El agua nos parece transparente al mirar un vaso, pero en un día claro, cuando el sol ilumina de lleno la superficie y el azul profundo del mar nos embriaga, nos damos cuenta de su sublime opacidad. Esta edición está dedicada al Mes del Mar y al Día de las Glorias Navales.
“La inteligencia artificial está revolucionando la educación”. Es el tipo de frase con que comienzan muchas columnas de tecnología y titulares. Usémosla también, pero con otro fin: preguntarnos si es verdadera.
El objeto fabricado por el ser humano que ha llegado más lejos es el Voyager 1, lanzado en 1977. La luz tarda hoy cerca de 22 horas en viajar esa distancia. En noviembre superará el “día luz” y será un hito digno de celebrar en este Universo Paralelo.
Hoy la información que cruza los océanos ya no viaja en cables eléctricos. Desde la instalación del primer sistema transatlántico de fibra óptica, el TAT-8 en 1988, lo que atraviesa el océano es luz. Pulsos de luz confinados en fibras de vidrio más delgadas que un cabello, capaces de recorrer miles
El viernes recién pasado, a las 11:47 horas, ocurrió el equinoccio de otoño en el hemisferio sur. En realidad, el equinoccio ocurre simultáneamente en todas partes, pero en el hemisferio norte se llamó “de primavera”, por ser la estación a la que entra esa otra mitad del planeta.
Constituyen un reino biológico propio, con formas de vida que desafían nuestra intuición: redes subterráneas gigantescas que conectan organismos, reciclan materia y transforman ecosistemas enteros.
En los últimos días se viralizó una columna del empresario tecnológico Matt Shumer en la que alerta, en tono abiertamente alarmista, cómo la inteligencia artificial (IA) cambiará el mundo de manera radical en muy poco tiempo, terminando con incontables fuentes de trabajo.