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Mauricio Barría, Director de la Escuela de Postgrado de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile: “Imagino el postgrado en artes como el lugar donde se desarrolla la creación nueva”

por 25 agosto, 2020

Mauricio Barría, Director de la Escuela de Postgrado de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile: “Imagino el postgrado en artes como el lugar donde se desarrolla la creación nueva”
A propósito del inicio del proceso de postulaciones 2021 de la Escuela de Postgrados de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, conversamos con su director, Mauricio Barría, sobre la producción artística en el contexto social y sanitario actual. 
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Mauricio Barría actualmente es el Director de la Escuela de Postgrado de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. Filósofo de formación y dramaturgo de oficio, también es profesor del Departamento de Teatro de la misma Facultad.  Desde que asumió la dirección de la Escuela de Postgrado, ha fomentado la creación dentro de los programas de estudios como una forma de conocimiento. Conversamos con él para conocer en detalle cómo las movilizaciones sociales y la actual pandemia han modificado los procesos de creación en las artes y la docencia de postgrado en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. 

"Estamos en un tiempo de la urgencia"

¿Cómo en contexto social y sanitario actual ha rearticulado los procesos de creación en las artes?

Hemos vivido una doble situación paradójica. Paradójica en primer lugar porque son dos situaciones que, aún cuando podían haber existido en nuestra imaginación, no era posible saber cómo se realizaría efectivamente. Paradójicas también entre ellas, porque todo el movimiento de cuerpos y las energías, que se han sucedido desde octubre-noviembre hasta enero en Santiago, contrastan radicalmente con esta especie de peligro apaciguado en el que estamos. Imaginábamos siempre que cuando viniera una pandemia o una epidemia global, ésta iba tener el carácter de los virus zombies, en donde el mundo se acababa y había que actuar épicamente. Todo lo contrario a eso, lo que ha sucedido es una suerte de gran quietud, de quietud peligrosa, que nos ha dislocado y que ha desajustado completamente todos nuestros imaginarios. Obviamente todos esos desajustes, esta situación abismante y perplejante en la que nos encontramos, de alguna u otra manera también afecta a toda nuestra vida. Y digo todo el arco de nuestra vida, no solamente la cuestión profesional sino que en general, nuestra vida cotidiana se ha visto modificada dramáticamente. Desde las maneras en las que nos relacionamos domésticamente en nuestras casas, las maneras en las que tenemos que convertirnos en profesores de nuestros propios hijos, de la manera en la que nos hemos visto separados de las personas que queremos, de que ya no nos podemos reunir con amigos y amigas, de que no podemos salir a la calle a caminar sino pidiendo permiso hasta la cuestión laboral concreta que nos obliga a tener que ejercer un trabajo remoto que no lo conocíamos y que de alguna u otra manera, re-configura las formas de relaciones sociales y de vínculos interpersonales. Eso tiene que haber afectado al mundo creativo, al mundo del arte y yo diría también nuevamente en dos sentidos. En un sentido muy concreto, que es un sentido laboral: el impacto que ha tenido este proceso en el trabajo de los artistas, especialmente de los artistas que trabajan en artes presenciales… es tremendo, pero también en general en todas las cosas. Sin duda este contexto ha cambiado nuestra vida. Sin embargo, también he podido ver el cómo se han logrado mantener procesos creativos. Hay una suerte de nueva resistencia, una resistencia desde las pantallas que nos han permitido sobrevivir. Y creo que esa resistencia desde las pantallas, por sobre todo, es una resistencia que se constituye a partir de los afectos. Yo creo que la cuestión de los afectos, el lugar de los afectos, es el lugar que se ha amplificado potentemente y se ha convertido hoy en un instrumento político, en una descarga política muy potente. Más que las obras o más que los resultados de obras, yo creo que esta va a ser una gran experiencia respecto de cómo se constituye una política de los afectos desde estas resistencias en las pantallas. Yo creo que estamos resistiendo a una situación que no depende necesariamente de un Estado, aún cuando sabemos que el Estado chileno en particular lo ha hecho muy mal en términos de generación de información y de planificación de ayuda. Ha aparecido el desconocimiento que tiene el Estado respecto de la realidad chilena, respecto a qué es la pobreza en Chile. Una pobreza de clase media porque de lo que se dio cuenta el gobierno, es que lo que estaba generando con estas lógicas del endeudamiento, era una precarización de cuello y corbata que ahora se nota. El desconocimiento de cuánto es lo que se paga por arriendo, de cuántas personas viven hacinadas en nuestro país, principalmente migrantes, es simplemente abismante. No se puede creer que un gobierno no pueda saber, pero no sabía. Se ha desnudado una especie de Chile real no para todos, sino que para un gobierno ineficaz e ineficiente que recién se está dando cuenta de qué se ha construido. Eso también se desnudó fuertemente y el arte ha sufrido en términos de precarización laboral y a su vez esta realidad se ha transformado en un tremendo material para construir obra en torno a estas develaciones. Es importante la oportunidad de poder pensar o traer estos temas y desnudarlos.

¿Qué opinas de la amplificación de voces a propósito del contexto social, como por ejemplo la intervención del espacio público, no solo desde el arte sino a partir de un sentir ciudadano?

He hablado en otros momentos, en un texto por ahí, de una suerte de estética de la urgencia. Yo creo que desde octubre del año pasado se ha instalado en nosotros una urgencia que no cabría entenderla como una inconsciencia sobre la historia y el tiempo, sino que una nueva condición de estar presente, de poner el cuerpo, de estar radicalmente en el aquí y en el ahora. Entonces no es la urgencia como la urgencia del niño que pide que le compren zapatillas ADIDAS, sino más bien del niño que tiene hambre. Es la urgencia radical de un haberme dado cuenta que hay que generar cambios ahora y no después. No como dice alguien ahí, gradualmente. Se acabó el tiempo de la gradualidad. Estamos en un tiempo de la urgencia. Y ese tiempo de la urgencia, es un tiempo del cuerpo, de la presencia del cuerpo, del estar en el cuerpo, del estar con otros en los cuerpos. Creo que, efectivamente, toda esa enorme manifestación de acciones, de escrituras, de proyecciones, como han ocurrido en los edificios, por ejemplo, son una muestra de aquello. Por otra parte, me parece importante señalar que esta urgencia, este carácter urgente, ha cambiado o hecho cambiar la forma de la producción artística hacia formas de lo que, hoy día, ya todos conocen como activismo. Hoy hay una tendencia muy poderosa a buscar herramientas de ese campo que se ha abierto, muy poderosamente, que se llama activismo o artivismo, como lo han llamado algunos. Las preguntas que quedan, que no dejan de ser preguntas muy importante son ¿qué de eso queda? ¿cómo decanta todo aquello? Entender que cuando nosotros hablamos de artivismo, estamos hablando de una suerte de estética de la urgencia, que se confronta con una pregunta de la producción artística y que tiene que ver también con preguntas más permanentes de nuestra condición humana. No porque haya una urgencia, nosotros dejamos de estar en esa condición más permanente de nuestra existencia. Estamos viviendo en ambas dimensiones, estamos viviendo dimensiones temporales simultáneas. Estamos en tiempos de la urgencia pero, al mismo tiempo, tenemos que seguir insistiendo en los largos tiempos de la condición humana.

Adaptarnos al tiempo que nos toca vivir 

¿Cómo crees que los programas de la Escuela de Postgrado se han desarrollado en vista de este contexto social y sanitario, pero no solo desde la perspectiva administrativa, sino que también desde sus contenidos y líneas de investigación?

Cuando nosotros entramos al campo de la producción de docencia superior de postgrado, lo primero que habría que decir es que todo este diagnóstico que hemos descrito y elaborado antes, de alguna u otra forma es, también, el diagnóstico que tienen todos y cada uno de los programas de nuestra Escuela. No creo que los coordinadores de los programas, ni los estudiantes, ni los profesores hayan estado viviendo una situación distinta, por lo tanto, toda esta transformación, complejidades o paradojas, de alguna u otra forma, también están presentes acá.   Lo primero que me sucedió fue enfrentar la incertidumbre de qué significaba convertir un proyecto educativo presencial, en un proyecto remoto de emergencia. Eso, obviamente fue un conflicto, un conflicto que todavía no se resuelve completamente porque hay determinadas prácticas artísticas que requieren, necesariamente, de presencialidad. Pero no solamente prácticas artísticas, sino que hay determinados tipos de investigación que requieren el campo, salir, relacionarse y hacer práctica.  La Universidad de Chile estuvo a la altura de eso muy rápidamente, proponiendo decretos que generaban flexibilidad, etc. En problemas de arte creo que los artistas se adaptan y me acuerdo haber conversado con Nury González que plantea que a un artista le toca vivir la condición que le toca vivir. Hay algo que obviamente se transforma y tú asumes que esas experiencias radicales que nos toca vivir se convierten en material de arte. Yo creo que en la actividad artística estas cuestiones no son un problema, nos dejan pasmados, sí, pero, en términos estrictos, son siempre una oportunidad porque el arte se construye desde la experiencia y, por lo tanto, la experiencia que nos toca vivir es la experiencia que hace la obra. 

En ese sentido hubo una buena adaptación porque, en general, el cuerpo académico, el cuerpo de coordinadores y los estudiantes fueron, bastante receptivos respecto a esas transformaciones. Hoy, nosotros estamos empezando un segundo semestre bastante más ordenado. Si en algún momento, nos liberamos del confinamiento, procederemos a la ocupación gradual de los espacios, pero eso va a ser muy complejo, no va a ser muy rápido. Desde un punto de vista administrativo, la Escuela ha generado todas las condiciones para dar continuidad a los programas de estudio. La universidad, también, ha trabajado arduamente en generar las plataformas y las condiciones de acceso. Es importante señalar que de ninguna manera la Escuela tiene una proyección de convertirse en e-learning. De desarrollar posibilidades e-learning, sí, pero de convertir la docencia de la Escuela en e-learning, de ninguna manera. 

¿Cómo podríamos definir el rol de la Escuela de Postgrado de la Facultad de Artes? ¿Qué rol juega en el devenir del desarrollo de las artes en Chile y en Latinoamérica? 

Yo imagino el postgrado como el lugar donde se desarrolla la creación nueva. Entendiendo que los pregrados son formación, el postgrado es el lugar donde se realiza la creación y la investigación de alto nivel, pero una investigación y creación dentro de la Universidad. Una característica es que esa creación está íntimamente ligada a un proceso investigativo formalizado, sistematizado, pero también abierto a formas de productividad. Es un tipo de creación artística en la que el o la artista, pueden hablar de su obra conectándola, precisamente, a los problemas que están ocurriendo en el mundo, por lo tanto, es un tipo de creación artística que está en diálogo con la realidad, con la contingencia, con la política, en el sentido más amplio del término. Es un o una artista que, de alguna u otra manera, tiene una vocación de vínculo público, vínculo ciudadano, es un artista ciudadano, un artista que está en la ciudad, que está pensado lo que está ocurriendo. Yo creo que eso es lo que constituye un arte dentro de la universidad, que no tiene la pretensión de ser EL ARTE y eso nosotros también lo tenemos muy claro:  no pretendemos conformar a LOS ARTISTAS de Chile. No, estamos formando, estamos trabajando con artistas que han creído que la Universidad puede ser un buen lugar, un tipo de residencia. La universidad no es el lugar donde se está generando la cultura, es un lugar más junto con otros actores sociales

El arte como vínculo con la realidad

¿Cuál crees tú que es el valor de generar nuevo conocimiento en artes en el contexto actual?

El arte permite establecer un vínculo con la realidad. El arte también puede ser un determinado modo de conocimiento, pero de otra forma. No es un conocimiento que funcione igual que la ciencia, pero sí produce saberes, saberes sensibles, saberes estéticos en el sentido estricto del término y nos abre a una dimensión de lo sensible, que siempre está. Lo que ocurre es que la ciencia en general reduce la sensibilidad a un instrumento o a un vehículo de información. En cambio, en el caso del arte, la sensibilidad no es un vehículo de algo, sino que es la constitución misma de la cosa. En ese sentido, claro, un pensamiento artístico es un pensamiento que es autorreflexivo sobre lo sensible. 

¿Cuál es el valor de los procesos de acreditación? 

Nosotros lo hemos asumido de una forma positiva, como una oportunidad para mejorar, precisamente, la gestión institucional de la Escuela y la calidad académica de los programas. Yo creo que los procesos de acreditación, que pueden ser cuestionables en los formatos que tienen, como idea son absolutamente necesarios. Yo creo que, lejos, los procesos de acreditación a nosotros, como Facultad de Artes, nos ha servido muchísimo, a pesar del dolor de cabeza y estrés que nos ha producido, para generar precisamente, un mejoramiento sustancial de nuestros procesos. Entonces yo creo en la idea de la acreditación, pero creo en la acreditación como la piensa la Universidad, no como una exigencia que viene desde afuera, sino como un proceso que nosotros instalamos permanentemente de autoevaluación. Eso es lo que nosotros estamos trabajando, entender que la acreditación tiene un hito, pero es un proceso permanente. Si no, no tiene sentido.  

¿Cómo ves el año 2021 para la Escuela de Postgrado?

Creo que va a ser un buen año, en la medida que los programas que nosotros ofrezcamos sean significativos para las personas, las personas van a querer estar en esos programas. Vamos a tratar de generar que la mayoría de los estudiantes que puedan entrar, puedan postular a becas. Nosotros ahora tenemos gran porcentaje de programas acreditados. Yo diría que el 90% de nuestros programas, ya están acreditados, por lo tanto, la posibilidad de acceso a becas es más amplia que en otros tiempos y eso tendríamos que usarlo como una ventaja comparativa.

Por otra parte, hay toda un área que se está empezando a consolidar e institucionalizar al interior de la Escuela, que es el área de Educación Continua. Es un área que ahora sí la vamos a vincular muy directamente al trabajo, a lo profesional, cosa que no había sido pensada siempre así. Entonces ahí hay una nueva oportunidad para otros estudiantes que no son los estudiantes de magisteres o doctorados, sino que son estudiantes profesionales o profesionales que trabajan en municipalidades, en el aparato público, pero también en el aparato privado.  

¿Por qué el arte es diversidad?

Porque la actividad artística, especialmente hoy, no se construye si no es en diálogos disciplinarios, interdisciplinarios, transdisciplinarios y en diálogos con el mundo donde está sucediendo. No creo que el arte sea más diverso que otras cosas o que tenga una especial vocación a la diversidad o que sea eso el factor distintivo respecto a las ciencias. En ese sentido, creo que una de las grandes oportunidades de diversidad, a propósito de la pregunta, tiene que ver con esa relación que podamos establecer con el mundo de la ciencia y con todo aquello que existe en la Universidad que nos permite entrar en diálogo, diálogos no de igual a igual porque nadie dialoga de igual a igual, sino que de diferentes a diferentes. Eso es el diálogo que hay que generar, de diferentes, de unos a otros, no de iguales a iguales, porque eso no existe. Lo que existe es de unos a otros. Entonces nosotros tenemos que entrar en ese diálogo no para integrarnos, sino que para entrar en una confrontación positiva, una confrontación productiva.

POSTULACIONES 2021 POSTARTES U.CHILE

Más Información: http://www.artes.uchile.cl/postgrado

Cierre primer llamado: 9 de octubre de 2020. 

Consultas: postulacionpostartes@uchile.cl 

Facebook: @postgradosArtesUChile

Twitter: @PostgradoArtesU

 

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