El año pasado celebramos los 100 años de la mecánica cuántica, una de las ideas más radicales y hermosas de la historia intelectual humana.
Las métricas son necesarias. Nadie sensato financiaría ciencia sin evaluación. El problema comienza cuando las métricas dejan de ser instrumentos y pasan a convertirse en fines. Cuando medimos la ciencia solo por papers, patentes o startups, no estamos describiendo su valor: lo estamos estrechando.
La edición de hoy está dedicada a la anestesia, ese invento capaz de provocar uno de los grandes actos de magia que podemos experimentar: apagar temporalmente la consciencia. Caer a un abismo negro sin sueños. Una suspensión. Un paréntesis.
Con motivo de la próxima celebración de Halloween, en esta edición de Universo Paralelo quisimos asomarnos a ese espejo de la ciencia y mirar sin filtros. Desde la astronomía hasta la biología, desde la física hasta la mente humana, la ciencia está llena de fenómenos tan inquietantes como reales.
Por estos días, los que somos docentes universitarios, y que típicamente no contamos con estudios de didáctica o pedagogía, vivimos grandes frustraciones a la hora de enseñar contenidos a las nuevas generaciones de estudiantes. No parece ser muy distinto en las escuelas y liceos del país.
El número de hoy es una edición especial dedicada a los premios Nobel recientemente entregados, por lo que nos permitimos cambiar nuestras secciones tradicionales.
Mirar la ciudad es mirar también la historia de la ciencia. En el murmullo de sus calles, en sus luces y sus parques están plasmadas las grandes victorias de la búsqueda humana por comprender el universo. En eso estaba, cuando el anuncio del Premio Nobel de Física me obligó a cambiar este editorial.