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BRAGA

96,2% de mujeres ha sufrido acoso sexual callejero: “VoyContigo”, el emprendimiento sororo de una chilena para proteger a las mujeres de la violencia de género

por 17 diciembre, 2020

96,2% de mujeres ha sufrido acoso sexual callejero: “VoyContigo”, el emprendimiento sororo de una chilena para proteger a las mujeres de la violencia de género
¿Qué se considera acoso callejero? Según OCAC, son prácticas de connotación sexual ejercidas por una persona desconocida, en espacios públicos como la calle, el transporte o espacios semi públicos (mall, universidad, plazas, etc.). Estas acciones son unidireccionales, es decir, no son consentidas por la víctima y quien acosa no tiene interés en entablar una comunicación real con la persona agredida.
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“Cuando me bajaba del transporte público para llegar a mi casa, si mi pololo no podía irme a buscar tenía que irme trotando, eran solo dos cuadras, pero si ya había sufrido situaciones de acoso sexual de día, imagina como me sentía caminando de noche, sobre todo en una calle tan oscura (…) Un día vi que había una mujer más adelante, entonces aceleré el paso, ella se asustó cuando sintió que se acercó alguien, y cuando se volteó, yo noté que se tranquilizó cuando se dio cuenta de que yo también era mujer”.

Si eres mujer y el relato de María Teresa Ruíz, fundadora de Voy Contigo App, te ha hecho sentir identificada, probablemente seas una de las 96,2% de mujeres en Chile que asevera haber sufrido acoso sexual callejero alguna vez en su vida, según la Radiografía del Acoso Sexual en Chile, realizada por OCAC.

Y es que incluso hemos llegado al punto de que 2 de cada 5 mujeres ha tenido que pedir compañía para trasladarse a alguna parte luego de sufrir este tipo de situaciones, incluso peor, las niñas menores de 12 años son el promedio de edad donde comienzan a ser víctimas de acoso.

María Teresa no es la excepción, y cuando se dio cuenta que no sólo le pasaba a ella, sino que, a todas las mujeres de su familia, a sus compañeras de trabajo, a mujeres que ve en redes sociales, a todas; quiso buscar una solución para que pudiéramos sentirnos más seguras en la calle.

Así fue como nació la aplicación gratuita, Voy Contigo, en un inicio, esta te permitía enviar tu ubicación en tiempo real rápidamente a tus contactos de confianza, y a las mujeres cercanas a tu ubicación que tuvieran sus identidades validadas en la App. Ahora, la aplicación hace muchísimo más:

“Es una aplicación móvil que promueve la sororidad y el poder femenino frente a la violencia de género. Y para hacerlo tiene distintas características, puedes dejar reportes, pines, como tipo Waze para alertar a otras mujeres de peligros como zona oscura, que vivan o transiten cerca de un lugar. Puedes dejar nota de incidentes que hayas vivido o hayas sido testigo”, explica Ruíz.

Otra función es marcar la ruta de destino, para que quien te acompaña en tiempo real a través de la aplicación, se de cuenta si cambiaste repentinamente de ruta al ir en un taxi o vehículo particular, “hay muchos casos de chicas que han tomado autos y cuentan cómo el conductor se empieza a desviar. Tú sabes inmediatamente y ya estás conectado, alguien te va siguiendo en tiempo real, y la idea es que también te vayan guiando, porque a lo mejor tú no conoces el lugar”, explica.

Comunidad sorora

En el contexto de pandemia, la aplicación además agregó botones de ayuda en caso de ser víctima de violencia intrafamiliar, y además, fomenta la generación de una comunidad, un espacio en donde se comparten contenido entre usuarias, por ejemplo, si hay eventos feministas o que promuevan el poder femenino, también encuentros, talleres, charlas y artículos con profesionales de todo tipo, pero especialmente de psicología y ginecología.

Para Ruíz, el éxito que la aplicación ha tenido hasta el momento se debe a lo profundamente identificadas e inseguras que se sienten las mujeres en los espacios públicos, y es que, para ella, el viaje de una mujer no empieza cuando sale de su casa a trasladarse, comienza incluso desde la ropa que elige, cuando prefiere no usar tacos, sino zapatillas “por si tiene que correr”.

“No es normal que todas nuestras decisiones de vida vayan en base a que podemos ser violentadas o a las experiencias que tuvimos de violencia en la calle (…) Nosotras tenemos auto toque de queda porque está oscuro y es muy peligroso, tenemos miedo, y a diferencia del que un hombre pueda tener, porque un hombre te va a decir si yo también tengo miedo a andar tarde, pero tiene miedo a que le roben el celular. Un miedo a que lo asalten versus el miedo a violaciones, miedo a no llegar a la casa, y lo peor, es que nos comparan con eso, nuestras vidas con un celular”, explica María Teresa.

El poder de la información y las políticas sociales

Según el estudio, “Percepciones de las Mujeres sobre su situación y condiciones de vida en Chile 2019”, realizado por la Corporación Humanas y Juntas en Acción, el 89,8% de mujeres piensa que el acoso sexual es un problema grave que el Estado debe enfrentar, además, el 60,9% piensa que legislar para evitar el acoso callejero no es una exageración.

Actualmente un problema que se da en nuestro país es que los datos que se utilizan en la elaboración de políticas públicas están sumamente desactualizados, en este caso, la aplicación al recopilar los datos anónimos de las usuarias, como sus reportes de zonas peligrosas, pueden generar estadísticas de cómo están las ciudades en tiempo real.

“Imagina cómo sería que los organismos públicos puedan tomar decisiones basadas en evidencia y distribuir los recursos de forma eficiente y que impacten realmente nuestra vida. O sea, tu pones luz en una calle y todo el ambiente cambia, no sólo para las mujeres, es algo positivo para toda la comunidad. Por favor, hagamos algo al respecto y que esté la información disponible para poder de verdad gestionar los recursos, porque ahora todas las decisiones las toman como mínimo de acuerdo a la información del año anterior”, asegura Ruiz.

¿Cómo se sostiene una aplicación gratuita sin publicidad invasiva?

María Teresa, en aquellos años cuando la idea de la aplicación era un sueño lejano, dejó su trabajo como nutricionista para embarcarse en nuevos desafíos profesiones, así fue como trabajando en una agencia de publicidad, comenzó a conectarse con la tecnología y el desarrollo de aplicaciones.

El proyecto, en sus inicios, logró desarrollarse gracias a que ganaron el financiamiento de OpenBeauchef, hasta ahora, han continuado gracias a colaboraciones y otros proyectos de fondos para emprendedores, sin embargo, su ideal es lograr un financiamiento no invasivo a través de marcas.

“Nos gustaría en un futuro que fueran marcas quiénes auspician tu trayecto seguro. O sea, no es poner un banner ahí entre el mapa, sino que las marcas se sumen auspiciando los cursos, talleres que estamos realizando, entonces ellos se acercan de una manera mucho más genuina a su público de verdad, impactando positivamente en la vida de las mujeres más allá de una venta”, explica.

¿Qué practicas se consideran acoso callejero?

Según OCAC, son prácticas de connotación sexual ejercidas por una persona desconocida, en espacios públicos como la calle, el transporte o espacios semi públicos (mall, universidad, plazas, etc.). Estas acciones son unidireccionales, es decir, no son consentidas por la víctima y quien acosa no tiene interés en entablar una comunicación real con la persona agredida.

Más concretamente, para la agrupación son todas aquellas acciones como miradas lascivas, “piropos”, sonidos dirigidos como silbidos, besos, bocinazos, jadeos entre otros; gestos obscenos; comentarios sexuales, directos o indirectos al cuerpo; fotografías y grabaciones del cuerpo, no consentidas y con connotación sexual; tocaciones (“agarrones”, “manoseos”, “punteos”), persecución y arrinconamiento; masturbación con o sin eyaculación y exhibicionismo.

Lamentablemente en nuestro país aún falta generar un cambio cultural y toma de conciencia sobre este problema, porque todas las personas tienen derecho a transitar libremente y con la confianza de no ser violentados, independiente del contexto, la edad, la hora del día o el vestuario. Finalmente, para OCAC “no hay excusas ni justificaciones para el acoso sexual callejero”.

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