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Sociólogo experto en genocidio: “El negacionismo y la nueva derecha fascista vienen de la mano” CULTURA

Sociólogo experto en genocidio: “El negacionismo y la nueva derecha fascista vienen de la mano”

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Emilia Aparicio
Por : Emilia Aparicio Periodista El Mostrador
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El académico y especialista en el estudio de las prácticas sociales genocidas, Daniel Feierstein, visitó nuestro país en el marco del seminario internacional “Resonancias trasandinas: Memorias de futuro. Conmemoración de los 50 años del golpe de Estado en Chile y 40 años de democracia en la Argentina”. En esta entrevista, el docente conversó sobre los procesos de transmisión de la experiencia dictatorial en distintas generaciones de Chile y Argentina. Además, relacionó el surgimiento del negacionismo con la falta de conexión –a su juicio– de las juventudes con las experiencias del pasado.


Este jueves se dio inicio al seminario internacional “Resonancias trasandinas: Memorias de futuro. Conmemoración de los 50 años del golpe de Estado en Chile y 40 años de democracia en la Argentina”, evento en que se presentarán intelectuales, académicos y artistas de ambos países. La conferencia inaugural estuvo a cargo del destacado sociólogo argentino Daniel Feierstein.

El académico especialista en el estudio de las prácticas sociales genocidas de las universidades de Buenos Aires y Nacional de Tres de Febrero, conversó con la periodista Faride Zerán sobre “Política y memoria: desafíos de la transmisión generacional”. En la charla se centraron en cómo se ha ido llevando a cabo a lo largo del tiempo la transmisión de la experiencia genocida en América Latina.

“La idea era preguntarnos cómo se ha dado la transmisión a lo largo del tiempo para tratar de entender qué elementos conectan y qué elementos no conectan con las realidades de quienes hoy tienen veintitantos en Argentina o en Chile”, explicó el sociólogo a El Mostrador.

Desde la residencia de la embajada argentina en Avenida Vicuña Mackenna, Feierstein comentó que se pueden identificar ciertas similitudes y también diferencias en los procesos históricos de Chile y Argentina respecto a las dictaduras.

“Los dos países hemos vivido un proceso que nos transformó absolutamente, porque es difícil pensar una transformación más fuerte, más tremenda que la generada por el terror. Y las dos sociedades, tanto de Argentina como Chile, han vivido en los años 70, Chile también en los 80, un régimen de terror, un régimen estructurado en función del secuestro, la desaparición y la tortura. Entonces, esto es un elemento común que nos obliga a analizar qué pudieron hacer nuestras sociedades”, señaló.

Aunque explicó que una gran diferencia es que la dictadura en Argentina duró menos de 8 años (1976-1983), mientras que en Chile ese periodo se extendió por 17 años. Este factor es relevante, porque significa que, en el caso de la dictadura de Jorge Rafael Videla, atraviesa una generación; en tanto, de este lado de la cordillera, abarca dos.

Además, Feierstein planteó que los procesos de transición en ambos países fueron muy distintos: “Una es mucho más negociada, la otra mucho más directa y de abandono del poder y, en ese sentido, puede dejar en el caso chileno muchos más elementos plantados en la estructura democrática”.

“La dictadura argentina se retira casi en una especie de huida, porque no solo había habido un proceso muy fuerte de resistencia a la dictadura, sino sobre todo una deslegitimación total del régimen militar a partir de la guerra de Malvinas y de la derrota en la guerra de Malvinas, que hace que se tenga que retirar a las apuradas y sin poder prácticamente articular ningún acuerdo político. En el caso chileno, de alguna manera es lo contrario: la dictadura tiene poder, negocia con los partidos políticos y lleva a cabo una transición en la cual deja una Constitución y toda una participación del régimen dictatorial en la estructura democrática, básicamente con el manejo de una parte del Senado, incluso con Pinochet como senador”, subrayó.

Negacionismo

El sociólogo se refirió también al origen de los discursos negacionistas que, en los últimos meses, han tenido mayor notoriedad, esencialmente por parte de los sectores más conservadores.

Al respecto, Feierstein indicó que “el negacionismo existe siempre después de cualquier proceso genocidio”, sin embargo –agregó–, “la gran pregunta es si puede o no puede cobrar fuerza, porque puede existir, pero si nadie lo quiere escuchar, si a nadie le interesa, si a nadie lo interpela, queda marginado”.

En ese sentido, el sociólogo se preguntó por qué en los últimos años, a través de los sectores negacionistas tanto en Chile como en Argentina, estos discursos empezaron a encontrar espacios más masivos en los que anteriormente no estaban. Una de las respuestas a esa interrogante estaría en que hubo problemas en las formas de transmisión generacional.

Si bien recalcó que en Argentina durante treinta años esos sectores estuvieron marginados, en los últimos diez eso se ha transformado, mientras que en Chile, aunque “sí hubo un sector de la sociedad, que no era tan pequeño, que reivindicaba el pinochetismo y que, por lo tanto, negaba los crímenes y delitos cometidos por Pinochet, era minoritario”.

Pero ¿qué pasa cuándo estos discursos provienen de personas que están en cargos públicos? Por ejemplo, el consejero constitucional del Partido Republicano, Luis Silva, en mayo de este año, se refirió a Pinochet como un “estadista” y señaló que “debe hacerse una lectura un poco más ponderada de su gobierno”.

Respecto al límite de los discursos negacionistas, el docente indicó que “ahí sí hay algo que la sociedad no puede soportar, no puede tolerar”.

“Entonces, alguien que es representante de todos nosotros, sea diputado, senador, ministro, presidente, no puede faltarles al respeto a las víctimas desde su lugar público y, en este sentido, no puede aceptarse que lleve a cabo este tipo de declaraciones. Ahora, bueno, la condena no es una condena penal, es que en todo caso tendrá que retractarse o ser separado de su función”, señaló.

Transmisión de las experiencias dictatoriales

Entonces, ¿por qué en los últimos años han crecido los sectores negacionistas?

“Cuando el negacionismo crece, yo creo que la pregunta más importante es: ¿qué está fallando en la transmisión? Y no tiene nada tanto que ver con no hablar de un tema, sino que cómo se habla de ese tema. Entonces, cuánto de eso que se dice se puede conectar con las necesidades y las miradas de la juventud actual”, puntualizó Feierstein.

En el caso argentino, un elemento relevante fue cómo se fueron construyendo las narraciones del pasado en los años 80, 90 y en la primera década del siglo XXI, donde estos relatos fueron conectando siempre con las necesidades y planteos de cada sector juvenil que emergía.

“A partir del 2012-2013, ya no se fue logrando tanto frente a los jóvenes de la segunda década del siglo XXI, costó más escucharlos, hacer estas transferencias a sus necesidades, y había un elemento que lo dificultaba mucho, porque por más que la dictadura marca la vida de una sociedad, cada vez iba pasando más tiempo, entonces cada vez eso estaba más lejos de la experiencia de la generación joven”, explicó.

Luego agregó que “una cosa es que a alguien le digan que eso es lo que le pasó a uno, esto te toca absolutamente, otra cosa es que te digan que eso es lo que te pasó cuando eras chico, otra cosa es que te digan que eso les pasó a tus padres, también te toca otra cosa, pero ya es un poco más difícil conectar con algo que les pasó a tus abuelos, la relación va siendo cada vez más lejana. Entonces, tiene que ser mucho más compleja e inteligente la forma de crear la vinculación para que eso no quede alejado en un lugar que es equivalente a un libro de historia, pero que no parece tener ninguna vinculación con tus preocupaciones presentes”.

Feierstein señaló que una clave para que esa transmisión sea efectiva es encontrar “qué de la historia dictatorial sigue presente hoy”.

“No es simplemente una cuestión de contarles la historia, porque si eso no conecta con nada presente hoy, no se va a producir ese lazo. Por ejemplo, la consigna de la rebelión del 2019 en Chile que dice ‘No son 30 pesos, son 30 años’, en principio uno podría tomar la consigna y decir: ‘Ah, miren, está haciendo una conexión justamente con esa dictadura, esa Constitución y ese régimen neoliberal’, pero ese régimen no fue creado hace 30 años, fue creado hace 50, la conexión es con el golpe, no con el fin de la dictadura. Si se plantea que son 30 años, entonces resultaría que el problema en Chile es la democracia, entonces al final esa consigna terminaría conectando el presente con la democracia y con el problema de la democracia, que no es que no los tenga, y no con el origen de la desigualdad que está en el golpe del 11 de septiembre del 73”, analizó.

En ese sentido, advirtió que el planteamiento es muy difícil, pues “la realidad cambia y cada juventud que emerge es distinta, y porque cada vez pasan más años, entonces hay que tener la inteligencia de poder ir cambiando, de poder ir pensando que los desafíos son distintos. Quizás la rebelión chilena abrió una oportunidad pero no apareció sobre la mesa, como tampoco apareció en la rebelión anterior [Revolución de los Pinguïnos]”.

Las nuevas derechas

Daniel Feierstein menciona que hay una relación entre el aumento de la popularidad de la ultraderecha en Chile y Argentina y el negacionismo. En tal sentido es categórico y menciona que “estas nuevas derechas son claramente fascistas”.

“El negacionismo y esta nueva derecha fascista vienen de la mano. Igual es importante entender que son dos corrientes que están muy articuladas, pero no necesariamente todos los miembros de estas nuevas derechas son todos negacionistas, entonces hay que empezar a distinguir, porque como que esta ola de nuevas derechas está muy atravesada por el fascismo, pero tiene otro montón de elementos, quizás lo más peligroso es ese componente fascista”, sostuvo.

“En América Latina el fascismo nunca fue importante, en ninguno de nuestros países tuvo mucho peso, incluso estas dictaduras genocidas que hemos tenido no fueron fascistas, tenían algunos grupos fascistas, pero eran marginales”, agregó.

Elecciones en Argentina

En relación con las elecciones primarias de este domingo en su país, que determinarán las candidaturas para los cargos nacionales en las elecciones presidenciales y legislativas, el sociólogo opinó que actualmente hay un mapa electoral muy incierto.

“La gran mayoría de la población argentina tiene miradas contradictorias alrededor de lo que está pasando, tiene mucho malestar, pero no termina de tener claro cuáles de todas las cosas le generan malestar. Entonces, eso hace que pueda cambiar su voto en una semana o en dos, y que vuelve al mapa electoral muy incierto”, explicó.

Además, señaló que a esto se suma que la herramienta de las encuestas en Argentina ha ido perdiendo su poder, ya que hay sectores de la población que “están tan enojados o tan desencantados que no quieren contestar encuestas, entonces los que contestan encuestas son solamente una parte, esa parte está muy sesgada”

“Lo poco que puedo decir es que está muy claro que el mapa político en Argentina se ha corrido a la derecha, pero para eso no hace falta saber cómo va a salir la elección, con ver a los precandidatos es muy claro”, sentenció.

El seminario internacional “Resonancias trasandinas: Memorias de futuro. Conmemoración de los 50 años del golpe de Estado en Chile y 40 años de democracia en la Argentina” se desarrollará hasta este sábado 12 de agosto.  La instancia incluye diversas actividades académicas, culturales y artísticas, que tendrán lugar, además, en la Casa Central de la U. de Chile, la Facultad de Filosofía y Humanidades del mismo plantel, el Museo de Arte Contemporáneo, sede Parque Forestal, y en la Embajada de Argentina en Chile.

La entrada es libre y sin inscripción. Toda la información y el programa están disponibles acá.

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