Cuando el domingo estés en la urna, recuerda que solo cuatro de cada diez personas en el mundo pueden ejercer su derecho a elegir a sus representantes en un voto libre y secreto.
Este año, en que la mecánica cuántica cumplió un siglo, volvimos a comprobar algo que nunca deja de sorprenderme: sus preguntas filosóficas siguen tan vivas como sus predicciones experimentales.
Si bien la ciencia es una de las obras más bellas, útiles y características del ser humano, no podemos pretender que sea capaz de resolver cualquier conflicto. En ocasiones se intenta utilizar con fines potencialmente peligrosos.
Con motivo de la próxima celebración de Halloween, en esta edición de Universo Paralelo quisimos asomarnos a ese espejo de la ciencia y mirar sin filtros. Desde la astronomía hasta la biología, desde la física hasta la mente humana, la ciencia está llena de fenómenos tan inquietantes como reales.
Por estos días, los que somos docentes universitarios, y que típicamente no contamos con estudios de didáctica o pedagogía, vivimos grandes frustraciones a la hora de enseñar contenidos a las nuevas generaciones de estudiantes. No parece ser muy distinto en las escuelas y liceos del país.
Mirar la ciudad es mirar también la historia de la ciencia. En el murmullo de sus calles, en sus luces y sus parques están plasmadas las grandes victorias de la búsqueda humana por comprender el universo. En eso estaba, cuando el anuncio del Premio Nobel de Física me obligó a cambiar este editorial.
Esta edición está dedicada a esos grandes esfuerzos, que se realizan tanto en los grandes polos de desarrollo como en Chile y Latinoamérica, recordándonos que la exploración es una vocación verdaderamente universal.
En el principio solo había hidrógeno y helio. El primero, protagonista de la acidez en una copa de vino blanco; el segundo, un gas insípido como un vaso vacío. Fue todo lo que dejó el Big Bang tras enfriarse el universo: un menú inicial demasiado pobre. Un universo incapaz de brindar gastronomía.
Nunca imaginé este futuro: una máquina, al alcance de cualquiera, capaz de redactar ensayos sobre literatura, dibujar “a la manera de” cualquier artista y componer canciones que además interpreta con voces creíbles.
Todos, desde niños, somos, de algún modo, científicos. Como decía Einstein: “La ciencia no es más que un refinamiento del pensamiento cotidiano”. Esta edición de Universo Paralelo está dedicada a los niños. Reunimos historias de infancia de científicos y columnas pensadas también para ellos.