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Mujeres en la ingeniería: avances y desafíos para la superación de la brecha de género  Yo opino

Mujeres en la ingeniería: avances y desafíos para la superación de la brecha de género 

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Desde los 15 años, las niñas chilenas se autoperciben como peores que sus pares varones para las matemáticas y ciencias, y reportan más temor al fracaso, según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en 2018. Otro estudio, elaborado por la Universidad de Concepción (UdeC), sostiene que la situación incide en las expectativas al elegir una carrera: un 50% de los padres espera que sus hijos se matriculen en áreas ligadas a la Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM por sus siglas en inglés), mientras que el 16% espera lo mismo de sus hijas. Actualmente, las mujeres en la ingeniería no sobrepasan el 50% en relación a sus pares varones y diversos programas al interior de las universidades buscan trabajar para romper la brecha, por este motivo conversamos con Paola Verdugo, Ingeniera Civil Industrial y Directora Ejecutiva de Gearbox.

Tiene 26 años y está sentada entre medio de cajas, sillas y escritorios a estrenar en la nueva oficina que ocupará junto al equipo de trabajo, luego de dos años de virtualidad que facilitó la participación de personas de distintos lugares de Chile y el mundo en programas de formación y acompañamiento de emprendimientos en la ingeniería. Paola Verdugo arribó a la dirección de Gearbox cuando la pandemia confinaba a ciudades completas en ciertos casos. Esto luego de una corta pero nutrida trayectoria laboral en espacios ligados a la innovación y emprendimiento. Para ella, la ausencia de mujeres en el área es un tema sabido, por eso pone en acento en el qué se está haciendo para superar esa brecha.

 

 

Barreras y estímulos: ¿Por qué se elige o descarta estudiar ingeniería?

Hija de una familia ligada a emprendimientos en la Región del Biobío, Paola desde pequeña fue estimulada a acercarse a las ingenierías, su padre la hizo parte de la administración de diversos proyectos, además su gusto y facilidad por los números la encaminó hacia esa profesión.

La histórica brecha de género en esta facultad, llevó a la Universidad de Concepción a realizar un informe sobre el tema, que recoge la realidad local de la institución, y otros estudios a nivel más macro que abordaron la situación en Chile y otros países.

Allí, se detalló que existen cuatro factores que afectan en la decisión de mujeres para ingresar a una carrera de ingeniería u otras áreas de la STEM: 1) La identificación temprana de género, 2) influencia familiar, 3) experiencia en ciencia y matemáticas y 4) autoapreciación respecto de sus habilidades para las matemáticas.

En el primero de los casos, la identificación temprana de los roles asignados al género en lógica binaria, hace que desde el nacimiento (con el uso de ciertos colores), hasta la infancia (donde los niños y niñas usan juguetes diferentes y asimilan las tareas domésticas de mujeres y hombres dentro del hogar) se vaya delimitando cuál es el campo de acción de una mujer en la sociedad, lo cual enmarca a la ingeniería como un espacio preferente para varones, como se extiende en el imaginario social de una parte importante de la población.

“Para un trabajo de la universidad, investigamos sobre la brecha de género y eso me dio la oportunidad de entrevistar a muchas mujeres y varias de ellas mencionaron que no habían estudiado carreras vinculadas a las STEM porque sus familias las veían como carreras de hombres, y las instaban a elegir algo más vinculado al rol que se les asigna como mujeres”, relató Paola a través de una entrevista virtual. Contrario a su experiencia personal, a través de su paso por diversas preincubadoras e incubadoras de proyectos de innovación y emprendimiento ligado a la universidad y el agro, detalló que algunas mujeres “les marca y afecta” más o menos “este prejuicio de género”.

Este primer factor tiene mucha relación con el segundo, ya que la familia, como primer espacio de socialización, produce influencias que pueden incidir en la toma de decisiones futuras de las mujeres. Otro de los puntos importantes de este factor, tiene relación con lo planteado por estudios que sostienen que las mujeres de un sector económico acomodado tienden a escoger carreras que le permitan mantener esa comodidad, así como también que la influencia paternal es muy fuerte en mujeres que se inspiran en ellos para elegir el camino de la ingeniería.

Según recoge el estudio realizado en 2021 por la Facultad de Ingeniería de la Udec,  “las niñas perciben que las matemáticas y las ciencias son algo que los niños hacen bien, algo que no les servirá de nada y, en general, tienen una actitud negativa hacia esas áreas ya que existe también una  falta de confianza en sí mismas y subestiman enormemente su capacidad”.

Dentro de los estímulos que inciden sobre la decisión de estudiar ingeniería,  los profesores tienen un rol muy importante, sostiene el estudio, lo cual está en sintonía con lo planteado por Verdugo. “Es muy importante la presencia de referentes, durante nuestro trabajo nos hemos dado cuenta que uno de los factores que más ayudan a que mujeres participen y se sientan seguras de participar es que tengan otras referentes mujeres”, detalló mientras recordó una imagen de su trayectoria universitaria: “siempre me acuerdo de una profesora que el pregrado nos hizo un ramo relacionado con la gestión de las personas, ella daba clases y trabajaba en la industria con tanta calidad que yo me veía en ella, quería ser como ella”, valoró.

Genesis Lab, una respuesta posible ante un problema estructural

Gearbox es un programa nacido a partir de la nueva estrategia de la Facultad de Ingeniería en el marco del proyecto Ingeniería 2030, realizado con el fin de motivar a los estudiantes en el emprendimiento y la innovación desde los primeros años universitarios. Desde ese espacio, en 2021, se produjeron una serie de entrevistas con el fin de dar a conocer emprendimientos e innovaciones con base en la ingeniería. La idea era, según contó Paola, hacer entrevistas intercaladas a hombres y mujeres líderes de emprendimientos pero no se pudo.

“En la segunda de las entrevistas convocamos a una mujer y fue la única que encontramos”. La entrevistada fue Patricia Barros, quien durante su investigación para obtener el grado, creó un anticorrosivo para proteger máquinas y estructuras, lo que le valió la obtención del Premio Ciencia e impacto de la Udec y Joven Promesa de la Facultad de Ingeniería de la misma casa de estudios. Pese a lo destacado del caso, fue la única persona a la cual se pudo convocar al ciclo de entrevistas. Hasta allí llegó el ideal de la paridad, que permitió en cambio la apertura de un programa en respuesta a la problemática.

“A partir de esa necesidad nos dimos cuenta que algo estaba pasando”, dijo Verdugo. “Como hay pocas ingenieras, hay pocos emprendimientos liderados por mujeres”, agregó, así nació Genesis Lab, un programa creado desde Gearbox para el acompañamiento y la formación de mujeres líderes en el ámbito del emprendimiento.

[cita tipo=»destaque»]“Hay mucho esfuerzo para cambiar la situación, hay programas, proyectos, pero aun existen prejuicios que pueden determinar la vida de una mujer y con ello sus carreras profesionales”.[/cita]

“En la preincubadora trabajamos en áreas de formación, apoyamos el diseño y metodología de algunas asignaturas de ingeniería de la facultad, ofrecemos oportunidades extracurriculares relacionadas a la innovación y emprendimiento, acompañamos la génesis de emprendimientos y nos vinculamos a las escuelas con niños y jóvenes de enseñanza básica y media pero aunque ofrecemos todo esto, no nos estamos haciendo cargo de que faltan mujeres”, detalló la estudiante de Magister en Innovación y Emprendimiento.

En la primera de las versiones de este programa participaron unas veinte mujeres de entre 20 y 30 años de edad. El grupo, “muy participativo y activo”, evidenció que el diagnóstico de Gearbox no era errado, de acuerdo a lo planteado por Paola Verdugo. Muchas estudiantes conocían el trabajo de la incubadora, “pero no se habían atrevido a participar en otros espacios de formación y sí lo hicieron y se motivaron con Genesis Lab, un programa destinado sólo a mujeres”.

“Ahí nos dimos cuenta que era algo necesario”. Los resultados fueron “muy positivos”, según afirmó Paola, “buscamos hacernos cargo de eso promoviendo el emprendimiento femenino desde la motivación y las ideas, para luego destrabar eso que paraliza el emprendimiento”, expresó y sumó que las participantes manifestaron sentirse en “un espacio seguro”.

La perspectiva de género en las universidades: un resultado de una lucha y un camino en construcción

En abril de 2018, una serie de movilizaciones estudiantiles en distintas universidades, a las cuales también se sumaron alumnas de enseñanza media, paralizaron incluso el funcionamiento de ciertas casas de estudio. Denuncias de acoso, violencia y abuso de poder de docentes hacia las estudiantes, se sumaron a exigencias de justicia contra académicos acusados de abuso sexual, la eliminación del sexismo de la educación, cambios en los planes de estudio, programas y capacitaciones en igualdad de género, entre otras demandas que fueron agrupadas dentro lo que se nombró como “Tomas Feministas de 2018”.

Al calor de estas manifestaciones, muchas casas de estudio, aunque no todas, realizaron ciertas modificaciones en sus planes de estudio y funcionamiento institucional, sumando nuevos espacios institucionales y materias curriculares y extracurriculares. Respecto de la perspectiva de género en las facultades de ingeniería, Verduro valoró que “ahora se está haciendo algo, ya que las nuevas generaciones ayudaron a visibilizar que es un tema importante y de manera natural no es fácil que sucedan cambios”. Por otro lado, subrayó que en la facultad con la cual trabaja, se creó una unidad de género que enlazó proyectos, espacios, investigaciones y todo aquello vinculado a la cuestión de género e igualdad en ingeniería.

Para ella, esto es una muestra de “voluntad, un avance y una señal” hacia la histórica brecha de género que se repite en profesiones ligadas a la STEM. “Hay mucho esfuerzo para cambiar la situación, hay programas, proyectos, pero aun existen prejuicios que pueden determinar la vida de una mujer y con ello sus carreras profesionales” dijo y destacó por último, que uno de los esfuerzos institucionales que se deben realizar de manera conjunta en las facultades “es motivar a las alumnas en estas áreas” y apoyar a las jóvenes desde la escuela “para que el talento no se pierda ni por prejuicios ni porque no da el puntaje”, así como también destacó la importancia de “acompañar las trayectorias universitarias, desde el ingreso hasta el egreso” junto con “estimular la capacidad productiva a través del “acercamiento y formación en innovación y emprendimientos”.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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