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BRAGA

“La menstruación no es sucia, no es tóxica, no es basura”: el duro camino a la reconciliación con nuestro cuerpo

por 14 julio, 2020

“La menstruación no es sucia, no es tóxica, no es basura”: el duro camino a la reconciliación con nuestro cuerpo
La relación entre las mujeres y su menstruación ha sido muy compleja y estigmatizada durante años, vista como algo sucio y privado, incluso en nuestra adolescencia como motivo de burla por mancharte, es un punto de inseguridad y molestia con nuestros cuerpos. Es ante esta situación que cada vez salen más iniciativas para vivir una menstruación más cómoda, si en su momento fue la copa menstrual, ahora, las opciones se amplían ya que la emprendedora chilena, matrona Marcia Otto, conocida por sus divertidos videos de educación sexual en TikTok, materializó junto a la diseñadora, Catalina Astorga, el “calzón menstrual” para ayudar a la reconciliación de las mujeres con su cuerpo.
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Históricamente la menstruación ha sido parte de un fuerte tabú, muchas mujeres han sido criadas con vergüenza, incomodidad, culpa por un hecho biológico que es totalmente natural, pero que nos fue inculcado como algo estrictamente privado que hay que mantener oculto. Puede ser una relación realmente traumática, sobre todo en edad escolar, cuando te enseñan a que tus compañeros hombres no deben darse cuenta de que “andas con la regla” porque se pueden burlar de ti.

“El rechazo a la menstruación o a los procesos naturales que viven las mujeres tiene un origen dentro de las sociedades patriarcales, donde se nos ha enseñado a invisibilizar estos procesos, a que sean algo absolutamente privado, vergonzoso, que incluso en muchas culturas es visto como algo tóxico donde la mujer se tiene que esconder para no contaminar. Es decir, como una imposición patriarcal al rechazo a nuestro cuerpo”, explicó la matrona Marcia Otto, conocida por sus divertidos videos de educación sexual en TikTok, en una conversación con El Mostrador Braga.

En torno a ello, la matrona considera que esa enseñanza es algo muy potente porque hemos aprendido e interiorizado que “todo lo que sentimos o vivimos las mujeres tiende a ser súper doloroso, súper incómodo”.

Esto ha provocado un daño en la relación mujer-menstruación, tener conflictos internos grandes, además de volverse algo “sumamente doloroso, algo que las mujeres no quisieran vivenciar, que si se pudiera suprimir, ideal que se suprima para no tener que transitar por ese ciclo”, analiza la matrona. Y no solo hay problemas a nivel emocional, sino que a nivel físico.

Nos desconectamos absolutamente de nuestra naturaleza instintiva y eso nos lleva también a tener problemas a nivel genital, a vivenciar miomas, infecciones, endometriosis. “Entonces es súper importante sanar la relación con nuestros úteros, sanar la relación con nuestras menstruaciones para poder estar mejor, mejor conectadas con nosotras mismas”, analizó.

El mercado en torno a higiene íntima y sus consecuencias en la mujer

Actualmente el medio ambiente, la contaminación y el autocuidado ante compuestos tóxicos se han convertido en grandes temas de discusión. En el ámbito de la higiene íntima, existen dos grandes categorías de artículos para menstruación: las desechables, en donde se incluyen las clásicas toallas higiénicas, tampones y protectores diarios. Y los reutilizables, como la copa menstrual, las toallas lavables y por primera vez en Chile, los calzones menstruales.

Una mujer utiliza aproximadamente 5 compresas normales diarias, que da un total de 25 durante un mes. Si cada compresa después de usada pesa 5 gramos, se producen 65 kg de basura al año solo en toallas higiénicas. En cuarenta años son 2.600 kg de basura. O sea, que cada cien mujeres menstruantes producen 6.500 kg de basura al año. En cuarenta años tiramos a la basura 260 toneladas de protección menstrual altamente contaminante.

Además, en los paquetes no se informa sobre las sustancias y materias primas que se utilizan para la fabricación de los apósitos. En algunas se da a conocer solo la celulosa, polietileno (uno de los plásticos más comunes), papel siliconado, algodón, poliéster, polipropileno (tela plástica no tejida), pulpa de papel blanqueada y aromatizantes. Sin embargo, Otto informa a través de sus redes sociales, que hay muchos componentes tóxicos para nuestro cuerpo que son utilizados, entre ellos la dioxina, poliacrilato, rayón y asbesto.

La Dioxina, por ejemplo, es un componente altamente tóxico que se hace en base al cloro. Se utiliza para blanquear los tampones, toallas higiénicas y protectores diarios. Las dioxinas afectan seriamente los órganos reproductores provocando problemas de reproducción y desarrollo. Se le asocia como uno de los causantes de la endometriosis, enfermedad ginecológica que consiste en el crecimiento descontrolado de los tejidos endometriales (mucosas que recubren las paredes uterinas), esta enfermedad puede provocar dismenorrea (menstruación dolorosa), dolores pélvicos e infertilidad.

Puedes leer más sobre los ingredientes tóxicos en el siguiente enlace.

En este sentido, para la matrona, una de las cosas más importantes que debemos hacer las mujeres para reconciliarnos con nuestra menstruación, es erradicar la visión de suciedad del ciclo. “La menstruación no es sucia, no es tóxica, no es basura. Es rica en nutrientes, tiene nitrógeno, fósforo y potasio (tres elementos claves para fertilizar) y además es rica en células madre, saludable para la misma piel de la vulva, e incluso para fertilizar plantas. El mal olor que se genera habitualmente durante la menstruación se debe al uso de productos desechables que están diseñados para eso, y poder recambiarlos más seguido. Una menstruación saludable no huele mal”.

Calzones menstruales

Marcia Otto, en su búsqueda personal y profesional por una menstruación amigable, natural y cómoda con su día a día, conoció los calzones menstruales, estos sólo se vendían en Europa y Estados Unidos, y eran muy costosos para importar. “En ese proceso descubrí obviamente la copa menstrual, pero yo tengo mi útero anatómicamente hacia el otro lado. Por lo tanto, para mí la copa menstrual era muy complicada usar. Lo intenté por un año y la verdad, nunca pude hacerlo bien. Siempre tenía filtraciones o se me caía, etc. Y en ese camino, buscando por internet, descubrí los calzones menstruales que no existían en Chile. Existían en España, donde son bastante comunes actualmente, y en Nueva York. Pedí en Nueva York pero la verdad me salió una millonada, me salió como 100 mil pesos tres calzones”.

“Cuando los probé me gustaron mucho, y en ese como gustar mucho, dije, ¡esto se tienen que hacer en Chile! En un principio pensé en importarlo. Hablé con la empresa, pero eran carísimos de verdad. Un calzón menstrual importado costaría por lo bajo $35.000 pesos. Es caro, iba a ser algo súper elitista, entonces, ¿por qué no hacerlo aquí en Chile?  Con insumos chilenos, con confección chilena”.

Fue así como la matrona, tras cuatro meses de pruebas y experimentos en ella y Catalina Astorga, su socia y diseñadora, que lanzaron hace menos de 48 horas su propia línea chilena de calzones menstruales, hechos en diferentes versiones para adaptarse a cuerpos y gustos. Dentro de las ventajas de este tipo de calzón menstrual, se halla la sustentabilidad, el no generar más residuos hacia el medio ambiente.

“Pero el principal, yo creo que es sanar un poco nuestro cuerpo, conciliar, reconciliarnos y respetarlo, darle mayor espacio de salud (…) el calzón te lo vas a poner a la mañana y te lo sacas en la noche y te olvidaste de que está menstruando. Obviamente, igual vas a sentir que cae el flujo y eso no lo vas a dejar de sentir. Pero el flujo se irá absorbiendo y la sensación de humedad te dura unos minutos y listo”, contó Otto.

Para Marcia, les resulta revolucionario hacer un producto como este y que no sea tan solo enfocado a la mujer del ser femenino.  “Nosotras también lo pensamos para seres menstruantes, o sea, un hombre trans que no tenga una operación, una histerectomía, por ejemplo, y que aún menstrúa, bienvenido sea. Nuestros productos son personas que menstrúan, sean quien sea, y eso es lo que lo hace también muy revolucionario ya”, finalizó.

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