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Radiografía a Qatar 2022

por 13 julio, 2019

Radiografía a Qatar 2022
El caso de Chile lo hemos comentando latamente, pero vuelvo a una premisa fundamental y con más convicción que nunca tras Copa América. La selección tiene una oncena estelar, no contamos con un plantel como sí lo tienen Argentina, Brasil, Colombia y Uruguay, pero la nuestra puede pelear y mostrar pasajes de competitividad. Pero a la hora de modificar algunas piezas o cuando existan las ausencias el equipo pierde potencia. Eso lo sabe y lo tiene claro Rueda, por lo cual en este período -de cara al inicio del camino a Qatar- deberá probar y buscar otras alternativas que pueden darle más peso y variables al técnico colombiano.
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Finalizada la Copa América y proyectando lo que viene, queda claro que las clasificatorias rumbo a Qatar 2022 serán más fuertes e inciertas que nunca. Lo digo, porque tras el certamen continental en Brasil, muchas selecciones mostraron argumentos para luchar por los cupos a la cita planetaria.

Comencemos por Brasil. El reciente monarca de Sudamérica tiene una base realmente fuerte y consolidada. Los números de Tite son impresionantes, ya que en 42 partidos, tiene 33 victorias, 7 empates y tan solo dos derrotas. Sigamos: cuenta con 93 goles a favor y solo 11 en contra. O sea, un rendimiento por sobre el 83% y con un plantel plagado de jugadores en los principales equipos del mundo. Sin duda, es candidato no solo a estar en Qatar, sino que además a ganar las clasificatorias, que no entrega nada en particular, pero sí el orgullo de ser el mejor. La base del título más Neymar harán de los pentacampeones del mundo un equipo megapoderoso.

Vamos por Argentina. Hasta diciembre los albicelestes tendrán al inexperto Lionel Scaloni al mando de la selección. Si bien comenzaron con muchas dudas en la Copa América, fueron subiendo de nivel y pudieron estar cerca de pelear el título. Es un plantel mixto y estará seguramente entre los cuatro primeros, pero para ello debe existir la convicción del plantel en lo que pretende hacer el técnico. Ahora teniendo la bendición de Messi, el DT Scaloni puede -por lo menos hasta fin de año- estar seguro.

Lo de Ecuador y Bolivia parece ser lo más bajo. Los ecuatorianos, cuestionados por el bajo rendimiento y supuestos problemas de indisciplina, se someten mucho al factor altitud en Quito. Lo mismo sucede con los bolivianos, ya que ambos equipos no cuentan -hoy por hoy- con jugadores destacados de nivel individual superiores. Eso no impedirá que seguramente harán mucho daño en Quito y La Paz, por lo cual visitar las canchas del Atahualpa y Hernando Siles y conseguir puntos ahí serán unas proezas.

Colombia y Uruguay son dos planteles muy importantes. Hablo de planteles, porque tanto cafeteros como charrúas tienen 16 o 17 jugadores de primer nivel, tienen recambio y sus técnicos pueden echar mano a deportistas que rinden tan bien como los denominados titulares. El proceso de Queiroz en Colombia esta empezando y si bien quedaron fuera ante Chile, sumaron 10 puntos en Copa América y dejaron muy grata impresión en la primera fase, donde consiguieron puntaje ideal y sin goles en su valla. Si esa mentalidad europea que tiene su técnico, logra ser parte de la idiosincrasia del futbolista cafetero, Colombia será protagonista.

Lo de Uruguay y Tabárez ya es algo épico, el "maestro" suma 13 años a cargo de la Celeste y tiene contrato hasta Qatar 2020. El plantel es altamente competitivo y si bien quedó fuera a manos de Perú, los charrúas pelearán de seguro un cupo. Sumaron juventud y técnica a la zona media, donde Betancurt, Vecino, Torreira y Valverde llegaron con sangre nueva a vestir la camiseta. Juventus, Inter de Milán, Arsenal y Real Madrid son los equipos donde militan estos grandes jugadores.

Perú mantiene una base con Gareca desde el 2015 y que ha tenido muy buenos resultados de la mano del ex técnico de Velez y Palmeiras, llegando a un Mundial después de 36 años y además, alcanzar la final de Copa América. Es una base experimentada, pero que carece tal vez de un recambio importante o de piezas que estén a la altura de aquellos que empiezan todos los partidos, aunque eso no le quita lo competitivo a la escuadra del Rimac. Su base de Gallese-Zambrano-Yotún y Guerrero lo hacen un equipo de respeto y que de seguro en Lima costará mucho quitarle puntos.

El proceso de Paraguay es más incierto, ya que Berizzo deberá apelar aún a jugadores de mucho recorrido y sin visualizar, en el corto plazo, elementos jóvenes que puedan revitalizar el equipo albirrojo. Por historia, los paraguayos siempre han sido duros, pero por ahora no se ve un cambio o reacción para poder colocarlo en ese grupo selecto de los países que lucharán por estar en Medio Oriente el 2022.

Venezuela con Rafael Dudamel ha mostrado cosas interesantes, pero aún carece de ese atrevimiento que le entregue credenciales para subirse al avión mundialero. Es cierto que ya no es la de antaño, esa que los equipos le hacían de cuatro o cinco goles para arriba, sin embargo, todavía no tiene ese peso para colocarlos entre los favoritos a Qatar 2022.

Lo de Ecuador y Bolivia parece ser lo más bajo. Los ecuatorianos, cuestionados por el bajo rendimiento y supuestos problemas de indisciplina, se someten mucho al factor altitud en Quito. Lo mismo sucede con los bolivianos, ya que ambos equipos no cuentan -hoy por hoy- con jugadores destacados de nivel individual superiores. Eso no impedirá que seguramente harán mucho daño en Quito y La Paz, por lo cual visitar las canchas del Atahualpa y Hernando Siles y conseguir puntos ahí serán unas proezas.

El caso de Chile lo hemos comentando latamente, pero vuelvo a una premisa fundamental y con más convicción que nunca tras Copa América. La selección tiene una oncena estelar, no contamos con un plantel como sí lo tienen Argentina, Brasil, Colombia y Uruguay, pero la nuestra puede pelear y mostrar pasajes de competitividad. Pero a la hora de modificar algunas piezas o cuando existan las ausencias el equipo pierde potencia. Eso lo sabe y lo tiene claro Rueda, por lo cual en este período -de cara al inicio del camino a Qatar- deberá probar y buscar otras alternativas que pueden darle más peso y variables al técnico colombiano.

Con 11 buenos jugadores es muy difícil sostener una campaña larga y de momentos muy variables, como es la clasificatoria. Si Rueda quiere llegar, entiende que debe hacer cambios en varias opciones que no rindieron o, que ya gozaron de múltiples oportunidades, sin responder a la exigencia de un combinado nacional.

Todavía queda algo de tiempo para un sprint largo y que, muchas veces, suele pasar la cuenta en los metros finales. No importa como se comienza, sino como se termina. Seamos sinceros, todos queremos ver a Chile en el Mundial, por lo cual dejemos la lírica de lado y entendamos que para llegar a esa cita hay tópicos que no se pueden transar: la localía es clave y saber donde ganar puntos de visita. Será un camino extenuante, que por ahora no nos tiene en primera fila, no obstante hay terreno por recorrer y avanzar.

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