sucralosa alcanzó el 30% de la muestra estudiada.

3. El consumo de edulcorantes no calóricos no reemplaza necesariamente el consumo de azúcares

Según análisis aún no publicados realizados en CIAPEC, los niños y niñas de 3 años que consumieron edulcorantes no calóricos el día anterior tuvieron dietas con el mismo contenido de azúcares que aquellos que no consumieron estos aditivos. Asimismo, adolescentes que consumieron sucralosa o stevia el día previo no presentaron menor ingestas de azúcares durante ese día. Estos hallazgos podrían deberse a que el 70% de productos envasados que tiene edulcorantes no calóricos, también tienen ingredientes que aportan azúcares (3).

4. Estudios sugieren que el consumo de edulcorantes no calóricos no facilita el control de peso y puede asociarse a alteraciones de salud que antes no se habían identificado, como sobrepeso/obesidad e insulinorresistencia.

Lo anterior, llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a recomendar, en 2023, no usar estos aditivos en población general para control de peso o disminución del riesgo de enfermedades no transmisibles (4). La recomendación de la OMS es condicional, indicando que la evidencia es aún inicial y haciendo un llamado a generar nueva evidencia para revisar en el corto plazo. Cabe destacar que los estudios que generan preocupación muestran problemas de salud con consumos habituales de edulcorantes no calóricos, es decir, consumos menores al máximo diario recomendado (llamado ingesta diaria aceptable o IDA).

Proyecto investigativo

Marcela Reyes y María Luisa Garmendia, profesoras del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile lideraron el Proyecto Fonis “Consumo de edulcorantes no calóricos en lactantes, preescolares y adolescentes de ingreso medio-bajo después de la implementación de la Ley 20.606”.

desde Ciapec se convocó en el 2020 a diferentes actores relevantes en el tema para desarrollar una guía de recomendaciones para presentar a la autoridad sanitaria, a fin de evitar un consumo excesivo de edulcorantes no calóricos en población infantil.

Los expertos tuvieron la oportunidad de revisar, en primer lugar, los resultados de consumo de edulcorantes; en segundo lugar, un análisis de la evidencia en relación al efecto de su consumo en la salud; y, en tercer lugar, una propuesta de diferentes acciones que pudieran evitar el consumo excesivo de estos aditivos.

Las acciones fueron propuestas por el grupo de investigación en base a: i) acciones enfocadas en promoción de dietas saludables implementadas en diversos lugares (5); ii) estrategias propuestas o implementadas para prevenir el consumo excesivo de edulcorantes; y iii) un mapeo jurídico-normativo de la regulación chilena.

Los/as expertos/as y actores relevantes del área de la alimentación, políticas públicas y edulcorantes (exceptuando la industria de alimentos) participaron en dos instancias individuales y una colectiva para evaluar las propuestas en términos de relevancia y factibilidad.

Nueve recomendaciones llegaron a consenso para ser parte de la guía de recomendaciones. La que obtuvo mayor acuerdo en relación a su relevancia y factibilidad fue la de informar la presencia de edulcorantes no calóricos en la cara frontal de alimentos envasados vía leyenda precautoria. Los datos de consumo y las recomendaciones fueron entregadas a la autoridad sanitaria y presentadas en círculos académicos y diferentes instancias de difusión.

 

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